Coimas en la obra pública: cuando estar en los cuadernos parece ser un privilegio

Muchos actores interesados de la política, acostumbrados a la hipocresía, andan golpeándose el pecho por la cantidad de causas que se ventilaron e investiga la Justicia y que tienen que ver con acciones de malversación de todas las caladuras posibles en las que están implicados varios elementos del gobierno anterior. Varios en ristra, a decir verdad.
Lo cierto es que la matriz está lejos de cambiar en el gobierno actual (que se debate entre seguir siendo y ya no ser). Los mismos que se escandalizaban por lo K, terminaron cayendo en la trampa M. O acuerdan con los mismos que están sospechados. O peor: se convierten ellos mismos en organismos infectados por el mal endémico de la Argentina que anida en la corrupción.
Al menos resulta difícil de creer que en los niveles más altos de conducción, en el plano nacional e incluso regional y provincial, los actores de la política o del poder económico que bailan al son de la política -vendiendo obras o servicios al Estado-, sean precisamente ingenuos. Podrían ser engañados. Claro. Pero también, como viene ocurriendo, podría ser que a la larga -tentados por la impunidad- algunos terminen convertidos en parte del sistema, sin más, hasta que el sistema se rompe. Allí crujen los pactos de silencio. Y empieza a tronar el “canto”.

—¿Que busca todo esto?
—Prevenir acciones futuras que puedan tener consecuencias aún más graves que las que aporta la escasez, por citar el caso de Corrientes. Más grave que la falta de infraestructura, de energía, de trabajo, etc. Más que la falta de oportunidades y de horizonte.
Y hay que poner la lupa sobre Corrientes porque la provincia está proyectando su despegue -según anuncia el gobernador Gustavo Valdés-, razón por la cual es más necesario aún encender las luces de alarma con filtros de cautela.

—¿Por qué habría que alarmarse?
—Hay varios motivos. Veamos:

El pasado lunes, El Litoral informó, por ejemplo, que como parte de la licitación internacional para la ampliación de la represa hidroeléctrica Yacyretá, ese día se abrieron los sobres con las ofertas económicas que realizaron los cinco consorcios precalificados. Desde la Entidad Binacional estimaron, en tanto, que en un plazo de 90 días se adjudicarían las obras civiles y determinadas partes electromecánicas, con el objetivo del aprovechamiento hidroeléctrico en la margen izquierda del brazo Aña Cuá.
Según lo informado por el organismo argentino-paraguayo, las ofertas fueron las siguientes:
1) USD 240.350.496,90 (Salini Impregilo SpA-José Chediack Saica. Itasasa -ATE).
2) USD 318.971.258,08 (Techint Compañía Técnica Internacional Saci, Benito Roggio e Hijos SA Panedile Argentina Saicf y Benito Roggio e Hijos SA Paraguay).
3) USD 225.159.270,46 (José Cartellone Construcciones Civiles SA, J. Malucelli Constructora de Obras SA- Talavera Ortellado SA).
4) USD 274.978.790,17 (Sacde Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico SA-Power China Limited-CDD Construcciones SA) y
5) USD 193.241.731,33 (ATE Aña Cuá ART, integrada por Astaldi-Rovela-Tecnoedil).

—¿Cuál es el dato de esa lista?
—Que las empresas y empresarios de al menos cuatro de estos cinco consorcios que actuarían en Yacyretá, eventualmente, están mencionados, procesados o actuaron como arrepentidos en la causa de los llamados cuadernos de la corrupción. Esos cuadernos por ahora tienen la letra K, pero como queda visto, esas hojas podrían soportar todo el abecedario.
Sigamos:
El lunes pasado, además, se supo que el juez federal Claudio Bonadio indagó como sospechosos a cuatro ex funcionarios del gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández que aparecen nombrados en la causa de los cuadernos. El magistrado sospecha que podrían haber participado del pago de coimas por la concesión de obras públicas o peajes.
Los sospechosos son Nelson Periotti, ex titular de la Dirección Nacional de Vialidad; Sandro Férgola, ex gerente de Obras y Servicios Viales y subadministrador de Vialidad; Sergio Passacantando, ex gerente de Administración de Vialidad, y Germán Nivello, ex funcionario de la Secretaría de Obras Públicas y subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda. Todos fueron detenidos el sábado en el marco de la misma causa que investiga los sobornos en la obra pública.
El Litoral informó también, el viernes y ayer, que Bonadio busca saber quiénes eran los responsables de 17 empresas entre 2003 y 2015, el período en que el gobierno estuvo en manos del matrimonio Kirchner y en el que investigan si funcionó una asociación ilícita que habría pagado o entregado coimas para conseguir o cobrar obras públicas y/o concesiones viales.

—¿Y eso qué tiene que ver?
—En el listado de firmas que recibirán las requisitorias judiciales están Caminos del Paraná y Rutas del Litoral SA, que operan en Corrientes. La primera cobra los peajes del puente Chaco-Corrientes, el de Riachuelo y el de Ituzaingó, mientras que la segunda es una firma constructora.
Se sospecha que la información podría ser la antesala de más indagatorias. Fuentes judiciales indicaron que los procedimientos se llevaron adelante el jueves la Capital Federal y en Corrientes, Formosa y Córdoba. Los objetivos son empresas dedicadas a peajes, a obras del transporte y a distintas obras de construcción.
Las otras firmas sobre las que se requirió información son: Andesvial SA; Autovía Bs. As.-Los Andes SA; Carreteras Centrales de Argentina SA. También figuran Cincovial SA; Corredor Central SA; Corredor de Integración Pampeana SA; CV1 Concesionaria Vial SA; HS SA y Abengoa SA. El listado se completa con Teyma Abengoa SA; Creaurban SA; Electrificadora del Valle SA; Elecnor de Argentina SA; Ruta 18 SRL; Rutas del Litoral SA y Vialnoa SA.
Bonadio lleva adelante varias causas paralelas que nacieron o se activaron después del expediente por las anotaciones del chofer Oscar Centeno. Una de ellas es la cartelización de la obra pública y otra, las coimas que habrían pagado las concesiones viales.
Mientras todo esto ocurre, hay otros empresarios que se quedan afuera de los negocios lícitos con el Estado porque, al no ser parte de la timba o de la fiesta de las coimas, dejan de tener actuación, dejan de ser arbitrados y, por lo tanto, dejan de tener calificación para aspirar a alguna contratación u obra.

—¿Por qué pasa esto?
—Porque para hacer un puente, por ejemplo reparar el Iribú Cuá (paso caído en mayo de 2017 sobre Ruta 12, unos 25 kilómetros después de Itatí), una empresa debe demostrar que hizo una obra similar en los últimos 3 o 5 años. Es un requisito obligatorio para poder calificar.
Lo que están mostrando los hechos es que, en el caso de Yacyretá, por ejemplo, se puede volver premiar a quienes la Justicia está investigando porque habrían caminado por los atajos que habilita el Estado corrupto. Es allí donde se exhibe la circularidad que el gobierno de Cambiemos no suele querer ver.
La observación, entonces, al final, es también para el Gobierno de Corrientes, que está anunciando una serie de obras que demandarán la participación de empresas variadas y de distintas capacidades (para puertos, aeropuertos, edificios, caminos, etc.).
Habría que estar atentos, abrir grande los ojos y cinchar bien antes de salir, para no correr el riesgo de caer en lo que criticamos, cuando sea demasiado tarde.

Si le preguntan, Flinta cree que lo hostigan

El senador radical cuasi vitalicio Sergio Flinta fue ayer por la tarde a radio Sudamericana. Y no fue de paseo. Al parecer acordó una entrevista en la que no debían hacerle preguntas.
No tan raro por sistemático. Sucede que al parecer el legislador pautó una entrevista que en realidad iba a ser lo de siempre: un monólogo. Pero los periodistas preguntaron. Y como el senador no está acostumbrado a las preguntas, cree que lo hostigaron. Entonces se defendió, según dijo.
—¿Cómo lo hizo?
—Atacando a los periodistas de la radio.
Descalificando a uno porque supuestamente es militante, como si eso, en todo caso, y si así lo fuera, estuviera mal. Porque según dejó entrever, para el senador sólo está bien que los periodistas militen en el radicalismo. Y está aún mejor que no pregunten y obedezcan, como él obedeció siempre a Ricardo Colombi.
De él, del patrón del paiubre, se llevó un latiguillo: que la culpa de todo siempre es del otro. Por eso se encabritó. Porque los periodistas preguntaron sobre la coyuntura nacional, asignándole al gobierno la cuota de responsabilidad en la situación actual, que se agrava conforme pasan los días; en las promesas incumplidas; en las mentiras…
—¿Y qué respondió Flinta?
—Que Macri está mal por culpa de Cristina. Que la economía está mal por culpa de la sequía. El país no despega por culpa del tiempo. Que la inflación no baja por culpa de la especulación. Que el dólar sube porque hay una conspiración comandada por el Vaticano. Que el el país está a punto de explotar, pero está bien, porque este es un país real y no la ficción chavista, según dijo.
Que a Macri no le afectará la economía en las elecciones, dijo, pero todos los gobernadores radicales, incluido el de Corrientes, desdoblaron las elecciones para no ir en la pérdida con Macri.
Pérdida, además, es una palabra que usó su jefe político, que en otra radio también se enojó cuando le preguntaron por el fiasco de la alineación Nación-Provincia-Municipio, que está funcionando tan mal como los semáforos de la avenida 3 de Abril.
Pero como ni él mismo se cree su relato, sintió que estaba siendo atacado. Entonces acusó a uno de sus entrevistadores de militante y descalificó al resto porque no son periodistas recibidos. Diplomados.
Tan soberbio, como siempre el senador, que cree que él sí está habilitado. Claro: porque ser veterinario te hace un experto en leyes. Y por eso está hace tanto tiempo en el Senado: desde 2001 y se quedaría al menos hasta 2023.

***
Pero encima de esto, el senador debe saber, si le interesa de verdad la realidad más allá de la chicana con la que intenta desacreditar a los que le preguntan cosas que no puede responder sin mentir o enojarse, que en Argentina el ejercicio del periodismo goza de amplias libertades. No está colegiado ni se requiere titulación para su ejercicio. Está establecido así en la Ley Nacional 12.908. Tal vez no la leyó, porque esa ley es una ley peronista, y el senador cree que la historia empezó con Ricardo Colombi.
Más aún. Si para entrevistarlo al senador Flinta hace falta una matrícula -lo cual lo desnuda en su postura autoritaria, contraria a la naturaleza de su rol de funcionario público-, habría que preguntarse qué hizo él, siguiendo esa misma lógica, o cuáles son sus pergaminos para seguir viviendo del Estado como senador de un gobierno que se extendió por más de 15 años y que se fue dejando más pobres que cuando empezó.
Difícil que responda. De hecho, en estos días se le andan preguntando cosas de la interna radical y él sale del paso metiéndose en la interna peronista. Cuando ocurre al revés, él suele ser el primero en amonestar a los atrevidos.
Tal vez sólo esté enojado. O quizá no esté encontrando los argumentos. Pero lo que no puede hacer es convertirse en lo que toda su vida criticó. ¿O sí?

¿De cuántos años es el proyecto político de Valdés?

Unos días antes hablábamos con Daniel Collinet de las cuestiones centrales, por deficitarias, que debería encarar la provincia para abandonar la situación de pobreza en la que se encuentra. El viernes pasado, el gobernador habló de esas mismas cuestiones en su discurso ante la Asamblea Legislativa. Este es un análisis de todo eso.

EDUARDO LEDESMA 04 – 03

Todo el análisis de la actualidad política en Corrientes llega a No Esta Todo Dicho de la mano de Eduardo Ledesma, periodista de Diario "El Litoral" especializado en la materia. Mira la muy interesante nota aquí

Posted by No Esta Todo Dicho on Monday, March 4, 2019

 

Valdés brindó un mensaje desarrollista, se desmarcó de Macri y desdobló las elecciones

Con sutileza, Gustavo Valdés no sólo abrió anoche el año legislativo. Volvió a hacer un diagnóstico amplio y crudo de la realidad provincial -antes silenciada-, y trazó la línea directriz de su gobierno que, sobre la base de tales planteos, proyecta similitudes con los objetivos que marcó y concretó el desarrollismo en Corrientes.
Pero no sólo eso. Además de inaugurar anoche el período ordinario de sesiones de la Legislatura con un discurso desusado, estructurado sobre obras, objetivos y conceptos, desmenuzando el estado de la cosa pública y centrándose en lo local, Valdés apenas hizo referencia a la Nación. Apenas una mención a Macri.
Nada casual: el Gobernador goza de buena salud y no quiere contagiarse de nada, razón por la cual después del discurso, ya en Casa de Gobierno, firmó el decreto para llamar a elecciones provinciales el 2 de junio. Desdoblar para evitar que la bronca por la inflación, los tarifazos y la pérdida de trabajo o de poder adquisitivo arrase con la fase electoral provincial.
Nación, Provincia y municipios, pero lejos de las urnas.

 

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De nuevo ayer Valdés habló de objetivos que están por encima del pago de salarios, pese a que lo mencionó como un cimiento de su gestión, y además adelantó que en breve anunciará un aumento para los estatales. Dijo que Corrientes invierte cada año 30 mil millones de pesos en el sueldo de sus agentes. Hubo alaridos de alegría. Pero fijó su mensaje en esto otro: en el desarrollo, la modernización y la inclusión.
—Corrientes se destaca por ser una de las pocas provincias que incrementó la obra pública durante el periodo 2015-2018, junto con Córdoba, Santa Cruz, Santa Fe, Caba y Buenos Aires, con lo cual somos los únicos del NEA —dijo Valdés y recibió aplausos. En el recinto y afuera, donde un nutrido grupo de militantes fue a acompañarlo.
Después volvió a un latiguillo ya usado. Otro detalle para diferenciarse:
—Modernizar no es solamente comprar computadoras —dijo, y habló entonces de desarrollo, modernización e inclusión con trabajo, educación, salud. Con mejores condiciones materiales, contextuales, que es lo que falta y que, al faltar, empeora los parámetros de la pobreza, que sigue siendo estructural.

***

En eso gastó los 90 minutos exactos que le demandó su discurso. Fueron una hora y media de datos. De diagnóstico. De acción, en el marco del cual enumeró las gestiones realizadas. De objetivos y proyectos. Y de conceptos.
Valdés dejó dicho ante los legisladores, más allá del posicionamiento político de cada uno y de las críticas que se le pueden hacer, que está para más que sólo concentrar y conservar poder. Tiene el mandato ético de mejorarle la vida a su pueblo, dijo.
—¿Cumplirá?
Es pronto para saberlo. Pero ya está pensando en otra cosa. Ya se ven algunos cambios formales en su posicionamiento político. Ricardo Colombi fue la composición nominal más repetida en los discursos del año pasado. Ayer no se lo nombró. Bastó apenas la cortesía del agradecimiento a la presencia de varios ex gobernadores.
—¿Otras diferencias?
—Nosotros no renegamos de la asistencia social —dijo Valdés. ¿Cómo podríamos renegar si hay tanta gente que necesita ayuda para vivir? No es la solución -reconoció-. La solución es el trabajo. Y el trabajo digno.
—¿Qué más?
—Valdés fue enfático al solicitar a los legisladores la aprobación de las leyes de voto joven y de paridad de género en las listas legislativas a nivel provincial. Las llaves para esas normas las tiene el oficialismo. La oposición ya se manifestó a favor.
Sobre los jóvenes, además, pidió incluirlos para que puedan elegir a sus representantes:
—¿Cuál es la lógica por la cual un joven a partir de los 16 años puede elegir al presidente de la Nación, a los diputados y senadores nacionales, y no puede votar al intendente o al concejal de su pueblo con el que seguramente tiene una relación de cercanía mucho mayor? Es una cuestión de coherencia —dijo. Tal vez antes no la hubo.

Hay más:
Reconoció los déficits de energía, gas natural, rutas, autopistas, puentes, parques industriales, puertos, aeropuertos, caminos rurales, comunicaciones.
Habló de inclusión para derrotar a la pobreza. De alimentar a los chicos. A los más vulnerables, y de paso, educarlos. Dignificarlos, no sostenerlos así hoy para manejarlos mañana.
Condenó las drogas y bregó por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
—Las mujeres son más de la mitad de la población, sin embargo están subrepresentadas en la política, en el mundo del trabajo, ganan menos por igual tarea y acceden menos a los lugares de conducción. Es hora de cambiar.
Hubo aplausos, pero también miradas cruzadas y mohines de desconcierto. Ahora habrá que demostrarlo en los hechos. Tal vez podría empezar por el Gabinete.
Pero después dio otro paso importante. Habló de la comunidad Lgbtq: de sus condiciones de vida, de las políticas sanitarias. Falta. Falta tal vez una contención mayor o mejor del Estado, que de darse sería revolucionario para Corrientes. Igual, ya lo es que un gobernador incluya el tema y lo lleve nada menos que ante la asamblea legislativa.
Atacó la violencia de género, dijo que contribuirá a cambiar esa lógica. Habló de paz social y saludó a la mayoría de los “gremios razonables” que permitirán, por caso, que Corrientes empiece las clases sin problemas. Y a los maestros y profesores les envió un saludo: la idea de instrumentar los concursos docentes y directivos en todos los niveles.
—¿Más?
—Dijo que bajó la mortalidad infantil, aquella que en épocas de Colombi tenía a Corrientes en la cima de las peores. También que bajó el embarazo adolescente. Que falta, pero que está a la baja.
—¿Para la tribuna?
—La caja previsional (IPS) seguirá siendo de los correntinos —dijo. Aplausos.
Por otra parte, destacó como “un paso trascendente” el reclamo por las regalías de la represa hidroeléctrica Yacyretá, punto por el que la Provincia obtuvo $800 millones.
—Todavía no nos pagan lo que reclamamos, lo seguiremos haciendo al Gobierno nacional, no importa el signo político: que nos paguen a los correntinos lo que nos corresponde, gobierne quien gobierne —dijo. Aplausos.
Dijo además que “vamos a recuperar el frigorífico Tomás Arias”. Que hay déficit de viviendas, pero también planes para reducirlo. Anunció la creación de un “fondo fiduciario específico para la vivienda”, además de los proyectos de casas de madera. Habló de los nuevos puertos, varios, pero sobre todo del puerto de El Sombrero, que será, según dijo, el mejor de la región.
Dijo que aun en la crisis la provincia mantuvo los niveles laborales el año pasado. Aun en la crisis nacional, claro. Aunque reconoció el apoyo del macrismo para proyectos como el del brazo Añá Cuá en Yacyretá.
No obstante, sostuvo que a los valores sociales y culturales, Corrientes debe sumar su proyecto industrial. Corrientes es industrial, remarcó. La forestación es la clave del futuro. Ya hay bosques, ahora sólo falta el resto. El Gobierno pondrá su parte, pero también pidió por los empresarios privados.
—Todos tenemos que poner el hombro, y todos tenemos derecho a recibir los beneficios —dijo para terminar.
El discurso fue suculento, largo, por momentos lento, incluso repetitivo. Pero los legisladores escucharon en silencio. Los únicos ruidos venían desde afuera. Grandes y chicos. Jóvenes en su mayoría. Militantes de la juventud radical y de otras agrupaciones fueron a vivar a su líder, y eso es lo que hicieron. Incluso los de “La Teko”: una marea humana, militante, política. Como La Cámpora, pero vestidos de verde.

Corrientes, crisis, política, interna

En un año muy movido políticamente hablando -a nivel nacional y local también, pese a que Corrientes no elige más que cargos legislativos-, siempre es bueno tener una perspectiva analítica. Al menos fue lo que dijo Daniel Collinet en la presentación de esta nota en el Canal T5, para el programa “No Esta Todo Dicho TV”.

Gracias por los conceptos. Aquí el video de la nota. Una opinión. Un disparador para generar el debate seguramente sobre varios asuntos.

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En un año muy movido, políticamente hablando, a nivel nacional, siempre es bueno tener una perspectiva de lo local. Para ello Eduardo Ledesma, jefe de redacción del Diario "El Litoral", nos dio su punto de vista en una muy interesante nota en No Esta Todo Dicho TV

Posted by No Esta Todo Dicho on Wednesday, 27 February 2019

Carlos Altamirano, cierre de lujo para las actividades culturales del diario El Litoral

Con una disertación conceptualmente profunda, de registro múltiple por los enfoques y sobre todo por la variedad de temas abordados, pero anclada por momentos en el punto de vista que otorga el lugar de nacimiento, el sociólogo correntino Carlos Washington Altamirano pasó el jueves por el salón auditorio diario El Litoral y prestigió el cierre de las actividades educativas y culturales que Editora Juan Romero previó para el año 2018.
Fue una conferencia magistral guiada en clave de conversatorio que perdió toda formalidad por un arranque emotivo: compañeros de promoción de Altamirano, ex alumnos de la “gloriosa” Escuela Regional, abrieron la actividad con la entrega de un pergamino de reconocimiento: una caricia al alma del homenajeado, al mismo tiempo que tributo de una profunda admiración de sus condiscípulos de la Secundaria, entre los que se contaba al ex gobernador José Antonio “Pocho” Romero Feris, otrora director de El Litoral.
El promotor de la iniciativa fue el señor Rodolfo Fankhauser, quien además, llevó la voz cantante del homenaje, en nombre propio, de los allí presentes y de los que no pudieron estar por cuestiones de lejanía o relacionadas con la salud.
Luego de ese inicio, se dio lectura a la declaración de interés que la presentación del libro “La Argentina como problema” recibió de la Vicegobernación de Corrientes, gesto del vicegobernador Gustavo Canteros agradecido por las autoridades del diario y por el propio invitado.
Por lo demás, el marco fue el ideal para este cierre de año: Altamirano habló ante sus ex compañeros, público general, profesionales de distintas disciplinas, como la profesora Ana María Pérez Rubio, investigadora del Conicet y del Centro de Estudios Sociales de la Unne; el escritor y crítico Arturo Zamudio Barrios o el psiquiatra Fernando Abelenda, quien el miércoles 28, conjuntamente con Carlos Lezcano (uno de los promotores de esta presentación) publicó una entrevista al ensayista en las páginas de El Litoral.
Asistieron, además, referentes de organizaciones civiles de la ciudad, concejales, disputados y senadores en actividad y con mandato cumplido como Justo Estoup, Fabián Nieves, José Ernesto Meixner, Jorge Simonetti y Yamil Machado, respectivamente, entre otros.
También estuvo el ex gobernador Ricardo Guillermo Leconte, quien ponderó el libro, uno de los ensayos allí editados, y reconoció la labor del destacado sociólogo correntino que además es referencia nacional e internacional en materia cultural, de las letras y de las humanidades en general.
“Fue un gran cierre de año para los ciclos educativos y culturales organizados por el diario. Provechoso y emotivo. Agradecemos a Carlos Altamirano, y dejamos abiertas las puertas para futuras visitas”, dijo Carlos Alberto Romero Feris, director propietario de El Litoral, quién recibió en horas de la mañana al intelectual y luego, en horas de la tarde, sólo participó de la recepción y apertura de la presentación, por razones de fuerza mayor.
En el mismo sentido se manifestó el presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani, que por lo apretado de su agenda no pudo asistir al evento pero envió una carta conceptuosa solicitando las correspondientes disculpas.

La presentación
La exposición de Carlos Altamirano se realizó en formato de conversatorio guiado por el subdirector del diario El Litoral, Eduardo Ledesma, y la historiadora Gabriela Quiñonez, de la Universidad Nacional del Nordeste, los que luego de una breve introducción dieron la palabra al invitado, quien disparó como un latiguillo: “Es difícil hablar ante la tribu cuando uno se ha ido”.
Se trata de una declaración, pero que encierra un sinfín de prudencias, por los temas que trata el autor a lo largo de su obra, y que ahora aparecen de nuevo en el libro que coordinó con Adrian Gorelik: “La Argentina como problema”.
Aquello de las diferencias entre Buenos Aires y el interior. La discusión sobre los intelectuales: qué son, cómo se validan, qué deben hacer frente a la política. Cómo se construye una posición en el debate público, cómo se debate el destino y la actualidad o un tema “nacional”, desde el margen de una provincia. Cómo se debate desde la periferia o por lo menos, desde afuera de la centralidad porteña.
Tantos temas para tan poco tiempo. No obstante, hubo espacio para una síntesis:
“Quisiera una democracia pluralista, una democracia que permita que la mayoría -todos si es posible- vivan de manera digna y que Argentina esté conectada con el mundo, así como me gustaría que la Argentina sea un país más conectado internamente. Y que se piense también que el miraje de la Argentina no sea exclusivamente el que procede Buenos Aires, que también se piense la Argentina desde Corrientes”.
Agregó:

“Eso quiere decir que los correntinos no solamente se afanen por expresarse o mostrar quiénes somos, lo que me parece bien y natural, sino cómo pensamos al país a partir de este punto en el que estamos situados”, argumentó el pensador.
También se explayó sobre el asunto de las culpas: ¿De quién es la culpa de que Argentina no crezca? ¿O de que Corrientes siga marginada? 
En ese punto volvió a la tensión centro-periferia, Buenos Aires-Interior:
“Ni en la metrópoli hay sólo poderosos, ni en la provincia sólo gente simple y postergada, objeto de una manipulación sin fin”.
“Esa visión de las estructuras de poder en el país no hace justicia a los hechos”.
“La imagen de la región periférica como un conjunto unificado que tiene frente a sí la voluntad dominadora del centro con sus imposiciones, tiene el defecto de hacer invisibles las desigualdades internas. Omite a los gobernantes y a los grupos dirigentes locales, y al dejarlos fuera de foco, al no tomar en consideración esos poderes domésticos, se los exime de toda responsabilidad social en lo referente a la situación que se critica. Como si les entregara una dispensa”.
(Este párrafo, por si fuera poco, está contenido en otro libro, editado en Corrientes por Moglia en el año 2015 y que puede conseguirse, debe leerse y tratar de internalizarse en la vida cultural y política de esta provincia).
A renglón seguido habló de los argentinos: del desprecio de la ley, de los cultos que nos envuelven sin críticas (el culto al coraje, por ejemplo: “correntino corajudo, sementera libertaria”, etc.).
Puso en discusión el destino de grandeza nacional, recordó el carácter circular nuestros males (“cada 10 años hay crisis”, pero ¿porqué es así? ¿debe ser así?). Pidió avanzar en la concresión de un mosaico cultural para contrarrestar la hegemonía del puerto y recomendó a los historiadores trabajar con datos para desterrar mitos y revisar los hechos que están establecidos y asumen el carácter de verdades absolutas.
También habló de los intelectuales y su misión: hacer visible lo invisible.
Tras la presentación, Altamirano respondió preguntas de los presentes, saludó a muchos de ellos y firmó ejemplares del libro.

El día que tomaron Corrientes: notas de un soldado de la Guerra de la Triple Alianza

El 14 de abril de 2015 marcó el 150 aniversario de la ocupación del Puerto de Corrientes por las fuerzas navales y militares del mariscal Francisco Solano López, iniciando con este acto la participación argentina en la guerra más sangrienta que ha enfrentado a Sudamérica en el período independiente”.
“La llamada Guerra del Paraguay -o de la Triple Alianza- ha sido ampliamente reconocida como un acontecimiento catalítico. El conflicto transformó los contornos históricos del continente de manera totalmente inesperada y dejó el germen de relaciones beneficiosas -y sospechas mutuas- que todavía muestran sus influencias en el siglo XXI”.
“La guerra tuvo amplios efectos políticos. Hizo posible la consolidación final de la República Argentina como un Estado-Nación y abrió un nuevo capítulo en la lucha entre los partidos colorado y blanco en el Uruguay. Elevó la posición social e influencia de los oficiales militares brasileños, una tendencia que a la larga llevaría al derrocamiento de la monarquía en 1889; y aplastó al Paraguay, aniquilando sus instituciones económicas y sociales al lograr que su población -de 450.000 habitantes- se encogiera en alrededor de un 70 por ciento”.

*

Si alguien pide una síntesis, esta podría ser una de las más elocuentes narraciones breves de lo que significó la Guerra de la Triple Alianza. Es parte del estudio preliminar, de las notas y los comentarios con los que los doctores Thomas Whigham y Dardo Ramírez Braschi complementaron una obra decisiva al respecto: la del general Daniel Cerri, combatiente de la guerra que, además, dejó por escrito una reseña de aquel hecho que las armas bañaron de sangre.
“Campaña del Paraguay” se titula la obra que el año pasado editó la editorial Contexto. Contiene detalles “sin galas literarias”, según previene el autor, de la toma de la ciudad de Corrientes, del movimiento y los combates después de Curupayty y de la expedición al Chaco en el sitio de Humaitá.
Se trata de un texto documental del conflicto que enfrentó a la Argentina, Brasil y Uruguay con el Paraguay. Conflicto por proyectos ideológicos distintos, y por las demarcaciones del territorio.
“Es un nuevo aporte a la interpretación de la guerra”, acota Ramírez Braschi, correntino, que llegó a la publicación de este libro conjunto con su par norteamericano después de un dilatado proceso de estudio, de un largo recorrido de validaciones académicas y de innumerables correos electrónicos que iban y venían de una punta a la otra de la América trayendo y llevando trozos de escritura y corrección: una empresa titánica posible sólo gracias a la tecnología.
Es un aporte, sin dudas: a la construcción de una arquitectura que en clave de soporte, rescata los alcances del episodio bélico, los dota de contexto y vuelve mucho más amable la posibilidad de una interpretación más fidedigna de los hechos, limpiando los humores de la época, en complicidad con el tiempo.
Se trata, en el mismo acto, de un texto muy rico en términos literarios, más allá de la cautela del autor nacido en Italia y vuelto argentino por opción. Un texto que puede ser leído en múltiples registros: como un diario de guerra, como un tratado histórico, como una crónica de acontecimiento, pero a su vez como un libro de historia, corregido y aumentado por un monumental trabajo de Whigham y Ramírez Braschi que no solo sopesaron al autor, sino a su circunstancia, ajusticiando los excesos.

*

“Considerando los efectos comprensivos de la guerra en Sudamérica, podría parecer raro que los historiadores hayan dedicado tan poco tiempo de sus análisis al conflicto. Quizás su estudio ha sido obstaculizado por las distintas tradiciones académicas que se han desarrollado en los cuatro países implicados que han permitido la discusión entre los diferentes eruditos solamente en forma limitada. O quizás es que el estudio de la guerra ha sufrido -por un cierto sentido de tristeza a largo plazo- el hecho que todos comparten y reconocen con vergüenza: que tantas vidas fueron perdidas para tan poca ganancia política. Es una cosa mirar la consolidación nacional con ojos positivos, pero es otra cosa contemplar centenares de cementerios llenos de criaturas, un costo altísimo para lograr tal progreso”.
En cualquier caso -agregan los autores del libro-, “sólo ha sido en años recientes que una generación más joven de historiadores ha vencido los varios problemas logísticos y políticos en tratar el estudio del conflicto de la Triple Alianza con un entusiasmo renovado. Han conducido la investigación en el tema no sólo en archivos nacionales de Buenos Aires, Asunción y Río de Janeiro, sino también han movido con éxito archivos privados y provinciales. Han descubierto nuevas fuentes y documentos en algunos sitios en principio improbables de aportar material de significación. También, han tomado una nueva mirada a fuentes más viejas, incluyendo las varias reminiscencias militares que aparecieron -generalmente- en las dos últimas décadas del siglo XIX”.
Allí esta la cifra más grande de esta apuesta de Whigham y Ramírez Braschi, no sólo en la mirada de un contenido hondo para la región toda, sino también en la forma.

Es que con este libro, la Campaña del Paraguay luce interpretada con las mismas herramientas, compromiso y prestigio con el que se rescataron antes las crónicas de las campañas españolas o portuguesas, de Europa al Nuevo Mundo.

El Asalto de Corrientes
Así lo cuenta Cerri:
“Seis días después de consumados estos acontecimientos, la hermosa provincia de Corrientes, esa perla incrustada entre el marco formado por el estuario de dos grandes ríos, cuyas aguas lamen suavemente las orillas de cuatro naciones y fecundizan sus comarcas, fue invadida por un Ejército de 22.000 hombres paraguayos al comando del general (Wenceslao) Robles, y sus pacíficos habitantes mecidos dulcemente a la sombra de sus seculares palmeras, contemplaron con asombro y terror sus hogares invadidos y desbastados por una turba de soldados prepotentes”.
“Cuando a un hombre se le infiere una ofensa que hiere su honor y vulnera sus más caras afecciones, como un arranque instantáneo, sin reflexiones inútiles, aplica un latigazo a su ofensor, aún cuando después como consecuencia inmediata venga el duelo a muerte que reclama la ofensa”.
“Esto mismo puede suceder con respecto a las naciones. La respuesta súbita al proceder agresivo e inesperado del autócrata paraguayo, fue el brillante asalto y toma de Corrientes, arrojando de sus calles, aunque fuese momentáneamente, al osado invasor, después…”
“¡Ah! Después comenzó ese terrible duelo, único en la historia militar sudamericana, que debía terminar cinco años más tarde, el 1 de marzo de 1870, al pie del Cerro Corá, sepultando allí una tiranía irritante sonificada en el mariscal Solano López…”

Las notas de Whigham y Ramírez Braschi corrigen y agregan un dato:
“Las fuerzas terrestres paraguayas llegaron no seis días después, como señala Cerri, sino el día siguiente, el 14 de abril de 1865, justamente el día del asesinato de Abraham Lincoln”.

 

El libro
Así como el detalle de la toma de Corrientes, hay muchas otras joyas relacionadas con la Guerra de la Triple Alianza que se pueden encontrar en este volumen: “Campaña del Paraguay” editado por Contexto a un valor de $398.

Los autores
Thomas Whigham es profesor de Historia en en la Universidad of Georgia. Recibió su doctorado en 1985 de Stanford University donde estudio con Richard Morse y Frederick Bowser. En su disertación intitulada “The Politics of the River Commerce in the Upper Plata, 1780-1870”, analizó el comercio en Paraguay, el Nordeste argentino, y las zonas limítrofes del Brasil, y fue publicado más tarde por la Editorial de la Universidad de Nuevo México.
Ha publicado ampliamente sobre Brasil y los países platenses, y es particularmente conocido por sus seis libros sobre la Guerra de la Triple Alianza, uno de los cuales ganó un premio como Choice Academic Title en 2003. También es poeta y miembro correspondiente de la Academia Nacional de Histoiria del Paraguay.

Dardo Ramírez Braschi es abogado. Magister en Ciencias Políticas y doctor en Derecho de la Unne. Es profesor titular de la Cátedra “B” Historia Constitucional Argentina de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Políticas de la Unne. Es miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina y miembro correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Además es Miembro de Número de la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes, que actualmente preside.
Ha publicado numerosos libros y artículos científicos sobre historia política e institucional de Corrientes, como también en revistas con referato nacionales y extranjeras. En referencia a la guerra del Paraguay escribió cuatro libros, uno con reedición.

 

Colectivos: apriete, interna, paro e inacción

Cada sector involucrado en el conflicto puede contarlo como quiera, pero hay evidencia suficiente, sostenida e histórica, que acredita esta situación casi como una sentencia: el problema del transporte público en Corrientes empieza con denuncias de falta de pago a los choferes. Sigue con peleas internas entre los mismos trabajadores, los que quieren y no quieren trabajar. Luego, con la suspensión de los servicios y de algunos trabajadores, lo que desemboca en un paro. Los usuarios, perjudicados, en el medio e indefensos: son los rehenes necesarios. Para atenderlos y desmontar el conflicto, las autoridades concedentes del servicio proceden casi siempre a un aumento del boleto, de subsidios o a mejorar las condiciones de la concesión que benefician (en algo, siempre) a los empresarios.
(Esa circularidad del sistema es repetitiva hasta el escándalo).
Los actores principales, en Corrientes, son “los empresarios”: un eufemismo para evitar ponerle nombre al problema. Pero el problema tiene nombre. Y apellido.
Esa empresa con nombre propio constituye uno de los poderes reales de la provincia, que echa mano a la misma lógica sin que importe lo obvio que resulta y lo sospechosas que son todas las supuestas maniobras que desencadenan en el conflicto.
También están las autoridades municipales: Intendente, vice y concejales, que más allá de cierto enojo demagógico, de hoy y de siempre, actúan en mayoría como empleados de las empresas concesionarias. De hecho, las firmas supieron poner ejecutivos suyos en los sillones de todos, es decir, en las oficinas públicas que deben controlar el sistema. Una promiscuidad que se naturalizó otrora al punto de la indiferencia.
Los actores secundarios de este berretín -que se repite cada vez que emergen por un lado la inacción oficial y, por otro, la voracidad de las empresas que monopolizan el sistema de transporte público-, son los choferes. Los choferes a secas y los agremiados y agremiadores. Sus problemas reales (salariales y laborales) y sus intrigas internas.
Está, además, la conducción de la UTA encabezada por Rubén Suárez, que desde hace tiempo viene siendo más funcional a las empresas que a los intereses de sus representados -a juzgar por lo que le reclaman sus propios compañeros-. Estos dicen que no los representa.
No es nuevo ese problema en Suárez. De hecho, ocupa una banca en el Senado de la Provincia en nombre de una facción obrera que nadie le reconoce, que sería lo de menos. El detalle es que llegó allí como instrumento de la voluntad ondulante de Ricardo Colombi, que lo usó para esmerilar a los sectores opositores, en el marco de una maniobra de cooptación de la que se sirvió desde que llegó al poder en 2001, hasta que se fue en 2017.
Es decir: nada hay de novedoso en Suárez en eso de que se halla con los patrones. Ni hay nada nuevo en los patrones dividiendo para reinar. El tema, al parecer, es que ahora no hay tiempo para disputas estériles. Falta plata y alguien tiene que ponerla.
Lo cierto es que desde el jueves la ciudad de Corrientes está prácticamente incomunicada, con chicos que no fueron a las escuelas, con estudiantes terciarios y universitarios que no pudieron rendir en este último turno que está cerrando, con trabajadores que no pudieron llegar a sus trabajos o que perdieron su presentismo. Gente que no pudo ir ni venir, a hacer lo que fuera.
Al menos unas 100 mil personas por día tuvieron problemas para trasladarse en las últimas 72 horas, dificultad que se repetirá hasta el martes, por lo menos, porque más allá de la caladura del conflicto, no es lo suficientemente grave como para que los que tienen que resolverlo modifiquen su agenda de fin de semana largo. ¡Faltaba más!

—¿Qué reclaman los choferes no representados por la UTA?
Los autoconvocados presentaron un petitorio por escrito a la Empresa Romero Sociedad Anónima: Ersa. En el documento reclaman que se abone el 5,7% adeudado de los meses de septiembre y octubre, además de una diferencia que existe con el aguinaldo que percibieron a mediados de año y otras mejoras laborales. También acusan a la compañía de hacer figurar en planillas que más de 100 trabajadores cobran más de lo que reciben efectivamente.

—¿Qué dicen en la empresa?
Lo que dicen todas: que no tienen plata, que están en crisis, que los costos están desfasados, que el dólar, que no alcanzan los subsidios ni los valores actuales del boleto. Hay un largo etcétera.

—¿En qué instancia está el conflicto?
En un parate significativo. Hay amenazas de despidos. Desde la empresa dicen que están recibiendo currículums de choferes profesionales. Dicen también que no alcanzan para cubrir la demanda -pese a la escasez de trabajo-. Entonces sigue el problema. Ayer tomaron algunos trabajadores para intentar una reanimación del servicio. Hasta el cierre de esta edición, la salida de algunos colectivos y la implementación de una cobertura adicional, precaria, trajo nuevos problemas.

—¿Y entre los trabajadores?
La UTA no representa a los “insurrectos”. Los insurrectos no quieren saber nada con la UTA. El gremio va a una velocidad y los trabajadores tienen otras urgencias. Pero todos están de paro. ¿No es llamativo?
Suárez fue insultado en varios idiomas por sus compañeros, a quienes éste, a su vez, trató de traidores. Hubo forcejeos y una gresca en ciernes hasta que actuó la policía y entonces Suárez buscó refugio en una de las cómodas y frescas oficinas de la sociedad anónima, hasta que lo sacaron de ese lugar hostil. Ocurrió el jueves.
Mientras, esto otro: mientras el ruido estaba en la otra punta de la ciudad, el Concejo Deliberante apuró la primera lectura del proyecto para aumentar el boleto y fijó fecha de audiencia para apurar la segunda lectura.
(El plan marcha sobre ruedas, aunque no parezca).
En paralelo, desde el mismo jueves, las líneas 110 y 101 dispusieron de algunos coches de refuerzo y mantuvieron el servicio. También lo hizo la empresa Ataco, cubriendo a duras penas el ramal Chaco-Corrientes. Y la línea 11, que va desde la terminal hasta Santa Ana, con su prestación habitual, penosa.

—¿Cómo seguirá la cosa?
En un espiral de caos hasta que no quede más remedio que ir en auxilio de las empresas, invocando a los trabajadores y pensando en los usuarios.
Tan patético es todo, que daría risa la inconsistencia del guion si no fuera porque afecta a miles de personas, en cuanto a la movilidad pero también a su economía. Daría risa si no fuera que cada vez que ocurre el procedimiento, la provincia se involucra más con una empresa que en su expansión elimina cualquier posibilidad de competencias leales y sustentables que equilibren la desmesura del monopolio.
No fueron pocos los jefes comunales que quisieron poner coto a la cuestión, pero también fueron rápidamente convencidos de que era mejor el statu quo. Impresionante el poder de persuasión de los empresarios del transporte. Impresionante.
Por suerte, el actual intendente Eduardo Tassano está atento a la situación. Sólo esperó dos días (justo los dos días hábiles previos al fin de semana largo) para lanzar un plan de emergencia que los capitalinos podrán usar hasta el martes pagando más caro y sólo en efectivo. ¡Una ganga!
Con la misma fuerza con la que decretó que no se inundaría más la esquina de Ferré y España, esperó hasta el viernes a la noche para comunicar por Twitter: “Ante el paro sorpresivo de colectivos que perjudica a miles de vecinos, tomé la decisión de disponer un servicio de emergencia de transporte”. El servicio se presta con colectivos y combis a un valor de 15 pesos, de 8 a 22.
Las preguntas son muchas. ¿Tienen seguro esas unidades? ¿Y los choferes? ¿Se puede cobrar un pasaje más caro que lo que vale habitualmente? ¿Es legal esa maniobra? ¿Es sorpresivo un paro que lleva dos días? ¿Sancionó la Municipalidad a la empresa por ese incumplimiento? ¿Ya pagó la empresa las multas que supuestamente se le labraron por los carteles en los que azuzaba con llevar el precio del boleto por las nubes si Mauricio Macri le recorta los subsidios? ¿Qué va a hacer la Municipalidad si persiste el conflicto más allá del martes? ¿Está controlando la salida de las unidades con las cuales supuestamente empezó a restablecerse la prestación en algunas líneas? ¿Está controlando algo de todo esto la Municipalidad?
Por el momento se sabe una cosa. Según “Cuqui” Calvano, seguirá el paliativo de emergencia que se diseñó “por expresas instrucciones del intendente Eduardo Tassano”.
La oficina de propaganda comunal hace notar, con fervor, que la “solución” provisoria al problema, dos días tarde, sólo para el fin de semana, más caro de lo habitual y sin que pueda utilizarse la tarjeta Sube, llegó gracias a las “expresas instrucciones” de Tassano.
No se sabe si los empleados utilizan ese latiguillo para convencerse -aunque parezca lo contrario- de que en efecto hay alguien que fue elegido para tomar estas y otras decisiones en el Municipio.

“A corazón abierto” se presentó en Saladas

Sólo tengo palabras de agradecimiento. A Carlos Lezcano por el reconocimiento y sus palabras. A Leonardo Moglia por sus gestos en un momento difícil para la industria del libro, por la donación de ejemplares y el acompañamiento. A Romy Espinoza que lleva larguísimos kilómetros recorridos abrazando la idea de un rescate y homenaje a Gerardo Pisarello. A la Comisión de la Biblioteca Gerardo Pisarello Saladas. A mi familia, amigos y compañeros de siempre. A los colegas que cubrieron el acto. A Pedro Zubieta que se hizo el viaje. Y a las autoridades que estuvieron y le dieron marco institucional a la presentación de “A corazón abierto”. Muy agradecido. Gracias.
Fotos de Marcos Hernan Diez de MI Saladas II

“A corazón abierto”, en librería

A un mes de su presentación formal en la Feria del Libro de Caá Catí, “A corazón abierto”, la crónica sobre momentos, lugares y personas escrita por Eduardo Ledesma, ya está en librería disponible para la venta.
Cumplidos los trámites legales de rigor para esta segunda tirada -puesto que la primera fue una donación del autor y del editor a la Biblioteca Popular Juan Manuel Rivera-, los ejemplares ya se encuentran disponibles en La Rioja 755 de Corrientes, Capital, sede central de Moglia Ediciones.
Para quienes se encuentren fuera la ciudad o de la provincia y deseen un ejemplar, pueden solicitarlo por mail a: moglialibros@hotmail.com; ingresando al website de la editorial: www.mogliaediciones.com.ar y, también, a través de Mercado Libre.
También el autor tiene disponible ejemplares que pueden solicitarse por mensajes privados a través de cualquiera de sus redes sociales Facebbok; Twitter o Instagram y de su página web https://eduardo-ledesma.com

El libro

Eduardo Ledesma escribió esta crónica para dar visibilidad a las personas y al lugar, y “si bien el libro tiene su epicentro en lo que sucedió en la IV Feria del Libro de Caá Catí, está rebalsado con otros personajes y otros lugares”.
“La feria en sí misma dispara muchas cosas. Creo que es desconocida en gran parte de la provincia porque no es hija del marketing. Y sin hacer alardes y sin mostrar sus pretensiones, año tras año sigue creciendo”, deslizó el periodista.
Esta publicación que aún huele a nuevo, fue en principio producto de una donación tanto de Leonardo Moglia de la Editorial Moglia como del periodista Eduardo Ledesma, quienes en su primera edición confirieron a la Biblioteca Rivera toda la potestad de comercialización de los ejemplares.
Ahora el libro cumplió con sus pasos de inscripción de propiedad para su reedición y comercialización.

Se dice de mi…

A corazón abierto es un viaje, claramente. Un viaje al Tiempo que te sumerge, te lleva y te trae de un modo mágico. Genera una identificación constante con los sentimientos y da un gran alivio porque a través de su lectura se puede reconocer ese sentir. Reconocer y liberar algo que estaba adentro. Por otro lado, hay algo muy “cholulo” y “trágico” que te lleva a la risa (lo del asistente de Luis Miguel) pero no por la historia, sino por lo bizarro. Me mató lo de Fanny. Lo de Romy con Gerardo… Me encantaron las imágenes que transmite Alejandra. Una invitación a la lectura”.
Marta Toledo, fonoaudióloga, cantante profesional

“A corazón abierto” me emocionó hasta las lágrimas, me sumergió en tantos recuerdos. Removió en mi sensaciones y emociones, me hizo pensar, reflexionar.
Disfrute. Deleite. Emoción. Leí el libro en un par de horas, de corrido, y con una sonrisa dibujada, reflejo del cariño, el orgullo, la admiración y la alegría de que Eduardo haya publicado su primer libro.
Su pluma moviliza, emociona, sacude: te sumerge en la historia o lo que cuente. Ya en el periodismo se destaca, pero siento (y creo no equivocarme) que este libro le renovó la emoción de escribir. Lo sentí feliz de hacerlo. Cada palabra transmite ese disfrute.
Moira Insaurralde, periodista, comunicadora

“Esta crónica relata la experiencia de un viaje, pero no un viaje cualquiera sino uno “a corazón abierto”. Ya con el título, Eduardo Ledesma nos previene que la crónica no se basará únicamente en la IV Feria del Libro de Caá Catí, sino también en los engranajes, motivaciones y paisajes humanos que la sustentaron”.
“Ledesma maneja con soltura los tiempos de la crónica; los matiza con pasajes ficcionados de testimonios reales que dotan al relato de una tensión propia de otros géneros. Tal entrecruzamiento le permite desarrollar distintos asuntos a la vez sin que se pierda el hilo ni decaiga el interés por la lectura”.
Rodrigo Galarza, poeta.

“No tengo tantas palabras para nombrar la naturaleza, más bien pocas; me crié con el desapego porteño que cree que la naturaleza es un lugar bello y lejano para ir de vacaciones. Ahora me puedo imaginar ese paraje que describe Eduardo en su crónica, donde “sólo había hierbas fragantes, de campo, sembradas al boleo”, casi puedo olerlo. Todo su relato fue un empujón que me hizo volver a ese día y medio en Caá Catí, al sonido dulce del chamamé, a las historias de los poetas que escribieron el pueblo desde el exilio y de los forasteros que se aquerenciaron ahí”.
Alejandra Zina, escritora.

“Recién termino de leer “A corazón abierto” y durante toda la lectura con “carne de gallina” a pesar que soy “cuervo”. Realmente no pude salir nunca de esa emoción de ver reflejada allí la parte más secreta e importante de mi vida artística y de mi vida personal. Es una crónica que está tan bien hecha, con emoción y con justeza que te lleva en un camino directo al corazón de Caá Catí y al corazón del lector.
Romy Espinoza, abogado, escritor, músico, cantor.

“Yo no soy un crítico literario y menos aún lector de crónicas, por lo que sospecho que lo que encontré en el libro “A corazón abierto”, que me encantó, es un aire de novela. Creo que eso indecible entre el material de una novela o un cuento (ficción) o una crónica (algo que sí sucedió) y que se discute a propósito de un recuerdo, es clave. Porque no hay dudas de que el autor escribe sobre algo que sucedió no sólo en el relato de la muerte de Gerardo sino de todo lo que pasó en Caa Catí en esos días. Pero lo que me enganchó a mí es la forma literaria. Su estilo literario”.
Fernando Abelenda, psiquiatra, lector, conductor y columnista de radio

Leer “A corazón abierto” fue como caminar la siesta dormida de Caá Catí pueblo.
Moni Munilla, escritora, periodista

“Mi comentario no intenta ser una crítica formal ni académica de un libro, pero es quizá lo que todo autor busca: ver si lo que escribió “llegó” al corazón del lector. Y a mí no solo me llegó, sino que me conmovió y me mueve a visitar ese antiguo almacén (tan bien descripto), estar en su Laguna Rincón, y conocer a la señora que dibuja con los pies… Claro, y concreto, con la simpleza de “lo nuestro” y una pluma que sin dejar de lado su origen periodístico, incursiona de manera brillante en la literatura.
Graciela Faccini, periodista.

“La tierra ebria sobre mí y yo en una voluntad azul bajo las aguas poseído por el temblor de las especies”. Ese temblor y esa ebriedad mueven las pulsiones de Eduardo ahora en un libro de crónica. Aquí pone su firma, donde la pantalla blanca del computador no tiene límites y los personajes, los momentos y los lugares del interior de Corrientes quedan por un momento -tan solo por un instante- congelados en las páginas de este libro que tituló “A corazón abierto”.
La invitación va más allá de leer: la invitación es para ir pynandi por la tierra del taragüí y conocer su historia cultural, aquella mezcla de poesía y música.
Paulo Ferreyra, periodista.

Una crónica atrapante, un relato fascinante, una literatura que enternece y cala hondo en el corazón del correntino. Imposible no conmoverse con protagonistas como “Cancho” Gordiolla Niella (mi compañero durante el tránsito por caminos del arte), como Pilar Benítez a quien conocí a través de “Pintores sin manos”, o como Fany, la fámula de Borges, fiel y desinteresada como el correntino de ley. Esta obra es, sin lugar a dudas, el preludio de futuros grandes éxitos.
Rosita Troia, docente, crítica de arte