Diario El Litoral y Eduardo Ledesma estrenan ciclo de entrevistas

En el marco de una nueva apuesta, que incluye la incursión en los formatos televisivos a demanda, El Litoral y este sitio estrenan un ciclo de entrevistas con el que pretende además retomar un ejercicio sano como infrecuente: el debate de las ideas.
La primera temporada de este ciclo de conversaciones entre el subdirector de El Litoral y distintas personalidades locales, de la región y del país estará disponible en el formato on demand: a pedido, o, como se conoce en castellano simple, en el formato de televisión digital a la carta, de manera gratuita, a partir de las 21 de este miércoles 15 de mayo, a través de diversas plataformas virtuales. Una de ellas será esta y otra la del diario El Litoral.
En tanto, continúan las conversaciones para que el envío pueda redistribuirse también por la televisión analógica, para cumplir de ese modo con aquellas personas que todavía se sirven de las programaciones fijas curadas por los canales tradicionales.
El programa propone una serie de entrevistas a intelectuales, dirigentes políticos, artistas y profesionales de distintas ramas del saber y del hacer, para pensar sobre temas contemporáneos que nos atraviesan como sociedad: poder, política, género, cultura, arte. La voz y el silencio.
Contrario a los formatos más populares de los últimos años, este ciclo de entrevistas no hará foco en aquellas cuestiones que busquen ahondar en la intimidad o la biografía personal de los entrevistados, sino que fue pensado como un espacio intercambio sobre los desafíos colectivos de la sociedad en los tiempos que corren.
Cuestionamientos como cuál es el rol social de la universidad para el desarrollo de las provincias; qué es el género y por qué debe estar en la agenda política; cómo puede ayudar el psicoanálisis a comprender a una sociedad conservadora y superficialmente estática como la correntina; qué cantan los que cantan; qué cuentan los que cuentan; qué es el poder real y cuál el poder formal; cuál es nuestra relación con la discusión centro-periferia; en qué consistiría la reparación histórica que andamos pidiendo a diestra y siniestra, etc., etc.. Estos y otros interrogantes, no menos hondos ni complejos, forman parte de las consultas que comenzarán a ser respondidas desde este miércoles con la licenciada en Filosofía Guadalupe Arqueros.
Será esta la primera temporada. Al menos es esa la pretensión, pues su hechura de alta factura técnica/periodística desafía en estos momentos los pormenores y los pormayores de la crisis económica que golpea a los argentinos en general, y al periodismo y a los medios en particular.
Estas entregas, no obstante, tendrán como magnífico marco el centenario Teatro Oficial Juan de Vera, un escenario central para comprender la vida cultural e intelectual de la provincia de Corrientes y también de la región, ya que supone un espacio privilegiado para la contemplación y el intercambio con referentes de las artes y la cultura tanto provincial como regionales, nacional e internacional.
Ese es el espíritu que impulsa este proyecto: la posibilidad de discutir ideas, en el marco de una escena que en general embellece o sublima el pensamiento.
La producción es una realización del periodista correntino Eduardo Ledesma, subdirector del diario El Litoral, columnista del programa “Desayuno”, de Radio Dos, y del programa “No está todo dicho”, del Canal T5 Satelital. Cuenta además con la apoyatura técnica, en diseño gráfico, de Augusto Vilar, la fotografía de Nicolás Alonso, la estética audiovisual de la productora 20/47, la realización audiovisual de Hugo Zamora y Joaquín Dalmazzo y la producción general de Andrea de los Reyes.
El estreno se realizará este miércoles a las 21 a través de dos plataformas online: ellitoral.com.ar y eduardo-ledesma.com. Desde ese momento quedará disponible cada capítulo, semana a semana, hasta concluir la temporada que se calcula en 20 episodios.

Si le preguntan, Flinta cree que lo hostigan

El senador radical cuasi vitalicio Sergio Flinta fue ayer por la tarde a radio Sudamericana. Y no fue de paseo. Al parecer acordó una entrevista en la que no debían hacerle preguntas.
No tan raro por sistemático. Sucede que al parecer el legislador pautó una entrevista que en realidad iba a ser lo de siempre: un monólogo. Pero los periodistas preguntaron. Y como el senador no está acostumbrado a las preguntas, cree que lo hostigaron. Entonces se defendió, según dijo.
—¿Cómo lo hizo?
—Atacando a los periodistas de la radio.
Descalificando a uno porque supuestamente es militante, como si eso, en todo caso, y si así lo fuera, estuviera mal. Porque según dejó entrever, para el senador sólo está bien que los periodistas militen en el radicalismo. Y está aún mejor que no pregunten y obedezcan, como él obedeció siempre a Ricardo Colombi.
De él, del patrón del paiubre, se llevó un latiguillo: que la culpa de todo siempre es del otro. Por eso se encabritó. Porque los periodistas preguntaron sobre la coyuntura nacional, asignándole al gobierno la cuota de responsabilidad en la situación actual, que se agrava conforme pasan los días; en las promesas incumplidas; en las mentiras…
—¿Y qué respondió Flinta?
—Que Macri está mal por culpa de Cristina. Que la economía está mal por culpa de la sequía. El país no despega por culpa del tiempo. Que la inflación no baja por culpa de la especulación. Que el dólar sube porque hay una conspiración comandada por el Vaticano. Que el el país está a punto de explotar, pero está bien, porque este es un país real y no la ficción chavista, según dijo.
Que a Macri no le afectará la economía en las elecciones, dijo, pero todos los gobernadores radicales, incluido el de Corrientes, desdoblaron las elecciones para no ir en la pérdida con Macri.
Pérdida, además, es una palabra que usó su jefe político, que en otra radio también se enojó cuando le preguntaron por el fiasco de la alineación Nación-Provincia-Municipio, que está funcionando tan mal como los semáforos de la avenida 3 de Abril.
Pero como ni él mismo se cree su relato, sintió que estaba siendo atacado. Entonces acusó a uno de sus entrevistadores de militante y descalificó al resto porque no son periodistas recibidos. Diplomados.
Tan soberbio, como siempre el senador, que cree que él sí está habilitado. Claro: porque ser veterinario te hace un experto en leyes. Y por eso está hace tanto tiempo en el Senado: desde 2001 y se quedaría al menos hasta 2023.

***
Pero encima de esto, el senador debe saber, si le interesa de verdad la realidad más allá de la chicana con la que intenta desacreditar a los que le preguntan cosas que no puede responder sin mentir o enojarse, que en Argentina el ejercicio del periodismo goza de amplias libertades. No está colegiado ni se requiere titulación para su ejercicio. Está establecido así en la Ley Nacional 12.908. Tal vez no la leyó, porque esa ley es una ley peronista, y el senador cree que la historia empezó con Ricardo Colombi.
Más aún. Si para entrevistarlo al senador Flinta hace falta una matrícula -lo cual lo desnuda en su postura autoritaria, contraria a la naturaleza de su rol de funcionario público-, habría que preguntarse qué hizo él, siguiendo esa misma lógica, o cuáles son sus pergaminos para seguir viviendo del Estado como senador de un gobierno que se extendió por más de 15 años y que se fue dejando más pobres que cuando empezó.
Difícil que responda. De hecho, en estos días se le andan preguntando cosas de la interna radical y él sale del paso metiéndose en la interna peronista. Cuando ocurre al revés, él suele ser el primero en amonestar a los atrevidos.
Tal vez sólo esté enojado. O quizá no esté encontrando los argumentos. Pero lo que no puede hacer es convertirse en lo que toda su vida criticó. ¿O sí?

Gajes del oficio

Esta es una entrevista que generosamente me hizo Nicolás Alonso para su programa Intimo, nuevo emprendimiento televisivo. El nombre, en este caso, puede llevar a cierto engaño, porque no hablamos casi nada de ninguna intimidad y mucho de cierta actualidad del periodismo. Tal vez sirva, sobre todo para los estudiantes de Periodismo o de Comunicación. La invitación está hecha.

La última nota: adiós Carlos Gelmi

—Hola, Gelmi, tengo malas noticias.
—¿Qué pasó?

—Me llamó su tocayo, el dueño, enojado porque no escribimos. Ninguna firma local en el último número, dijo, quejándose…
—¿O sea que ahora podemos escribir?

—Bueno, más o menos. ¿Le reservo su página para el domingo?
—Bueno. Está bien. Pero que sea la última vez.

***

Ese sábado a la tarde, como tantos sábados, me pasó la nota. Título: “Confusiones de un machirulo”. Y no hizo ni hace falta más para saber de qué se trataba: de Ella y del actual El. Esa nota, por esas cosas caprichosas que tiene el periodismo, todavía estaba ayer en la página web del diario. Salió el 3 de junio. El domingo antepasado decidió no escribir y esta última semana no insistimos, porque andaba medio quejoso.

—Los médicos me dicen que no tengo nada, pero me tienen como un fenómeno recorriendo especialistas.
—Ya va a pasar, no se preocupe —le dije, creyéndolo.
Ayer, cuando me dieron la noticia, recordé lo que mil veces hablamos: que no abandonaría el trabajo, pese a que el último tiempo era la vista la que se le negaba. Y que, si no era su voluntad, sólo saldría del diario con los pies para adelante.
Gelmi podía hablar así y peor aún cuando se trataba de él mismo. Muchas veces me incomodó con un asunto que compartía como quien reparte el chisme de un amorío. Me contaba pormenores de los preparativos de su muerte.
Gelmi era un detallista. Un obsesivo del trabajo. De su trabajo. Del de sus compañeros. Y ayer dio la última clase de periodismo práctico.
1. No se murió en el diario para evitarnos ese contratiempo, pues retrasaría la edición.
2. Se murió temprano, para que tengamos tiempo de buscar algo en el archivo.
3. Y se murió el Día del Padre, con todos sus afectos cerca, para evitar gastos mayores. Porque si bien Gelmi pensaba en la Historia, hasta en eso era austero.

***

Ayer, cuando me dijeron que Gelmi había muerto, recordé lo mucho que nos dio. Lo mucho que le negó a sus propios hijos por nosotros. Recordé la debilidad que tenía por su hija y sus nietos, todos ellos, aunque más acá en el tiempo hablaba mucho de los “demonios” más chiquitos.
Recordé lo mucho que extrañaba a Mario Mauriño. A Chaque.
Y recordé también la última nota que le hice, porque esa nota le dio título a un libro que tal vez alguna vez se edite. Gelmi lo sabía, y hasta se alegró por la osadía. Ahora me apena porque ya no podrá leerlo.

—Cuán malo será eso que escribís que tenés que recurrir a las boludeces que digo yo—me dijo. Nos reímos.
Con cosas como esas podíamos hablar 5 minutos o años. Hasta que una vez le pregunté:

—¿No se cansa de escribir?
—No. Me aburre releerme.

—¿Por qué?
—No sé. No puedo.

—¿Y cómo hace con la inspiración?
—No hago nada. A esta altura los temas aparecen solos.

—¿Sí?
—En realidad para ser periodista tenés que ser un poco descarado.

—¿Usted lo fue?
—Algunas veces, pero con tonteras.

—¿Lo descubrieron alguna vez?
—Nunca me lo hicieron saber.

(Ríe. Y como lo hace solo, tal vez lo haga de su picardía).
—El periodismo es un mundo de mentirosos—dice luego, jocosamente, pero la daga llega al hueso. No entra en detalles, pero en esa frase está condensada la crítica y tal vez la autocrítica por los deslices en los que cayó él y la profesión a lo largo del tiempo. Un poco por cuestiones que involucran a los periodistas, personalmente, y otro poco por cuestiones más estructurales.
Gelmi supo de esas cosas. Jugó en una aldea como la de Corrientes, pero también en la gran metrópoli. No se la contaron, y esa experiencia es la que pudo exhibir hasta el último día.

—Sesenta años después, ¿volvería a elegir el periodismo como profesión?
—Sí.

—¿Se arrepiente?
—No.

***

—Ya que lo dice, Gelmi, le hago la última pregunta: ¿Va a escribir algo para el domingo?
—Y no sé… ¿sobre qué?

—Digamos que tema tiene…
—¿Cuál por ejemplo?

 

Los 100 mejores artículos sobre periodismo de 2017

Este es el resumen de los últimos 365 días en el ámbito del periodismo. Los 100 mejores artículos sobre periodismo de 2017 es un recopilatorio para que disfrutes. Fue publicado por miquelpellicer.com  y es una joya para ir leyendo de a poco.

Esta serie recopilatoria empezó con el resumen de 2015 y posteriormente de 2016. Este es el tercer artículo que realizó el editor para resumir lo mejor de cada año.

Los artículos seleccionados están en castellano e inglés y muestran una amplia concentración de ideas sobre el periodismo, las redes sociales y el marketing de contenidos:

Abajo la lista. Los textos se pueden leer en este link:

1. How The Washington Post is using newsletters and alerts to reach readers | Poynter

2. La gripe de los medios en las redes sociales | bez.es

3. The rise of the citizen journalist | Muck Rack

4. We broke the Panama Papers story. Here’s how to investigate Donald Trump | The Guardian

5. ¿Cuánto cobran los ‘influencers’ por sus redes sociales? | La Vanguardia

6. Live From the White House, It’s Trump TV | The New York Times

7. ¿Están asumiendo ya los medios que no podrán vivir sólo de la publicidad? | El Post Blanco

8. Local news: a survival guide for digital transformation | Global Editors Network

9. Los medios ante la transformación programática | Evoca

10. Hay algo peor que el poder de los medios | El Universal

11. Vivendi chief sees future in ‘horizontal’ convergence | Digital TV Europe

12. The Secret History of a Fleeting Pre-Internet Digital Media Channel | Motherboard

13. Contra la posverdad: 10 fórmulas para hacer frente a las noticias falsas | PDLI

14. Platforms and publishers: No sign of retreat | Columbia Journalism Review

15. Reed Hastings y la televisión según Netflix | Next Media

16. Premios SND: Best of Digital 2016 | MiquelPellicer.com

17. Así cubre el New York Times la era Trump | Trump Land Media

18. Grupos y medios de comunicación en España en 2017 | Enrique Bullido

19. La revolución de los raritos | Carmela Ríos

20. In Defense of Interactive Graphics | Vis4net

21. “Post-truth is pre-fascism”: a Holocaust historian on the Trump era | Vox

22. Los labs de medios en España: la innovación desde el área de la organización periodística | Cuadernos de Periodistas

23. Tap to advance: the rise and rise of the horizontal story | Online Journalism Blog

24. Ingagement: en busca del engagement interno | Cristina Aced

25. The Future of Free Speech, Trolls, Anonymity and Fake News Online | Pew Research Institute

26. Una stripper, 13 pavos y un extraño gato muerto | El Independiente

27. ‘Who shared it?’: How Americans decide what news to trust on social media | American Press Insititute

28. Los nuevos proyectos guerrilleros en el periodismo digital | El Mundo

29. What AJ+ Is Learning About News Bots | Mediashift

30. This is how The New York Times is using bots to create more one-to-one experiences with readers | Nieman Lab

31. ¿Cómo comunica Donald Trump? | Xavier Peytibi

32. The current move to subscription models is a revolutionary shift for journalism | Poynter

33. La investigación de Rolling Stone: ‘Un fracaso que era evitable’ | Ojo Público

34. Lecciones de periodismo que dejó Miguel Ángel Bastenier en 140 caracteres | Verne

35. New York Times y los Papeles de Panamá, Pulitzer 2017 | MiquelPellicer.com

36. Los medios que han ganado más premios Pulitzer | Ismael Nafría

37. Las 7 ideas para salvar al periodismo que propone Carlos Guyot, director de Next Idea Lab | Puro Periodismo

38. Periódicos como pistolas, palabras como balas | eldiario.es

39. The slow and steady rise of AI for news | Global Editors Network

40. Los retos del periodismo móvil | Next Media

41. The New York Times now has 13 million subscriptions to 50 email newsletters | Digiday

42. Lo que he aprendido sobre bots, chatbots y canales en Telegram | Planeta Chatbot

43. Las nuevas tácticas de las redacciones para conectarse con las audiencias | IJnet

44. La pregunta de Gideon Lichfield de Quartz para pensar en la audiencia: “¿Por qué carajo alguien leería esto?” | Puro Periodismo

45. La impunidad contra los periodistas toca techo | Univisión Noticias

46. WhatsApp Has A Viral Rumor Problem With Real Consequences | BuzzFeed News

47. Searching For Syria | UNHCR – ACNUR

48. The Players’ Tribune y la exigencia para el periodismo deportivo de replantear su relación con las fuentes | Periodismo Deportivo de Calidad

49. Katharine Viner: Son vitales los medios que valoran la calidad en vez de la viralidad | APM

50. Al-Jazeera: the Qatar broadcaster at centre of diplomatic crisis | The Guardian

51. Fake news: you ain’t seen nothing yet | The Economist

52. ¿Cómo ayudará la tecnología Blockchain a promover la innovación dentro de los medios de comunicación? | The Cointelegraph

53. Cómo crear un equipo de periodismo de datos: consejos prácticos para unir programadores y periodistas | Knight Center for Journalism in Americas

54. Attitudes to paying for online news | Reuters Institute

55. Dos años de 5W: la consolidación de un modelo | 5W

56. The David Carr Generation | The Atlantic

57. What content triggers a subscription | Innovation

58. Troops, Trolls and Troublemakers: A Global Inventory of Organized Social Media Manipulation | University of Oxford

59. La notificación push como estrategia informativa de la radio en el entorno digital | El Profesional de la Información

60. Beyond cats and Kardashians: can journalism satisfy audiences without dumbing down? | The Conversation

61. Cuatro experiencias de crowdfunding para medios digitales en América Latina | IJnet

62. Informes 2017: tendencias, innovación y comunicación | MiquelPellicer.com

63. Media Trendala: 30 tendencias de futuro en los medios de comunicación | El Prodigioso Volcán

64. Reflexiones de comunicación sobre el atentado de Barcelona | MiquelPellicer.com

65. Beyond 800 words: new digital story formats for news | BBC News Lab

66. The 140-character president | Columbia Journalism Review

67. Does social media threaten the illusion of news neutrality? | Engadget

68. The World’s Most Powerful Publishers Refuse to Admit What They Really Are | The Atlantic

69. How Diverse Are US Newsrooms? | Google Trends

70. ¿Cómo verificar en un mundo (digital) lleno de trampas? | 5W

71. News paywalls are bad for society, says BuzzFeed’s Jonah Peretti | Fast Company

72. Los peligros de los gigantes tecnológicos | The New York Times

73. The Future of Journalism: Funnel Vision | The Economist

74. Journalism needs a new business model and it’s based on trust | The Huffington Post

75. Eleven newsletters to subscribe to if you work in media | Columbia Journalism Review

76. Facebook, news publishers, and the ‘demand’ for video | Hackernoon

77. Frida Sofía o los peligros de la televisión en directo | The New York Times

79. The New TV | IAB

80. Las pautas de The New York Times sobre el uso de las redes sociales por parte de sus periodistas | Ismael Nafría

81. La newsletter es Alien: ¿Por qué este producto periodístico se adapta mejor que otros al nuevo ecosistema? | MIP-UMH

82. Inside the Financial Times’ Instagram strategy | Digiday

83. Siete redes sociales a las que hay que prestar atención | El Tipómetro

84. How Facebook rewards polarizing political ads | The Verge

85. Big data meets Big Brother as China moves to rate its citizens | Wired

86. What Russian Journalists Uncovered About Russian Election Meddling | The Atlantic

87. El futuro del periodismo es cíborg | Cuadernos de Periodismo

88. Cuesta un mundo identificar los bulos en las noticias | Periodismo Emprendedor en Iberoamérica

89. The Washington Post Is A Software Company Now | Fast Company

90. Por qué los medios deberían elaborar más formatos gamificados: 10 casos de éxito | MIP-UMH

91. Periodismo de marca: comunicación de riesgo frente a la incertidumbre | Nobbot

92. U.S. newsrooms are ‘largely unprepared’ to address misinformation online | Poynter

93. How news media brands in LatAm are finding new revenue streams | Innovation

94. The 10 new paradigms of communication in the digital age | José Luis Orihuela

95. How Russian trolls got into your Facebook feed | The Washington Post

96. How to cover local refugee communities: Strategies for newsrooms and reporters | American Press Institute

97. In a 30-minute interview, President Trump made 24 false or misleading claims | The Washington Post

98. What surprised me in journalism in 2017 — and what we can expect in 2018 (maybe) | Paul Bradshaw

99. Alba Mora: “AJ+ está donde está la audiencia” | Next Media

100. Un mensaje de nuestro nuevo director | The New York Times

Sin periodismo no hay democracia

 

“Que las paredes hablen, bato (hermano), ya que la ciudadanía calla”.

Javier Valdéz,
periodista mexicano
asesinado por narcos.

 

Hace unos días tuvo lugar en Buenos Aires el XII Congreso Internacional de Periodismo organizado por el Foro de Periodismo Argentino (Fopea). En esta ocasión, en asociación con la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación (Colpin), en el marco de un encuentro importante de periodistas de investigación de la región, para hablar del oficio, sus fallas y sus logros, y del rumbo que viene tomado la industria: el negocio de las noticias que es cada vez menos negocio para algunos y una oportunidad para otros.
Fueron cuatro días intensos de ponencias, conferencias y talleres interesantes, porque abrió caminos en una discusión que si bien puede parecer de interés corporativo, necesariamente es importante para la sociedad. Sin periodismo no hay democracia. Y sin democracia, las cosas pueden ser aún más difíciles. Los argentinos podemos dar testimonio de ello.
El asunto por estos días, en Argentina pero también en el mundo, y sobre todo en regiones como las nuestras, es el periodismo de mala calidad, que repercute también en la valoración de la democracia, pues ante la “no mirada” periodística, o la mirada miope -la distorsión de la mirada (por complicidad o por negocios publicitarios)-, brotan gobiernos malos, corruptos, que dejan de hacer lo que deben tentados por la impunidad y el silencio que los protege.
“Debemos formar periodistas para la democracia”, dijo Pablo Mendelevich, director de la carrera de periodismo de la Universidad de Palermo, lugar donde tuvo lugar el encuentro con periodistas del país y de gran parte de Latinoamérica. “El periodismo no está bien. No está mejor que hace 15 años”, agregó, y mencionó, entre otros problemas, la grieta política-social, la posverdad y otros tantos males como la decadencia de la industria del papel-periódico, que resiste y que para vivir, por sus elevados costos, entrega lo que debe y lo que no debe a pagadores generalmente provenientes del Estado: los gobiernos.
El titular de Fopea, Néstor Sclauzero, a su turno, insistió con una simple pero no por ello menos contundente frase: “El periodismo sigue siendo el mismo de la época de Gutenberg: hay que mirar y contar la verdad. Honrar la honradez”. Lo de los formatos es una circunstancia, porque los formatos de hoy son digitales y serán otros en el futuro. Pero contar un hecho periodístico con rigor informativo es tarea primaria de los periodistas. Hoy y siempre.
Lo que atrae a las audiencias es el talento, añadió. Y eso parece no estar en duda, más allá de las dificultades con las que se encuentra el talento a la hora de echar a andar. Una de ellas tiene que ver con las condiciones desfavorables de producción, un mal común en el mundo de este noble oficio. Porque es noble. Pese a que hay de todo, y por muchas razones se están abandonando los protocolos básicos de actuación periodística. Muchas veces por supervivencia, un periodista deja de preguntar y se dedica a cortar y pegar. A mediar un contenido suministrado, generalmente maquillado por las cada vez más extendidas y poderosas maquinarias publicitarias de los gobiernos que, entendiendo el negocio, gastan más en marketing que en gestión.
Los argentinos, además, consumen noticias por las redes sociales. El 65% del tráfico nacional lo maneja Facebook, pese a que las noticias más confiables las escriben los medios “tradicionales”. Estos gozan de prestigio, pero la cosa es que a los usuarios los maneja Facebook, sin que el interesado ingrese ya a las páginas de los medios. Otro tanto y más grave pasa con las estadísticas de los rotativos, que ven como, año a año, se reducen sus tiradas.
Los problemas, por tanto, pasan hoy por saber a cada instante qué contar, a quién, por dónde y cómo hacer para encontrar financiamiento para la producción de noticias de calidad, que son más caras que producir opinión por Twitter o por cualquiera de las demás redes. “Los hechos son sagrados (y caros) y la opinión libre (y abundante)”.
Los medios siguen siendo los organizadores del mundo, aunque el mundo sea pequeño, como podría ser el mundo de El Litoral: Corrientes, a veces parte de la región. Este diario es una referencia para su zona, para el NEA, pero sufre como sus pares de provincia la caída del modelo de negocios industrial y no se encuentra a ciencia cierta un camino para encauzar el servicio de noticias con una financiación sustancial en los nuevos formatos. Una condena. Por ahora, al menos.
Esa falta de control-financiamiento del negocio, la competencia desmedida sobre los contenidos y la irrupción de las falsas noticias y de operadores pagos (representantes de múltiples intereses) que moldean realidades, las deforman, generan corrientes de opinión, etc., constituyen un panorama bastante complicado para los periodistas y las empresas del rubro.
Hay algo bueno, de todos modos: que la ciudadanía sabe hoy que no todo lo que ve, oye o lee es verdad. Busca cómo validar esos contenidos y en ese esquema de validación todavía radica el hilo de vida de los medios.
El devenir (político, por caso) quiso convertir a los medios en instituciones redundantes de la escena pública. También la aparición de celulares potentes y gente que juega a ser periodista por un rato. Por suerte, más allá de una primicia, no alcanza sólo con eso. Aún valen las valoraciones contextuales y las implicancias efectivas de los hechos que se narran. Y eso no lo hace cualquiera.
De todas maneras, que los medios y el periodismo como entidad consigan hacer falta, no redundar, es menester de los propios medios y periodistas: buscando la verdad, generando credibilidad, prestigio. Periodismo de calidad.
Aquí también juegan un rol importante las instituciones de la democracia, muchas de las cuales se mantienen alejadas de los periodistas. Se esconden. Esconden. Y los medios no fuerzan un cambio de actitud. Muchas veces por comodidad, otras por falta de recursos y la mayoría de las veces por conveniencia económica, los medios también esconden sus sistemas de verificación interna y elevan las posibilidades de cometer inexactitudes o falsedades que terminan abonado el terreno difícil en el que parece estar embarrado el colectivo periodístico nacional.
Copiar y pegar sin verificación conduce al error. Y el error de los periodistas y medios de comunicación es el mejor refugio para los gobiernos escondedores o corruptos, y también para los gobiernos incapaces, que luego asientan la crítica en el error inducido para justificar su propia inacción.
Esta situación, llevada al extremo, hizo que en Argentina surjan entidades de verificación externa, como chequeado.com, que luego ofrece sus servicios a las empresas periodísticas, porque ni siquiera los grandes medios, muchas veces, se toman el trabajo básico de la verificación que hace unos años era una condición previa a cualquier publicación, aunque sea del estado del tiempo.
La información es naturalmente provisoria y por eso el periodismo debe extremar los cuidados. Y debe enmendar errores, en todo caso, cuando los comete.
Esto que parece una lección de primer año de periodismo y una sutileza cuando la realidad desborda los conceptos para imponerse con sus déficits más tremendos (socioeconómicos, sanitarios, educativos, de infraestructura, etc.), implica un mayor compromiso. Porque los que quieren que esto siga ocurriendo no buscan el descalabro de los medios en sí mismo. No les interesa eso. Lo que buscan es encontrar terreno fértil para sus fechorías.
La prensa surgió para contar y controlar, por lo que siempre es mejor para los controlados no tener de qué preocuparse. Es allí donde radica la importancia de estas cuestiones. Y por eso el poder busca siempre intervenir en los medios. Pero hay una certeza, y esta es igual para los vendedores como para los compradores de medios: a las entidades periodísticas que se las interviene políticamente no se les cree y no se las lee.
El acuerdo, por tanto, debe ser con la ciudadanía. Los periodistas debemos seguir bregando por encontrar mecanismos de acuerdo. No tanto con el palacio y más con la plaza. Estamos en un momento de crisis, pero también de oportunidades.

Algunos detalles del Congreso Internacional de Fopea

Tras participar del XII Congreso Internacional de Periodismo, analizamos con Gustavo Guirado, en Radio Unne, algunos de los ejes que se debatieron: calidad periodística, nuevas herramientas digitales, plataformas, periodismos provinciales, emprendedorismo periodístico, periodismo de investigación, etc.

Un pantallazo de actualidad sobre la industria, pero también, y sobre todo, sobre el oficio.

Escuchalo aquí:

Ramón Salaverría: ¿Periodismo delicatessen o periodismo pasteurizado?

Recomiendo mucho esta nota que hicimos hoy con Gabriela Bisaro y Marcelo Urreli en Radio Unne con Ramón Salaverría, profesor de la carrera de Periodismo de la mítica Universidad de Navarra, España, además de investigador en cuestiones de periodismo digital o ciberperiodismo.

Hablamos básicamente de un real nuevo periodismo a partir del surgimiento de entornos digitales y nuevas maneras de producción-circulación-recepción, haciendo foco en esa gran categoría que es el ciberperiodismo.

De allí surgió lo que entiendo es una interesante nota que, entre otras aseveraciones, sostiene que estamos en un entorno que está potenciando, no sólo los mejores modelos periodísticos, sino también a los mejores modelos de trabajo, cuasi personal, que sostienen los periodistas.

Periodista o medios. “Es uno de los debates”, dijo Salaverría, y habló entonces de la diferencia existente entre el “periodismo delicatessen, de calidad, asociado a los periodistas”, en oposición a otro periodismo supermercado, basura, lleno de repeticiones, duplicaciones, como en el marco de una gran “pasteurización” informativa.

Muchos grandes medios se la pasan buscando grandes audiencias, y caen en el periodismo pasteurizado, pero frente a ello, dijo el catedrático, vemos periodismo de nicho, mucho más limitado, pero con una comunidad mucho más fiel, asociado a periodistas en particular.

Estos y otros asuntos relacionados con los grandes y actuales debates del periodismo mundial en esta nota de audio.

Los desafíos del periodismo, en media hora

 

¿Cómo mantener la credibilidad periodística en un mercado informativo con nuevas reglas? ¿Qué camino seguir para adaptarse al entorno tecnológico cambiante? ¿Cómo relacionarse con las nuevas audiencias? Estos y otros desafíos se analizan en el documental Líneas emergentes del periodismo actual (25:48), recién lanzado por el foro Conversaciones.

El reportaje ofrece un completo análisis sobre los retos actuales de los medios mediante testimonios de periodistas que están al frente del cambio digital de sus respectivos medios en España, pero que es aplicable a la Argentina y a cualquier país del mundo. El documental también incorpora reflexiones de analistas e investigadores del periodismo, entre los que se encuentra Ramón Salaverría, a quien vamos a entrevista para la radio de la Universidad del Nordeste.

Es un material de referencia actual. Son 25 minutos que valen la pena entregarlos a esta pasión cambiante del periodismo.

Para periodistas, editores, dueños de medios y claro, para profesores y estudiantes.