Pedro Braillard Poccard: “Pese que las cosas no terminaron bien, valoro demasiado el honor que la sociedad me concedió al elegirme gobernador”

Cuando se grabó esta entrevista, no sabía que por tercera vez en su vida sería candidato a vicegobernador de Corrientes, ahora como compañero de fórmula de Gustavo Valdés. En 2009 juró como vice de Ricardo Colombi. Su bautismo de fuego, en tanto, iba a ser en 1997, pero entonces una tragedia hizo que de segundo pasara a ser el candidato principal y luego gobernador constitucional de la provincia. La historia posterior es conocida y hoy aquí volveremos a repasarla, pero con el propio Pedro Braillard Poccard, dirigente largamente resarcido después de las muchas tristezas del 99, dolores que postergaron incluso esta charla necesaria.

—La historia dice que la muerte de Rubén Darío Casco, ocurrida el 18 de septiembre de 1997, lo obligó a presentarse como candidato a gobernador por el Partido Nuevo, formando dupla con Víctor Hugo Maidana. ¿Cómo es eso según usted?

—Yo lo que recuerdo es que se hizo un pequeño intento para reformar la Constitución, pero no prosperó. El entonces gobernador (Tato Romero Feris) medía muy bien, tenía un alto nivel de aceptación y yo era ministro de Salud. Ingresé al gobierno propuesto por el Partido Liberal. Cuando no se pudo y no había reelección, se hizo una encuesta y las dos figuras que mejor medían eran Rubén Darío Casco y yo. Entonces, ahí se conformó la fórmula. Rubén Darío, en ese momento, era intendente de la Capital, pero además era amigo de Tato. Era una gran persona. Yo tengo el mejor recuerdo de él. Esa mañana estuvimos en Monte Caseros, habíamos ido con el gobernador a ver unas obras. Yo me vuelvo por un problema de salud de un familiar mío. Teníamos que ir con Rubén Darío hasta Paso de los Libres. Entonces quedamos y le digo: “Mirá, mañana nos encontramos”, porque estábamos haciendo campaña juntos. Bueno y cuando llego a Corrientes, me entero de la triste noticia del accidente de Rubén Darío, que terminó con su vida. Ahí se precipitan las cosas, y la estrategia que decide el partido en ese momento es correr la fórmula y completarla. Estábamos en plena campaña.

—¿Y cómo fue para usted ese cambio?

—Fue muy fuerte porque estaba haciendo campaña para vice y de golpe, soy proyectado a hacer campaña como candidato a gobernador. Había una mezcla de gran entusiasmo popular con una gran tristeza, porque Rubén Darío era una persona muy querida. Era una campaña con entusiasmo, pero triste a la vez. No es muy común eso.

—Después van a elecciones y la ganan en la primera vuelta.

—En ese momento recordemos que teníamos balotaje estricto: la mitad más uno. Recién con la reforma de 2007 se pone el balotaje a la usanza argentina que es 45% más uno. Yo llegué a…

—Porque ustedes sacaron 48 o 49%.

—Saqué el 49% y quien venía detrás de mí (Carlos Tomasella, del Pacto, con el 19,7%) decidió ir a la segunda vuelta. Era su derecho. Fuimos a la segunda vuelta y ahí sacamos un porcentaje cercano a 72.

—Fue de 70,3% contra 29,7%.

—Lo que pasa es que, con el sistema de renovación de la Legislatura, en el que el Senado se renueva por tercios y la Cámara de Diputados por mitades, ese triunfo nuestro no se vio reflejado en la presencia legislativa. Seguíamos teniendo una amplia minoría todavía en ambas Cámaras, que después se vio reflejado en muchas cosas.

—El 10 de diciembre de 1997, con 43 años, usted asumió como gobernador de la Provincia. ¿Qué experiencia le deja todo eso casi 25 años después?

—Primero que, más allá de que las cosas no terminaron bien, yo valoro demasiado el honor que la sociedad correntina me concedió de haber sido gobernador constitucional de la Provincia. Esa es un poco la máxima aspiración que tenemos todos políticos que como nosotros hace política local. Ha sido un honor muy grande para mí.

—La pregunta es ¿quiso ser gobernador?

—La verdad es que yo quería ser gobernador, pero no en esas circunstancias. Es decir, yo creo que esa fórmula que surge en el 97 fue la más natural. Yo siempre he hablado de las candidaturas naturales. Era natural, Rubén Darío, un hombre que medía muy bien, tenía el afecto de gran parte de la sociedad correntina y contaba con la confianza del presidente del partido de ese momento. Y yo medía bien, había sido un buen ministro de Salud. Entonces, era una fórmula muy bien armada. Pero ocurre la tragedia, una de esas cosas que uno ni se imagina que va a pasar. Ni siquiera hay tiempo para la reflexión, ocurre y nada más.

—¿Qué provincia encontró cuando asumió?

—Bueno, la provincia estaba muy endeudada. Una deuda que venía de mucho tiempo. No se olvide de que ya hubo un intento de hacer una reestructuración de la deuda, un empréstito de 105 millones de dólares que se iba a hacer con bancos argentinos y norteamericanos, pero fracasó por conflictos locales. Entonces, yo por eso lo planteé de entrada -en la Legislatura- que el compromiso más grande que teníamos era la refinanciación de la deuda. Sin refinanciación de la deuda no había posibilidades de salir adelante. Yo sabía que era cuestión de tiempo. El primer año nomás -si mal no recuerdo- me vencen 230 millones de dólares de ese momento, todo calzado con garantía de coparticipación que, obviamente, no era deuda mía. (…) Eso fue así, y después surge la deuda con garantía de coparticipación federal. Es como que a mí me tengan embargado el 100% del sueldo, para que se entienda. Entonces, ese dinero no entraba en la provincia, directamente era retenido. Imagínese eso en una provincia en la que -como en la mayoría de las provincias argentinas- el 80-85% de los recursos proviene de la coparticipación.

—¿Y los índices?…

—Al punto tal que yo tengo que recurrir a un crédito. Porque uno se hace cargo al 10 de diciembre y ¿qué tiene que pagar? Sueldo y aguinaldo. Entonces, no había recursos. Esa caída de empréstito fue muy fuerte para las finanzas provinciales. Entonces, yo hablo con un amigo que era presidente del Partido Liberal, Carlos Flores Durán, él gestiona y conseguimos un crédito del Scottish Bank Quilmes, que nos permite afrontar los primeros compromisos salariales y arrancar bien el gobierno. De ahí en más, comenzamos con la refinanciación de la deuda.

—¿Y la situación cómo era? Es decir, hay una cuestión electoral favorable, pero los índices no eran buenos…

—Bueno, la provincia tiene dos grandes problemas: en el 98 tuvimos una de las mayores inundaciones de la historia. Eso arranca en enero del 98 con la corriente de El Niño y llegamos a tener el 65% del territorio bajo agua. No era la inundación clásica del río que crece, sino de los ríos que estaban en alto nivel, sumado a una lluvia excepcional. Corrientes, que es una provincia llena de humedales, ríos y arroyos interiores, desbordó todo. Yo he sobrevolado muchas veces la provincia en ese tiempo y usted no veía el horizonte, era todo agua: 65% del territorio bajo agua. Imagine lo que eso significó para la estructura productiva, por ejemplo. Ese fue un problema adicional al de la deuda y el otro problema fue que Brasil devalúa. Este es un dato que muchas veces no se tiene en cuenta. Brasil, país con el que teníamos el acuerdo del Mercosur, devalúa de golpe su moneda y entonces, por ejemplo, el arroz que se vendía a Brasil a 28 centavos de dólar pasa a valer 8, de la noche a la mañana. Imagínese cómo impacta eso.

—Un cóctel explosivo, digamos.

—Y todavía no tenía, estaba empezando bien, ya desde hacía algunos años, la industria forestal, que es la gran posibilidad industrial de la provincia. Estaba ya en marcha y nosotros inauguramos la fábrica que está en Virasoro. Estaba muy avanzada la fábrica que está en Esquina, pero todavía estaba empezando eso. El turismo todavía no era lo que es. Por ejemplo, Carlos Pellegrini estaba con los primeros tres o cuatro emprendimientos de alojamiento y hoy es un panorama totalmente diferente, y así sucesivamente. Es decir, la estructura productiva de la provincia era todavía muy endeble, que es lo que pasa en la mayoría de las provincias argentinas y en el orden nacional también: el Estado es el componente central. Y ojo que yo soy defensor de la libre empresa de toda mi vida. Pero el Estado es el que brinda el componente para la estabilidad. Todo sistema político y económico necesita de un equilibrio determinado y el garante de ese equilibrio es el Estado, con las garantías que ofrece en las provincias con el tema salarial, que es fundamental; con el buen funcionamiento de los servicios; etc. Imagínese usted, con esta situación sanitarias que estamos viviendo, qué hubiese pasado en una provincia como la nuestra si el Estado no hubiese tomado la conducción de la pandemia.

—A toda esa cuestión económica, de la matriz productiva, los desastres naturales, se le sumó la inestabilidad política.

—No. Había un conflicto político que básicamente empieza dentro de los partidos provinciales. Esa es la verdad de las cosas. Ahí tenemos todos una cuota de responsabilidad y yo, sin duda, tengo la mía y me hago cargo.

—El Partido Autonomista, el Partido Liberal, el Partido Nuevo…

—Los partidos provinciales. El Partido Nuevo es hijo de aquellos partidos, si bien amplió mucho más su base. El Partido Nuevo tenía una base muy amplia al principio. Había gente no solamente de origen liberal y autonomista. Pero sí, la crisis empieza allí. Esto después desemboca en la intervención federal. Con la intervención federal viene todo un nuevo esquema partidario en la provincia con un radicalismo muy fortalecido; el peronismo, al principio, dividido, pero después unificado, y los partidos provinciales de los cuales quedan los partidos originales -digamos así-, después el Partido Nuevo y otros que decidimos fundar, como el Partido Popular en el año 2002.

—Si tuviera que elegir su obra de gobierno más importante, ¿cuál fue?

—En primer lugar, conseguimos la transferencia a la provincia de las ganancias de Salto Grande. Es decir, Corrientes cobra regalías por Yacyretá y por Salto Grande. Nosotros logramos que se les transfiera a las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones las ganancias de Salto Grande, en un fondo que beneficia a Monte Caseros y zonas de influencia, que es buen dinero que ingresa todos los meses. Hice una gran incursión en fortalecer la industria forestal. En ese contexto, logré dos cuestiones que para mí fueron muy importantes. Hice muy buena relación con varios embajadores. El embajador de Finlandia fue uno de ellos, a quien traje a Corrientes. Y de ahí se mandaron, primero una misión de dos funcionarios, dos subsecretarios, el de Producción y el de Planeamiento, que fueron a Finlandia. Fue una misión de 4 profesionales para formarse en manejo de fuego que es uno de los temas clave en la forestación. Mandamos también a Chile un grupo de más o menos 20 profesionales a especializarse en manejo de fuego y ellos luego venían a instruir acá a otros profesionales. Lo de Finlandia fue muy importante. Hice una gran amistad también, en su momento, con el Embajador de la República Popular China, que me había armado todo un esquema de visita a China con posibilidades de negocios para la provincia. Bueno, todo eso quedó sin efecto. El embajador me dijo: “Mire que le he armado una gira espectacular”, y le dije: “Embajador, el conflicto político no me permite salir de la provincia”. Una lástima porque Corrientes se hubiera adelantado, ya que hoy el mercado chino es un gran comprador nuestro de un montón de cosas. Nos hubiésemos adelantado varios años. Y así sucesivamente hay varias cosas que se pueden exhibir en menos de un año y medio de gobierno.

—¿Cuál fue la gestión que hizo y de la que después se arrepintió?

—De lo que se hizo no me arrepiento de nada, porque creo que todo lo que se logró, por ejemplo, todas las obras -en eso debo reconocer al entonces presidente Carlos Menem que apoyó mucho a la provincia-; las obras de reconstrucción. Acá se cayeron puentes, se rompieron rutas y la obra de reconstrucción fue muy buena. Lo mismo que un crédito de 26 millones de dólares a través del Bise, que se volcó totalmente a la reconstrucción del sector productivo. No tengo nada de lo que me haya arrepentido de lo que se haya hecho.

—¿Y lo que pudiendo hacer no hizo?

—Y bueno, trabajamos mucho en lo que era la instalación de una fábrica de papel en la provincia. Había dos o tres proyectos dando vueltas. En esa época es cuando se hace la enorme forestación de la zona de Santo Tomé. Empresas chilenas compran tierras y plantan 60.000 hectáreas de pino en dos o tres años. Era interesante ver las técnicas europeas de plantación que tenían. Eso apuntaba a la instalación de una fábrica que hasta hoy Corrientes no pudo lograr. Atraer esa inversión, pero bueno eso requiere de muchos años de continuidad. Es decir, el conflicto político terminó complicando mucho las cosas.

—El Vasco Schaerer fue su ministro más cuestionado.

—Sí, fue cuestionado. Pero yo voy a decir una sola cosa porque tampoco me gusta… No sé cuál es el término… De las causas penales, no hay ninguna de la gestión de él como ministro. Lo que también habla de mi gobierno.

—¿Por qué usted cree que no logró la refinanciación que le hubiese permitido seguir adelante con su mandato?

—Todo estaba relacionado con el conflicto político. Mire, el otro día cuando estuvimos los presidentes de partidos en el lanzamiento de la campaña de la reelección del gobernador Valdés, yo comenté un episodio que me tocó en los años en que estuve un poco fuera de toda función. Me entrevistó una tesista norteamericana, que estaba haciendo una tesis de posgrado. Me hizo una larga entrevista y me preguntó: “¿Cuál fue su principal problema?”. El conflicto político, respondí. Creo que estábamos todavía en época de intervención federal. No es casual que esta provincia haya tenido dos intervenciones federales y de dos signos políticos diferentes (en menos de una década). El gran mérito del espacio político que viene desde el 2001 en adelante, es haber logrado la paz social.

—Y la estabilidad política.

—La estabilidad política es la consecuencia inmediata de la paz social. O la estabilidad política es lo que posibilita la paz social, como usted lo quiera poner.

—Doctor, estamos en el 19 de junio de 1999. La Cámara de Diputados lo suspende en sus funciones y lo somete a juicio político. Si bien salvaguarda su persona, lo acusan de falta de conducción, lo que llevó a delegar el mando del gobierno en el jefe de su partido. El 2 de julio suspenden también al vicegobernador Maidana, que estaba en ejercicio. A Maidana se le hacen otras demandas, como abuso de autoridad y bicefalia de poder, así como privilegiar intereses partidarios a los de la provincia. Y el 3 de diciembre del 99, con el voto de los dos tercios del Senado, lo destituyen a usted y a Maidana por mal desempeño. ¿Qué le genera todo esto?

—Son experiencias que obviamente uno hubiese deseado no haberlas vivido, pero bueno, es parte de la vida. Cuando finalmente se produce mi destitución en el mes de diciembre -yo estuve 6 meses suspendido- me quedaban dos caminos: retirarme y dedicarme a otra cosa. He incursionado en la vida en otras cosas y no me fue mal. Pero la política es lo mío, toda mi vida está ordenada en torno a la política, hasta la cátedra que tengo en la facultad es Derecho Político. Yo me formé para esto, así como hay profesionales que se forman para otra cosa. Y así decidimos empezar de nuevo. Y digo decidimos, porque fue con un grupo de amigos que me acompañaron en los momentos difíciles a los que valoro y aprecio mucho. (En esto hubo) un componente fundamental, que es dejar atrás todo tipo de rencor o de enojo, y eso se logra con un ejercicio mental muy sencillo: “Yo también tuve mi parte de responsabilidad”. Entonces, uno empieza de nuevo y se pone a consideración de la sociedad y la sociedad es la que tiene la última palabra.

—¿Y cuál fue su responsabilidad?

—Yo creo que por el hecho de los cargos que ocupé, pude haber hecho más. Si bien siempre intenté. Pero evidentemente no se logró el objetivo de pacificar los ánimos.

—¿Qué fue el 99 para usted?

—El 99 fue un quiebre porque los partidos provinciales, que eran los triunfadores de elecciones desde el 83 en adelante, no lo fueron más. No lo fuimos más. Formamos diferentes alianzas, pero el protagonismo pasó a otros. Fue un momento importante en la vida de la provincia.

—¿Fue un error también? ¿Ahí se evidencia un error político, o de cálculo?

—¿Sabe qué es lo que pasa? Cuando los ánimos están tan caldeados, no hay margen para pensar muchas veces, y es un error. Debiera haber un momento de enfriar la cabeza, evaluar y pensar qué puede pasar. Yo por lo menos tengo la enorme tranquilidad de que cuando hubo protesta contra mi gobierno, respeté la protesta. No molesté a nadie. No tuve ningún episodio violento. Las cosas que ocurrieron fueron después de que yo estaba destituido. Pero en todo este proceso histórico todos tenemos una cuota aparte. Entonces yo dije, yo vuelvo a la política. Estuve prácticamente 6 años afuera. Pero en realidad vuelvo cuando decidimos fundar el Partido Popular y después queda a consideración de la gente. Y la verdad es que digo con satisfacción que ocupé cuatro cargos electivos desde ahí en adelante: fui diputado provincial; fui convencional constituyente, vicegobernador de la Provincia y senador nacional. (Ahora nuevamente es candidato a vicegobernador en fórmula con el gobernador en ejercicio, Gustavo Valdés). Y en el 2013 me tocó un papel importante como candidato a intendente de la Capital en uno de los distritos más difíciles de la provincia en ese momento (fue derrotado por Fabián Ríos).

—Usted de todas maneras dijo algo en declaraciones a lo largo del tiempo: que el 99 fue un golpe institucional. Pero, además, que faltó informar a la gente sobre la verdadera situación de la provincia y que eso hubiese generado…

—Sí, no sé. Se intentó informar. Lo que pasa es que, y en esto quiero ser muy claro: yo no he intentado informar para echar culpas. Yo intentaba informar para decir este es el camino que necesitamos. Eso también por ahí es un problema que está presente en muchos momentos de la historia argentina. La crisis de 2001-2002, que tiene un origen económico, empieza desde el vamos con un esquema de convertibilidad que estaba agotado y quien asume la presidencia no explicó a lo mejor debidamente que era un esquema agotado de hacía dos o tres años. Eso pasa muchas veces en la sociedad argentina.

—¿Por qué calló tanto tiempo este tema?

—Yo le cuento una cosa: a mí me costó mucho tiempo volver a leer mis archivos y cosas, porque fue una cuestión muy fuerte. Aparte yo necesitaba también, la sociedad necesitaba su propio juicio con respecto a mi. No se olvide que no fueron fáciles las cosas. Y bueno, la gente vio que yo salí del gobierno habiendo sido gobernador, ministro y tenía mucho menos de lo que tenía cuando empecé y que vivo de mi trabajo. Eso también es importante, pero la sociedad tenía que hacer su propio juicio. Ojo que eso puede significar que me digan: no, no te renovamos el crédito. En parte, un sector de la sociedad me lo ha renovado. Por eso, mi máximo orgullo es que ando por la calle con total tranquilidad, la gente me saluda o no, pero hay un sector de la sociedad que sabe que yo nunca me quedé con lo que no me corresponde y eso es algo que yo cuido y valoro mucho. Había que dar tiempo, por eso al principio yo me llamé a silencio. Hay que dejar que la gente haga su propia elaboración.

—¿En qué cree que se equivocó?

—No sé. Yo siempre dije que no es cuestión de… porque con el diario del día siguiente todos somos… No sé, la verdad es que eso tiene que juzgar la sociedad.

—¿Y si usted tuviera que definir su gestión de gobierno, con qué calificativo lo definiría?

—Yo hice el intento. Yo le hablé a la gente con la verdad e hice todo el intento que había que hacer en un contexto muy difícil.

—Usted dijo que a sus hijos le deja el apellido. ¿Y a la comunidad?

—No sé, eso tiene que juzgar la gente. Yo la satisfacción que tengo todavía es que habiendo pasado años en función ejecutiva, todavía me encuentro con mucha gente que me dice: “Usted me dio una mano con tal tema, en tal otro…”. Yo siempre traté de hacer tres cosas cuando estuve en función pública: atender a la gente, lo que es un problema, porque a veces no da una solución y se genera un enojo. Pero también da muchas soluciones y además escucha. La gente necesita que se la escuche. Yo siempre digo que cuando uno escucha a la gente ya le está solucionando en algo su problema. Segundo, la cuestión ética que ya la dijimos. Y tercero, difundir las ideas en las que creo.

—¿Cómo quiere ser recordado?

—Como un ciudadano decente que ocupó algunos cargos públicos.

 

“El poder para mí fue una carga, porque había un problema político no resuelto”

 

—¿Cómo ejerció el poder usted? ¿Con gusto o con padecimiento?

—Cuando uno sabe que tiene un problema grande por delante, es muy relativo lo que puede hacer. Es decir, para mí siempre fue una carga porque yo sabía que había un problema que no estaba resuelto.

—¿Qué le pasa cuando escucha o escuchaba que decían que Tato gobernaba por usted?

—Sin duda que no era bueno y no era agradable de ninguna manera. Pero yo tenía la tranquilidad de que hacía todo el esfuerzo que podía. Es decir, toda la tarea de intentar renegociar la deuda -que era el tema central- la hice yo.

—¿Tato se metía mucho?

—No, en ese tema no. Esa tarea la hice yo y la hizo una persona con quien al principio no fue fácil la relación y que después fue muy buena. Creo que fue en su momento una gran funcionaria: la ministra de Hacienda, Zunilda Míguez, ya fallecida. (…) Lamentablemente, eran dos cosas, conseguir la oferta y conseguir la aprobación legislativa. Los bancos decían: “Tráigame primero la aprobación legislativa, porque sabemos que ustedes tienen conflictos”. Era un tema muy complicado. Estructurar una refinanciación de deuda no es una cuestión sencilla ni menor.

—Usted dijo que trabajó el tema del rencor. ¿No tiene rencor con nadie?

—No, así es.

—¿Y con Tato Romero Feris?

—Con Tato tampoco.

—¿Y tiene relación con él?

—Lo veo muy poco. Esa es la verdad.

—¿No hablan tampoco?

—He hablado algunas veces con él y si se dieran las cosas, me agradaría mucho conversar. Pero no se da. Si bien estamos compartiendo ahora el mismo espacio político, en algunos lugares nosotros respaldamos a algunos intendentes que son del Partido Nuevo, pero no se dan las cosas.

—¿Cómo manejó la violencia, con las protestas, por ejemplo?

—Yo la respeté porque sabía que había una causa. Más allá de que podían haber existido intereses políticos había una causa central que era una demora en el cronograma salarial. No fue la primera vez desde el 83 en adelante, pero eso dejémoslo ahí.

—¿Cómo fue su relación con los gremios?

—Yo siempre respeté al gremialismo. Si bien es cierto que quienes pidieron mi juicio político fueron sectores gremiales docentes, no fueron todos los gremios. Yo los respeté como liberal que soy porque entiendo que son un factor de equilibrio en las relaciones laborales que existen en la sociedad.

—¿Y su relación con la Iglesia?

—Buena. Yo siempre he tratado de tener la mejor relación.

—¿Y qué rol tuvo monseñor Domingo Salvador Castagna en el 99?

—Eso habría que preguntarle a él.

—¿Cómo está usted con él?

—Yo, bien, muy bien. Teníamos mucho dialogo en ese tiempo y, es más, ofreció el ámbito de discusión en la Iglesia. Él lo dijo en ese momento: “Ustedes son los que se tienen que poner de acuerdo”. Y tenía razón. Mantuvimos siempre una excelente relación. Es cierto sí también que hubo algunos importantes representantes de la Iglesia que tuvieron mucho protagonismo en ese tiempo, como el padre (Jorge) Scaramellini.

 

“En su momento pude haber decepcionado a algún sector, pero nunca traicioné a nadie”

 

—¿Cómo se lleva con la crítica?

—Bien. Soy ser humano, pero la recibo y la escucho.

—¿Pero en algún momento le resultó difícil recibir críticas?

—Obvio, a nadie le gusta. Con las únicas críticas que respondo son las que incursionan con lo que es mi vida en la ética y la transparencia porque eso no es patrimonio mío, es patrimonio de mis hijos y es patrimonio de mis padres. Cuando me vaya de este mundo no creo que les deje un gran patrimonio, pero quiero dejarles un nombre y una trayectoria.

—¿Cuál fue su relación con la prensa?

—Creo que nadie puede decir que yo ejercí presión o algo. Nadie. O si no invito a que me digan por si pasó desapercibido. Yo he sido un gran respetuoso de la libertad de prensa.

—¿Por qué los gobernantes tienen inclinación por el pensamiento único?

—No creo que sea así. Eso tiene ver más que con la condición de gobernante, con la modalidad de cada uno. Pero la pluralidad es la base de la democracia. Hay una frase de uno de los politólogos más grandes del mundo, Giovanni Sartoti: “La democracia es el equilibrio permanente”. Usted no tiene equilibrio entre opiniones unánimes. Y el que no entiende eso es porque no comprende las reglas básicas de la democracia.

—¿Siente que traicionó a alguien?

—No. Me queda la carga emocional de que en su momento pude haber decepcionado a algún sector, pero nunca traicioné a nadie.

—¿Y se sintió traicionado por alguien?

—No, eso no.

 

Notas al margen

* El jueves 18 de septiembre de 1997, a 17 días de las elecciones del 5 de octubre, murió a los 41 años Rubén Darío Casco, cerca de Monte Caseros. Se declara duelo provincial. Era intendente de Capital. A Casco lo sucedió Agustín Jorge Collantes en la intendencia y Braillard Poccard en la cabeza de la lista del Panu.
* El domingo 21 de septiembre se proclama la nueva fórmula. “No estoy feliz, asumo con honor reemplazar a un hombre irremplazable”, dijo Braillard. Víctor Maidana sería su vice. Era fiscal de Estado.
* El miércoles 10 de diciembre de 1997 juró cómo gobernador. Aseguró la continuidad de la filosofía del gobierno anterior.

* El viernes 1 de mayo de 1998 ante la Asamblea Legislativa, Braillard habló de un déficit de 80 millones de pesos, y de la readecuación de tareas para ayudar a los damnificados de las inundaciones. Los daños no se terminan de cuantificar, dijo, pues hubo afectación de mucha infraestructura. Habló de las ayudas y de las gestiones con organismos de crédito para socorrer a los damnificados. “Las aguas no bajan con los discursos, criticó, al tiempo que pidió acompañamiento a los legisladores.

* El sábado 1 de mayo de 1999 llamó a respetar el diálogo y el disenso. Admitió el dolor que sufre el cuerpo social correntino, y en ese marco exhortó a superar los problemas entre todos para resolver la cuestión financiera. Habló de una ayuda extra de Nación para pagar los sueldos y descartó una intervención federal. Una semana antes, 15 mil personas salieron a las calles a reclamar por el pago de sus salarios, con apoyo expreso de la iglesia. Fue su último mensaje ante la Asamblea Legislativa.

* El miércoles 12 de mayo de 1999, tres gremios docentes pidieron el juicio político contra el gobernador. Las protestas ganaron las calles y el puente General Belgrano.

* El 7 de junio de 1999 se instaló la llamada “Plaza de la Dignidad”

* El sábado 19 de junio de 1999 fue suspendido el gobernador. También se inició el trámite para intervenir el municipio a cargo de “Tato” Romero Feris. Maidana quedó al frente del ejecutivo.

* El viernes 3 de diciembre de 1999 destituyeron a Braillard y a Maidana. Jorge Abib fue el voto clave.

* El viernes 10 de diciembre asumió Fernando de la Rúa com presidente de la Nación.

* El lunes 13 de diciembre, Carlos Tomasella es elegido vicepresidente del senado. Hugo Perié no lo reconoce y sigue al frente del llamado “Gobierno de Coalición”. El puente se convirtió en un polvorín.

* El miércoles 15 de diciembre De la Rúa decretó la intervención que luego fue refrendada por el Congreso. El jueves 16 nombró interventor a Ramón Mestre. El viernes 17 se produjo la feroz represión en el puente.

Ricardo Leconte: “Mi obsesión no fue ser gobernador, sino estar en el manejo de la cosa política”

Hoy, en la segunda entrega del ciclo “Gobernadores de la democracia”, Ricardo Leconte, el último liberal al frente de una gestión de gobierno que debió soportar, entre otras cosas, la falta de recursos como producto de una hiperinflación superior al 6 mil por ciento. A 30 años de aquellos días dice que “quiere ser recordado como un hombre que tuvo vocación por la cosa pública y que honestamente hizo lo que pudo”.

—¿Cómo se convirtió usted en el segundo gobernador tras el retorno de la democracia en Corrientes?

—Cuando yo tenía 15 años, al salir de una misa del San Francisco, mi amigo (Juan Ramón) Aguirre Lanari, varios años mayor que yo, me dijo: “Vos ya estás en edad de actuar en política y hoy hay una reunión en el Comité Liberal. ¿Por qué no venís?”. Le dije a mi padre y nos fuimos. Era diciembre del 47, momentos del esplendor peronista. Corrientes fue la única provincia que eligió un gobernador no peronista.

(Por ese tiempo) Aguirre Lanari fue nombrado director general de Provincias del Ministerio del Interior. Me llamaron para que fuera su secretario. Fui y estuve con él un año y algo. Después volví a Santa Fe, me recibí de abogado en junio del 47. Vine a Corrientes, y en ese mes se hacía la primera Convención de la Juventud Liberal, para organizarla, y fui electo presidente. Al año entrante fui diputado provincial. Éramos opositores al gobierno de (Fernando) Piragine Niveyro. Defendimos la estabilidad del empleado público. Fuimos los autores del proyecto de Estatuto Docente que se sancionó y de la donación del terreno para el Club Huracán y para el Club Juventus.

—Hay un largo camino previo. Pero, ¿cómo se produce su candidatura o cómo se arma eso para que usted llegue a ser candidato?

—Yo fui militante activo como presidente de la Juventud, presidente del Comité de la Capital, después como miembro del Comité Ejecutivo. Cuando el doctor (Ernesto) Meabe, que ya tenía 91 años, renunció, me respaldó a mí como su reemplazante. Yo asumí en el 83. Fui candidato del partido. Pero en el Pacto acordamos que el que tenía más votos en esa oportunidad llevaba el gobernador y el otro partido el vice. “Pocho” (Romero Feris) me ganó, entonces fue “Pocho” el gobernador y García Enciso el vice, y yo fui electo senador junto con Gabriel Feris.

—¿En el 83 regía ese pacto?

—Sí.

—Gana “Pocho” Romero Feris en el 83, y en el 87, por la vigencia del Pacto, le corresponde al Partido Liberal proponer candidato a gobernador. Ya no era por cantidad de votos ahí.

—Era por alternancia.

—¿Cómo era la alternancia?

—El Pacto tiene dos principios básicos: uno era la alternancia. En la primera elección, el que sacaba más votos llevaba el gobernador y después se producía la alternancia. Como después hubo varios cortes, se empezó de nuevo en el 83, y salió “Pocho”. Además, la mitad del gobierno era para cada uno de los partidos. Incluso había otra norma: si el gobernador era de un partido, el ministro de Hacienda era de otro.

—Una especie de autocontrol interno…

—Exacto, por eso era una sociedad ejemplar para convivir. No siempre era fácil. En ese sentido, Gabriel Feris -director de El Litoral, que fue mi gran compañero en el Senado y mi compañero de fórmula- fue un gran mediador para limar asperezas, acordar consensos, etc. Y bueno, en la elección del 83, “Pocho” me ganó por treinta mil votos y después por mayor diferencia en el 85; y en el 87 le gané por tres mil votos. Le saqué la diferencia, pero en un clima de convivencia constituimos el Gobierno. (Pero) nos tocó una época muy difícil, porque la inflación en los 4 años fue de más de 6 mil por ciento.

—¿Cómo fue gobernar en ese contexto político y económico sobre todo?

—Teníamos una Ley de Coparticipación, pero con escasos recursos. El presupuesto de aquella época fue de 300 millones. Calculando que más o menos estaba a la par del dólar, hoy estaríamos en unos 45 mil millones, menos de un tercio de lo que hoy es un presupuesto. Los mayores costos encarecían todas las gestiones. De entrada tuvimos muchos problemas. Había huelga de docentes y de empleados en todo el país. Incluso había ataques a supermercados, pero eso acá no ocurrió. Fuimos unas de las pocas provincias, junto con Córdoba y algunas más, en las que no hubo rebeliones policiales como hubo en casi todas las provincias. Fue una época difícil. Pero nosotros, a través del diálogo y la difusión de los datos reales… Yo me acuerdo que después de una huelga docente, yo me reunía con los directivos de los docentes que eran opositores. Esta es nuestra situación (les decía), la coparticipación que venga la vamos a dedicar a los docentes. ¿A quiénes quieren que les paguemos primero? Y ellos nos decían: “El mes pasado fue a la costa del Uruguay, ahora le toca a la del Paraná”.

—¿Tenía que negociar eso?

—Sí. Además, durante el gobierno de “Pocho” Romero Feris, el ministro de Educación, que era liberal, Juan Ramón Palma, impulsó y concretó la participación de los docentes por elección de representantes en el Consejo de Educación y en la Junta de Clasificación y Disciplina. Se elegían entre ellos. O sea que había una participación de los docentes, aún de opositores, en el manejo de la educación. Esos eran canales que permitían diálogo y entendimiento. Bueno, hasta que para nosotros fue un milagro la Ley de Convertibilidad, en marzo del 91, pues luego de esas cifras siderales que nos creaban tantos problemas, de golpe, entre marzo y diciembre del 91, cuando dejé el poder, creo que la inflación fue del 2 por ciento.

—Pero, en general, además de los docentes, ¿cómo se llevó con los trabajadores? ¿El mayor problema era por los salarios?

—Sí. Había temas de discusión, pero nosotros éramos muy conciliadores. Fíjese que en esa época, una de las iniciativas que fue muy importante era las privatizaciones, que (el presidente de la Nación, Carlos) Menem había iniciado en el orden nacional. Nosotros por filosofía liberal, somos partidarios de reducir la función del Estado, que debe ser muy efectivo y contundente en la seguridad con el monopolio de la fuerza, en la educación y en la salud, para crear las condiciones de convivencia, libertad e igualdad para todos. Pero cuando el Estado entra en actividades comerciales es ineficiente. Yo les decía, entonces: “El Estado en función de empresario es ineficiente, aunque yo lo maneje”. Y privatizamos el Banco de Corrientes, que tenía un déficit y una deuda con la Nación muy grandes. Refinanciamos la deuda y privatizamos. Privatizamos Obras Sanitarias; los casinos de Corrientes y Paso de los Libres; los hoteles de Goya, Esquina y Curuzú; hasta el Boletín Oficial privatizamos.

—¿Cómo le fue con el producido de eso?

—En algunos casos percibimos algo, pero no eran cifras sustanciales. Fíjese, para privatizar Aguas nosotros vimos que la clave de la adjudicación era qué proponente ofrecía mayor rebaja a la tarifa de agua y cloaca. El Estado no percibió un peso, los beneficios eran para los usuarios.

—¿Cómo definiría usted a su propio gobierno?

—Yo le diría que fue un gobierno que tuvo que asumir en condiciones muy negativas. Yo había trabajado con un programa de gobierno. Elaboramos temas para el desarrollo de infraestructura, la salud, la educación y muchas de esas cosas no pudimos hacer. Pero sí hicimos cosas importantes. Por ejemplo, para mí la más trascendente, que demuestra el espíritu de Corrientes, fue el Instituto de Cardiología. Esa fue una iniciativa de “Pocho” Romero Feris, él inició las obras y antes de entregarme el mando inauguró cuatro consultorios externos. A mí me tocó la opción de seguir, terminar las obras, poner en función los servicios, internaciones y locales quirúrgicos. Y sobre todo el éxito de la administración por la Fundación. Eso fue muy importante. Y ahí hay dos figuras dentro del Instituto que hay que recordarlas y que fueron claves: el doctor (Jorge) Badaracco y el doctor (Joaquín) García.

—¿Cuál cree que fue su mejor gestión y cuál su mejor obra de gobierno?

—Yo creo que esa del Instituto de Cardiología, como política de Estado, que han seguido todos los gobernadores, (…) y que sigue manteniendo su jerarquía pues cada uno aportó algo. Después yo creo que la honestidad en la función pública y la claridad en los procedimientos. Además hicimos obras. A mí me tocó terminar la Ruta 17, de Loreto, San Miguel; la Ruta 11; el acceso a Santa Ana y a Berón de Astrada; el barrio Bartolomé Mitre. Terminar, pues estaba en un 20%, el barrio Las Tejas. Habilitar Cazadores Correntinos y construir la avenida Independencia.

—¿Qué no haría de volver a gobernar?

—Mire uno en función de gobierno tiene aciertos y errores. Uno a veces piensa que quizás podríamos haber hecho más viviendas de ayuda mutua, que nosotros desarrollamos mucho cuando yo era un joven ministro de Obras Públicas, en el gobierno de (Diego Nicolás) “Miki” Díaz Colodrero. Nadie hizo más barrios de ayuda mutua que nosotros. Nos faltaron recursos durante el gobierno para hacer todo lo que yo pensaba desarrollar.

—¿En qué cree que se equivocó?

—No sé. No sé si a veces al elegir funcionarios, uno busca los mejores y no siempre lo son. O no haber dado más énfasis a algo. Pero, realmente, gobernar en esa época era desesperante, porque no teníamos dinero. Yo tenía una gran relación con el gobernador de Córdoba, (Eduardo) Angeloz y él me prestaba, a través del Banco de Córdoba, dinero para pagar los sueldos el día 5 de cada mes, y nosotros le cedíamos la totalidad de la coparticipación. Hasta el 23 o 24, que cancelábamos la deuda, estábamos con 4 pesos. Luego, con lo que recibíamos del 24 hasta 5, íbamos cumpliendo con la administración del Estado. Es decir, tuvimos que afrontar una acción con mucha limitación. Eso fueron comprendiendo los docentes, los policías, los empleados públicos, lo que nos permitió convivir mejor que en otras provincias.

—¿Cómo era su relación con los gobernadores de la región?

—Muy estrecha. Yo era el único gobernador no peronista de acá, de la región (Misiones, Formosa, Chaco y Entre Ríos) y con ellos nos entendíamos mucho. Incluso, yo era representante en las relaciones con el Sur del Brasil. Nosotros impulsamos mucho con el gobernador de Rio Grande do Sul, Pedro Simón, la construcción del puente Santo Tomé-Sao Borja. Yo llevaba la representación de los otros gobernadores.

—Hablando de las relaciones, en la Capital usted gobernó con dos intendentes: Ana María Pando (liberal) y “Tato” Romero Feris (autonomista). ¿Cómo era la relación con ellos?

—Bueno, con “Tato” no era fácil. Él era muy activo y trabajador y había sido mi ministro (de Hacienda). Yo me acuerdo que cuando fue ministro era muy diligente y difundíamos la situación financiera todos los meses. Pero yo le daba apoyo a Ana María Pando, intendente, y un día “Tato”, al año de gestión, me dijo: “Pero no tenemos plata. No le podemos dar a Ana Pando”. Él ya tenía sus intenciones para disputar la Municipalidad. “Si vos le seguís dando plata, yo me voy”, me dijo. Entonces yo le dije, “tráeme tu renuncia. Te voy a dar un abrazo agradeciéndote lo que has hecho conmigo, pero traeme tu renuncia porque yo la voy a seguir ayudando”. Después cuando hubo la elección él con apoyo peronista nos ganó. Ahí hubo una polarización. Los dos fueron buenos intendentes.

—¿Por qué cree que la relación con el intendente de Capital siempre es tirante?

—Bueno, hay que pensar que la Municipalidad de Capital administra la vida de casi el 40 por ciento de los habitantes de la provincia, entonces, es un poder al lado de otro poder. Y lo que hace la Municipalidad se ve enseguida. Si hoy se deja de recoger la basura o limpiar la calle o cortar el pasto, en una semana esto es explosivo. En la acción de gobierno los resultados son más dilatados en el tiempo. Entonces, siempre hay alguna puja de imagen entre el Gobierno provincial y el intendente que está en la vidriera.

—¿Cuáles fueron los índices que evolucionaron y los que involucionaron después de su gestión?

—Los índices que mejoraron considerablemente fueron los del control de la inflación. Yo recordaba que el primer año fue del 300 por ciento; el segundo año de 3 mil; el tercero de 2 mil; el cuarto del 84 por ciento. Ya después de la Convertibilidad y en los años siguientes era del 1, 2 o 3 por ciento, como hoy ocurre en los países del mundo. Eso dio una estabilidad y una continuidad a los planes, porque los inversores, las obras públicas y privadas se podían pensar hacia el futuro con razonabilidad. Después sí hubo situaciones negativas, porque cuando terminamos mi gobierno en el Colegio Electoral nosotros empatamos con los opositores que eran radicales y peronistas, que actuaron juntos. Y como ellos para impedir que se elija se fueron al Chaco, al final el Colegio Electoral, con 13, lo eligió a “Tato” Romero Feris. Pero después eso fue anulado.

Cuando yo terminé mi mandato le entregué el poder al presidente de la Cámara de Senadores, que era (Hugo) Mancini. Me acuerdo que horas antes de entregar me llamó (José Luis) Manzano, ministro del Interior de Menem, y me dijo: “Si no hay gobierno nuevo, quedate vos. El presidente te ofrece todo el apoyo”. Yo le dije: “La Constitución dice que mi mandato dura 4 años y no me quedo un minuto más. Y te aviso que en dos horas entrego el poder al presidente del Senado”. Le entregué a Mancini y a los dos meses Menem mandó de interventor a (Francisco de) Durañona y Vedia, que estuvo 6 meses más o menos. Después vino Claudia Bello, que hizo una campaña muy rastrera contra los opositores. Y al final Menem -que tenía cintura política- mandó a (Ideler) Tonelli, que fue un caballero.

—¿Para usted es un dolor institucional eso de no haber podido entregar el mandato a quien correspondía por elección?

—Sí, hubiera deseado… pero en esa época todas estas circunstancias adversas, que desgastan, hacían que se repartieran los votos entre peronistas y radicales. Cuando yo fui electo, el Pacto más los demócratas progresistas sacamos más votos que radicales y peronistas juntos. En ese final, con hiperinflación y todas esas cosas, se repartieron más los votos, incluso, en partidos menores. Por poco no alcanzamos los 14 electores.

—Fue una situación muy compleja.

—Sí, sí. Nosotros mantuvimos el Pacto. Después Durañona propició una reforma constitucional que suprimió el Colegio Electoral. Porque también cuando no podíamos, en uno de los últimos colegios electorales -antes de que pudiera triunfar el peronismo- estábamos nosotros (liberales y autonomistas) dispuestos a apoyar a un radical, que era Noel Bread.

—Ese fue el año del escándalo, de la fuga del elector Tabaré Bruzzo. Pero en ese momento también se empezaba a hablar de que el Pacto empezaba a perder peso hasta que se diluye. ¿Qué pasó ahí?

—Cuando la economía no anda el gobierno se desgasta, entonces, pese a las cosas que estábamos haciendo, nos desgastamos. Eso repartió votos en demócratas cristianos y otras fuerzas menores, que niveló la relación nuestra con la oposición de estas otras dos grandes fuerzas. No nos podían ganar, pero no podíamos ganarles. Empatábamos.

—¿Cómo ve a los partidos políticos hoy?

—Yo creo que han perdido vigencia y gravitación en la sociedad. En aquella época todos estábamos politizados; éramos peronistas, liberales, autonomistas, radicales. Pero ahora han perdido fuerza. Faltan liderazgos gravitantes en el orden general. Entonces, hay un sector de opinión pública que no se identifica con los partidos tradicionales.

—¿Pero ahí hay también una necesidad de los partidos de poder mirar y hacer un mea culpa para ver qué es lo que pasa?

—Sin duda. No ocurre espontáneamente. Están faltando propuestas de los partidos. Hoy mismo nos encontramos con que los partidos no tienen propuestas concretas para todos los temas que afectan a la sociedad.

—Y con respecto a los liderazgos, ¿por qué usted dice que no hay liderazgos? ¿Qué pasa con el liderazgo de Ricardo Colombi, por ejemplo?

—Colombi surgió como una alternativa frente a “Tato” y al peronismo. Nosotros los apoyamos, y después la continuidad fue (Gustavo) Valdés, que tiene un gran consenso en la opinión pública. Es un hombre que no agrede, administra bien las cosas; paga los sueldos regularmente; hace algunas obras; entonces tiene gran consenso. Pero, sin duda, no existen las figuras ni la gravitación que tenían el peronismo, el Partido Liberal, el Partido Autonomista o el radicalismo hace algunos años.

—¿Usted cree que Colombi no tiene esa gravitación?

—Yo creo que ahora ha perdido y le ha ganado de mano Valdés, en ese sentido. Si bien él sigue teniendo un control importante en su partido.

—¿Cómo se llevaba usted con “Pocho” Romero? Porque se hablaba en su momento de que tenían una relación tirante.

—A veces era difícil. No pensamos siempre lo mismo, pero sabíamos que pelear era perder el poder. Entonces, el riesgo de que se hundiera el barco hace que uno se tome de todas las tablas que flotan.

—¿La élite política de épocas anteriores es diferente a la élite política que gobierna hoy en general en la Argentina? ¿Decreció de nivel?

—Sin duda.

—¿Y eso a qué obedece?

—Yo no sé si los conflictos o los problemas han hecho que mucha gente capaz se alejara de la política, entonces se reduce la iniciativa trascendente en función de gobierno. Cuando no hay una visión superior de las cosas se vive mucho el día a día. Se construye para hoy y se frena el camino para el mañana. Ese suele ser el camino del populismo: dar satisfacción inmediata, pero compromete el futuro.

—¿Cómo cree que es el correntino?

—Tiene características muy especiales. Tenemos nuestro idioma, nuestra música y nuestra historia. En el desarrollo de la historia nosotros no vivimos arrastrados por los acontecimientos, sino que tratamos de marcar rumbos. Enfrentamos a la dictadura, luchamos siempre por la organización institucional, la igualdad de todos. Trabajamos hasta que en Caseros se permitió la Constitución que en 50 años cambió la vida del país. Entonces, en Corrientes hay características muy propias que tenemos que aprovechar. El correntino es firme, de convicciones seguras, que se juega en momentos difíciles. Pero hay que abrirle el camino para que haga cosas trascendentes.

—¿El poder lo confundió en algún momento?

—No. Por una filosofía que aprendí en mi partido, uno es consciente de las limitaciones del poder y sabe que es pasajero y debe ser leal a las instituciones. Yo no extraño el cargo público ni el boato de las ceremonias, ni la alfombra roja, ni las bandas que me recibían con sones marciales. No. Yo creo que es una tarea de servicio y en ello uno encuentra la mayor satisfacción, estando en el poder y o en la casa. Muchas veces el drama de los gobernantes corruptos e ineptos es una consecuencia, porque los buenos se quedan en su casa y dejan el vacío.

—¿Por qué quiso ser gobernador?

—Mire, mi obsesión no fue ser gobernador, sino estar en el manejo de la cosa política, como diputado, como ministro, como lo que fuere. Y las cosas me fueron llevando casi le diría naturalmente.

—¿Para qué?

—Para hacer cosas. La mayor satisfacción del político es hacer cosas.

—¿Y lo logró, en general?

—Muchas cosas sí.

—¿Qué cree que dejó a sus hijos?

—Un buen nombre.

—¿Y a la sociedad?

—El ejemplo de la honestidad en la función pública.

—¿Se arrepiente de algo?

—Uno en el curso de la vida cuando hace tiene muchas cosas que puede decir por qué hice o por qué no hice. Yo no tengo acá algo como para ponerle un ejemplo, pero sí hay. De lo que uno no debe arrepentirse es de hacer. La peor falla es quedarse en la casa, hay que salir. Por eso uno, dentro de la concepción liberal del estado de derecho, respeta las ideas ajenas. Porque el otro también dejó la comodidad para salir a luchar, quizás por una idea equivocada, pero con una vocación de servir, al margen de los desórdenes que a veces le cuestionamos a los adversarios. Pero uno debe respetar las ideas ajenas.

¿Cómo quiere ser recordado?

Como un hombre que tuvo vocación por la cosa pública y que honestamente hizo lo que pudo.

 

RELACIÓN PRENSA-PODER
“A veces el ejercicio del poder enceguece y uno se cree omnipotente”

—Usted es un hombre de militancia política activa y de militancia con la pluma, porque siempre lo fue. Desde muy pequeño como redactor del diario Libertad, como director del diario Corrientes, y también en el periódico Temis. Siempre estuvo cerca de la prensa. ¿Cómo fue su relación con los medios y los periodistas durante su gobierno?

—Fue buena, pese a que teníamos opositores, con todos dialogamos y no perseguimos a nadie. Los respetamos y con el tiempo yo noto que muchos de los que incluso desde el periodismo nos criticaban, hoy me tratan con respeto y consideración.

—¿Alguna vez quiso controlar a la prensa?

—No, nunca.

—¿La condicionó con pauta oficial?

—Siempre el Gobierno tiene pautas oficiales. Y generalmente da más a los que son amigos que a los que son adversarios, pero siempre dentro de los márgenes de racionabilidad.

—¿Por qué cree que hay una cierta tendencia, en general, al discurso único cuando uno llega al poder?

—A veces el ejercicio del poder enceguece y uno se cree omnipotente. Sobre todo, con esta patología del populismo que se ha difundido en el mundo y en Latinoamérica, uno se cree que es la Patria, es el Estado, es la defensa de la nacionalidad y quien no está con esa idea es un vende patria, un réprobo que merece ser perseguido, marginado, postergado y agraviado. Es la filosofía de Cristina Kirchner hoy en día, que es la expresión más cabal y cruda del populismo en el país.

—¿Temió alguna vez no estar a la altura de las circunstancias y ser criticado por la prensa?

—Sí, muchas veces. Uno trata de dar todo lo que puede y es muchas veces consciente de que no alcanza todo lo que debe. Pero uno tiene que hacer el esfuerzo para hacer más y entonces cumple con su consciencia. El que anda en la acción no tiene soluciones perfectas, sino soluciones posibles. Entonces, hay muchas limitaciones que impiden lograr los ideales más avanzados que uno espera.

—¿Quién era el periodista de su época que a usted lo ponía en situación de pensamiento, lo hacía pensar o lo hacía rever algunas cosas, o que usted lo respetaba por sus condiciones periodísticas o intelectuales?

—Yo le tenía respeto a Gabriel Feris, que era un hombre muy inteligente y con una visión muy amplia de las cosas.

—Fue su vicegobernador.

—Pero antes de eso, incluso cuando en una época teníamos enfrentamientos, siempre valoré su espíritu superior.

—¿Le hicieron alguna vez “el diario de Yrigoyen”?

—No, nunca. Porque uno tiene un concepto claro de la realidad y no se alucina con el poder. Y es consciente uno mismo de lo que hace bien y de lo que hace mal, y que uno no es un superhombre, sino un hombre normal que está en un cargo de mucha responsabilidad y tiene que volcar lo mejor que tiene en la medida de su esfuerzo.

 

“Con el Pacto, en 32 años ganamos todas las elecciones, menos la del 73”

El Pacto, en esta época que están de moda las alianzas, fue un modelo de consenso político. Liberales y autonomistas a través de la historia hemos tenido pactos desde la época de (Juan Ramón) Vidal y hemos tenido duros enfrentamientos. La última vez que se rompió el Pacto, en el año 28, tuvimos un duro enfrentamiento en la década del 30.

—Enfrentamientos que excedían el parlamento, llegaban a los hechos…

—Sí, sí. Eran de arriba y de abajo, en todos los niveles. En la época del peronismo por ser opositores nos acercamos. En el 46 hubo ese acuerdo allí, pero después en el 58, en la opción de la UCRI, Piragine o Mariano Gómez, en el Colegio Electoral, el Partido Autonomista optó por Piragine, con lo cual se resintió más nuestra relación. Pero el gobierno no cumplió con el Partido Autonomista y paulatinamente se fueron acercando.

—Por eso se dio lugar al Pacto del 61.

—Claro, Piragine pretendía perpetuarse en el poder y convocó a una reforma constitucional que se hizo en el 60. Ahí el Partido Liberal tuvo la mejor representación parlamentaria del siglo, estaban: Aguirre Lanari, que era adjunto de Linares Quintana en Derecho Constitucional; “Niki” Díaz Colodrero, que fue gobernador; el doctor Frattini, que fue presidente del Centro de Ciencias Económicas, en el 18, en la famosa lucha universitaria; el doctor Bruchu, de Mercedes, que se recibió de veterinario en París; y había varios juristas destacados; Raúl Requena, periodista de La Nación, brillante expositor. Y los autonomistas lo tenían a Juan Carlos Lubari, que había sido camarista en Rosario; embajador y profesor titular aquí; al doctor Harvey, que surgía, etc. En la acción común hubo un gran acercamiento y allí realmente esa reforma la hicieron liberales y autonomistas.

Ese acercamiento se plasmó en el Pacto que se firmó el 14 de julio del 61. El día que se firmó el Pacto, que apoyamos por unanimidad y después fuimos a beber porque éramos socios de estos enemigos. Y en 32 años ganamos todas las elecciones menos la del 73.

 

Notas al margen

El traspaso de mando entre “Pocho” Romero Feris y Ricardo Leconte fue un hecho histórico. Hacía 35 años que no ocurría, desde 1952. La jura tuvo lugar el viernes 11 de diciembre de 1987.

En el primer mensaje al pueblo de la provincia, Leconte habló del problema de la inflación, del estado de pobreza, y prometió encarar un mando estable, una administración dura, áspera en su austeridad, pero honesta.

Ya ante la Asamblea Legislativa, el 1 de mayo de 1988, se comprometió a honrar compromisos con proveedores y, pese a la inflación, prometió equilibrio de recursos y gastos.

El tema central en el balance de 1989 fue el agravamiento de la crisis, la “explosión del sistema socioeconómico” que no permite planificar. Habló de una “desvalorización monetaria imprevisible”.

En el mensaje de 1990 se deja constancia de la creación de 20 mil puestos de trabajo privado, de la disputa por los recursos ante la Nación, del avance de las obras en la avenida Independencia y de la llegada de Menem al poder.

La Asamblea de 1991 ya empezó a mostrar la disputa política que terminaría en la intervención. Leconte dio su último discurso en la Legislatura, pero sin legisladores opositores. Allí habló una vez más de la inflación, de la recesión, de la especulación financiera, de la escasez de recursos y de la fuga de capitales. Temas todos con una vigencia que asusta.

El 10 de diciembre de 1991 entregó el poder a Mancini y el 4 febrero de 1992 se decretó la intervención federal.

Estrena la tercera temporada del primer ciclo de entrevistas multiplataforma de la región

Así como la curiosidad es una cualidad que debería poseer cualquier persona para dedicarse al periodismo, la entrevista es la primera herramienta de trabajo que debería perfeccionar. Es en la pregunta donde podemos hallar el fundamento del oficio. Y es eso justamente lo que guía el ciclo Eduardo Ledesma Pregunta, que está a punto de estrenar su tercera temporada en el marco de la semana del aniversario número 61 del diario El Litoral, mojón audiovisual del proyecto.

Esta vez las entrevistas, media hora de entrega semanal, se emitirán desde un nuevo lugar de grabación: la casa Vedoya, sede del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste, edificio emblemático del casco histórico de la ciudad y que este año cumple 100 años. De este modo el programa cumplirá con uno de sus objetivos planteados al inicio: el de la itinerancia anual como manera de hacer conversar también al entorno que es parte importante del patrimonio de la ciudad. La primera temporada, por eso mismo, ocurrió en el Teatro Vera, y la segunda, en el recuperado espacio del Jockey Club. Esta vez se realizará en el Petit Hotel que perteneció a la familia del señor Carlos Patricio Vedoya.

Pero no será el único cambio. El ciclo, en su tercera temporada, también cambiará el día y horario de emisión. Desde el próximo martes 4 de mayo se repondrá todos los martes a partir de las 22 en todas las plataformas del conductor, del diario El Litoral y también por las plataformas y la pantalla de Telenord, en la sintonía 21 de Gigared.

“La entrevista comparte una doble cualidad dentro del periodismo. Por un lado es un género, tal vez uno de los más utilizados, pero también es una herramienta de recolección de datos. Como subgénero literario, nos brindó algunas de las principales obras del periodismo gráfico del siglo XX, pero al traspasar al universo audiovisual, la entrevista es otra cosa. Allí se convierte en el pulso narrativo de cualquier historia que deba ser contada”.

Sobre este párrafo, escrito por la productora general del programa, Andrea de los Reyes, estriba la tercera temporada del Ciclo #ELPregunta, que ratifica su incursión en los formatos televisivos de demanda, además de cubrir los formatos analógicos de televisión y de radio que desde 2019 convirtió a la propuesta en el primer ciclo multiplataforma de la región, característica que, con nuevos diseños y la incorporación de tecnología, pretende continuar esta temporada.

 

Ejes temáticos

Como cada año, en esta temporada el programa volverá a proponer una serie de entrevistas a intelectuales, dirigentes políticos, artistas y profesionales de distintas ramas del saber y del hacer, para pensar sobre temas contemporáneos que nos atraviesan como sociedad: poder, política, género, cultura, arte. La voz y el silencio. La riqueza y, sobre todo, la pobreza.

Contrario a los formatos más populares de los últimos años, este ciclo de entrevistas no hace foco en las cuestiones que buscan ahondar en la intimidad o la biografía personal de los entrevistados, sino que fue pensado como un espacio de intercambio sobre los desafíos colectivos de la sociedad en los tiempos que corren.

Cuestionamientos como cuál es el rol social de la universidad para el desarrollo de las provincias, qué es el género y por qué debe estar en la agenda política, cómo puede ayudar el psicoanálisis a comprender a una sociedad conservadora como la correntina, qué cantan los que cantan, qué cuentan los que cuentan, qué es el poder real y cuál el poder formal, cuál es nuestra relación con la discusión centro-periferia, en qué consistiría la reparación histórica que andamos pidiendo a diestra y siniestra, etc. Estos y otros interrogantes, no menos hondos ni complejos, forman parte de las consultas que desde mayo del 2019 empezaron a ser respondidas, y que volverán desde este martes a las 22, con un estreno de lujo: nada menos que la dueña de casa, la rectora de la Universidad, profesora Delfina Veiravé.
Oficia esto entonces como presentación de la tercera temporada de #EL Pregunta. Su hechura de alta factura técnica/periodística desafía en estos momentos los alcances de la crisis económica que golpea a los argentinos en general, y al periodismo y a los medios en particular. Y también las limitaciones de la pandemia.

 

Ficha técnica

El programa es una realización del periodista correntino Eduardo Ledesma, pero cuenta además con la apoyatura técnica, en diseño gráfico, de Augusto Vilar y en fotografía, de Nicolás Alonso. La estética audiovisual es de la productora Arteam y la realización audiovisual de Hugo Zamora y Joaquín Dalmazzo. La producción general es de Andrea de los Reyes.

Como en 2019 y 2020 (aún con la pandemia como limitante), estas conversaciones entre el periodista de El Litoral y distintas personalidades locales, de la región y del país estarán disponibles en el formato on demand, o como se conoce en castellano, en el formato de televisión digital a la carta, de manera gratuita, a partir de las 22 de este martes 4 de mayo, a través de diversas plataformas virtuales, Facebook y Twitter. También a través de las páginas www.eduardo-ledesma.com, www.ellitoral.com.ar y www.telenord.com.ar.

En tanto, el envío también se distribuirá por televisión analógica, para cumplir de ese modo con aquellas personas que todavía se sirven de las programaciones fijas curadas por los canales tradicionales. En este caso, está confirmada la emisión del ciclo todos los martes a las 22 (con repetición los sábados y domingos) por la pantalla de Telenord en el canal 21 de Gigared.

Presentación del libro “Desde las orillas”

Generosas palabras de la gran Stella Maris Folguerá, que agradezco profundamente. Agradezco también a Liliana Romero que guió la conversación, a Leonardo Moglia, como siempre, por editar el libro, y al Instituto De Cultura de La Provincia De Corrientes por el espacio. A Gabriel Romero y a Maia Eirin.

 

Ver entrevista aqui:

 

✍️Sigo disfrutando las charlas dela Feria.
Acabo de ver el muy interesante diálogo entre Eduardo Ledesma y Liliana Romero sobre el libro “Desde las orillas-Entrevistas” de Ediciones Moglia que presenta Eduardo en esta 10º Feria provincial del Libro. La charla se deslizó con naturalidad entre dos que tocan sus instrumentos en la misma clave, y fue de la literatura al periodismo en idas y vueltas fluidas, con entradas a fondo en temas que son eje de nuestra realidad. Muy bien elegida la interlocutora para Eduardo quien, del ciclo “Eduardo Ledesma pregunta, publica en este libro 27 de sus entrevistas siempre sólidas, nunca complacientes a personajes que no dejan de decir lo que tienen para decir. Eduardo es, en mi opinión, un gran periodista y un escritor que maneja su género con riqueza de lenguaje, estilo ágil y profundo, muy buena memoria y conocimiento histórico. Eduardo está siempre a la búsqueda de una verdad que está más allá de la noticia, y eso lo hace entrar en el territorio de la literatura. Su escritura es, sin duda, periodismo literario y literatura periodística en torno a la noticia y la información. Es un periodista escritor, un escritor periodista. “Desde las orillas-Entrevistas” es un libro para tener siempre a mano, no sólo por los personajes que en él vuelcan sus saberes sino por las cuestiones que abordan ya que, como él mismo lo explica, no son encuentros con personajes sino con grandes temas de nuestra realidad y nuestra historia reciente.

Lanzan el libro “Desde las orillas”

 

Como parte de las actividades previstas para este 3 de mayo, en el marco del 60  aniversario de la fundación del diario El Litoral, se realiza por este medio el lanzamiento del libro “Desde las orillas”, del periodista Eduardo Ledesma, editado por Moglia Ediciones, volumen que estará disponible a partir de los próximos días y que podrá adquirirse siguiendo los protocolos dispuestos para los locales de comercialización de la ciudad. Dada la obligatoriedad del aislamiento social por la pandemia de coronavirus, no habrá acto de presentación. 

De hecho, la presentación formal del libro iba a hacerse hoy en la Feria del Libro de la ciudad de Buenos Aires, evento que fue suspendido por prevención dado el avance de la pandemia del covid-19. 

Tal evento tenía fecha y horario programados para hoy a las 18, como parte de las acciones del Instituto de Cultura en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que todos los años dedica el 3 de mayo, día de la ciudad de Corrientes y su Cruz, a presentar alguna obra de autor correntino. Pues bien: el acto formal de la presentación fue postergada, como la feria misma, pero el volumen está listo para circular entre los lectores y para testimoniar el acontecimiento que iba a revestir su lanzamiento.

“Desde las orillas” es un libro de entrevistas. Compila 27 charlas del ciclo “Eduardo Ledesma Pregunta”, editado para el formato gráfico, completando así el circuito multiplataforma del proyecto, que nació audiovisual para el mundo digital, llegó a la televisión tradicional, pasó por la radio y ahora migró al formato impreso.

Se trata de una apuesta -otra más- de Leonardo Moglia, de Moglia Ediciones, que alentó la iniciativa desde el primer momento, y ahora materializó la idea en el entendimiento de que es válido dejar testimonio de estos encuentros que ocurrieron en el Teatro Vera, que se concibieron con la idea de “aportar una mirada un poco más profunda a los temas que nos atraviesan como sociedad”, y que se ganó un lugar en la agenda regional.

Moglia acogió el proyecto y lo sostuvo, aun con las dificultades propias de la industria gráfica, a las que se sumó, en el último tiempo, la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del coronavirus. Esto es: si hasta acá ya era difícil editar un libro, ahora lo es todavía más. Incluso así, desafiando la gravedad del momento, “Desde las orillas” saldrá a la luz. 

Las páginas de este libro pretenden recuperar la impronta de la entrevista como herramienta esencial del periodismo, yendo de un soporte a otro y atravesando las fronteras desde las plataformas digitales hacia el papel, en una búsqueda por condensar las principales ideas que se debatieron durante la primera temporada del ciclo “Eduardo Ledesma Pregunta”. 

“Eduardo es periodista desde hace 20 años, trabaja en el diario El Litoral desde 2003 y desde entonces se dedica esencialmente al periodismo político, pero, sorteando todos los temas de la agenda inmediata, intentó aportar una mirada un poco más profunda a los temas que nos atraviesan como sociedad: la pobreza, el conservadurismo, el estancamiento cultural y económico. Hoy, desde el programa que salió en mayo de 2019, busca desarmar esas tramas, en un formato dinámico, intimista y que pone al entrevistado a hablar. Eduardo se acerca a sus entrevistados con esa cualidad indispensable del periodismo: la curiosidad”, dice el prólogo de esta primera edición. 

“Antes de tener al entrevistado o a la entrevistada frente a frente, indaga con esmero sobre sus trayectorias personales y profesionales, busca datos, consulta fuentes intermedias, lee sus libros, reseña su obra y, finalmente, escribe un cuestionario que es apenas una guía para enfocarse en unos pocos conceptos. El objetivo: que cada uno hable de lo que sabe sin estridencias. Un acierto”.

La premisa del ciclo de entrevistas y de este libro, por añadidura, es intentar sortear barreras y evitar el lugar común. No “darle” la palabra a nadie, sino conversar y debatir sobre ideas. Esa fue la propuesta desde el primer momento. Por tanto, “no encontrarán ni en las líneas escritas del libro ni en la reproducción audiovisual una confrontación. No hay un entrevistador intentando ‘tirarle la silla por la cabeza’ a su interlocutor. No es puesta en escena ‘contra’. Hay un acompañamiento para que el entrevistado pueda hablar de lo que sabe”. 

“Una conversación honesta e informada” que ahora llega al formato libro para que pueda ser revisada de acuerdo con los cánones tradiciones de la transmisión de conocimiento, o del simple, pero no menos importante placer de la lectura. 

La pregunta es del periodista Eduardo Ledesma, pero las respuestas son de destacadas personalidades de la provincia y el país, como Carlos Altamirano, Jorge Liotti, Chango Spasiuk, Cristina Iglesia, Hugo Alconada Mon, Carolina Centeno, José Como Birche, Delfina Veiravé, Fernando Abelenda, Guadalupe Arqueros, María Mercedes Vázquez, Julio Cáceres, César Sotelo, Marina Medrano, Alberto Forastier, Florencia De Pompert, Leonardo Moglia, Ingrid Jetter, Las Hermanas Vera, Adrián Ghirardi, Germán Soto, Virginia Acosta, María Iglesia, Eduardo Varela, Carlos Gómez Sierra, Marimar Solís Carnicer y Domingo Salvador Castagna.

 

Ficha técnica

Título: “Desde las orillas”. Entrevistas. Corrientes, Moglia Ediciones, 2020. Autor: Eduardo Ledesma. Formato: tapa blanda, 21 x 15 cm. Número de páginas: 363. Precio: $900. Cómo conseguir: el libro estará disponible desde esta semana en el local de Moglia Ediciones, La Rioja 755, Corrientes, de 9 a 17. Llamando al teléfono 379-442-2258, o por Whatsapp al celular 379-4336755.

También estará disponible por medios electrónicos como Mercado Libre. 

Estrena la segunda temporada del primer ciclo de entrevistas multiplataforma de la región

Así como la curiosidad es una cualidad que debería poseer cualquier persona para dedicarse al periodismo, la entrevista es la primera herramienta de trabajo que debería perfeccionar. Es en la pregunta dónde podemos hallar el fundamento del oficio”.

“La entrevista comparte una doble cualidad dentro del periodismo. Por un lado es un género, tal vez uno de los más utilizados, pero también es una herramienta de recolección de datos. Como subgénero literario, nos brindó algunas de las principales obras del periodismo gráfico del siglo XX, pero al traspasar al universo audiovisual, la entrevista es otra cosa. Allí se convierte en el pulso narrativo de cualquier historia que deba ser contada”.

Estos párrafos escritos por Andrea de los Reyes, y que inauguran la versión gráfica de la primera temporada, que contenida en un libro se presentará en los próximos días, constituyen a su vez la base sobre la que estriba la segunda temporada del Ciclo de Entrevistas “Eduardo Ledesma Pregunta”, que tanto el periodista como el diario El Litoral repondrán este año desde este miércoles 11 de marzo a las 21 por todos los canales digitales tanto personales del conductor como institucionales.

La reposición del ciclo ratifica una apuesta, que incluye la incursión en los formatos televisivos de demanda, además de cubrir los formatos los analógicos de televisión y de radio, y que, como se dijo, con la edición de un libro (sobre lo que se informará en los próximos días), convirtió a la propuesta #E.L.Pregunta en el primer ciclo multiplataforma de la región, característica que, con nuevos diseños y la incorporación de tecnología, pretende continuar esta temporada.

Como en 2019, estas conversaciones entre el periodista de El Litoral y distintas personalidades locales, de la región y del país estarán disponible en el formato on demand, o como se conoce en castellano simple, en el formato de televisión digital a la carta, de manera gratuita, a partir de las 21 de este miércoles 11 de marzo, a través de diversas plataformas virtuales. Una de ellas será esta: www.eduardo-ledesma.com y otra será la del diario El Litoral: www.ellitoral.com.ar.

En tanto, el envío también se distribuirá por televisión analógica, para cumplir de ese modo con aquellas personas que todavía se sirven de las programaciones fijas curadas por los canales tradicionales. En este caso, está confirmada la emisión del ciclo todos los viernes a partir de las 22 por la pantalla de T5 Satelital.

Se trabaja, mientras tanto, en el desarrollo de un nuevo producto, en formato podcast, en asociación estratégica con una importante emisora de la provincia, y cuyo lanzamiento se hará en diferido.

Como el año pasado, en esta segunda temporada el programa volverá a proponer una serie de entrevistas a intelectuales, dirigentes políticos, artistas y profesionales de distintas ramas del saber y del hacer, para pensar sobre temas contemporáneos que nos atraviesan como sociedad: poder, política, género, cultura, arte. La voz y el silencio. La riqueza y, sobre todo, la pobreza.

Contrario a los formatos más populares de los últimos años, este ciclo de entrevistas no hace foco en las cuestiones que buscan ahondar en la intimidad o la biografía personal de los entrevistados, sino que fue pensado como un espacio intercambio sobre los desafíos colectivos de la sociedad en los tiempos que corren.

Cuestionamientos como cuál es el rol social de la universidad para el desarrollo de las provincias; qué es el género y por qué debe estar en la agenda política; cómo puede ayudar el psicoanálisis a comprender a una sociedad conservadora y superficialmente estática como la correntina; qué cantan los que cantan; qué cuentan los que cuentan; qué es el poder real y cuál el poder formal; cuál es nuestra relación con la discusión centro-periferia; en qué consistiría la reparación histórica que andamos pidiendo a diestra y siniestra, etc., etc.. Estos y otros interrogantes, no menos hondos ni complejos, forman parte de las consultas que desde mayo de 2019 empezaron a ser respondidas, y que volverán desde este miércoles a las 21, con un estreno de lujo: nada menos que la enorme cantautora argentina Teresa Parodi.

Presentamos entonces la segunda temporada de #E.L.Pregunta. Su hechura de alta factura técnica/periodística desafía en estos momentos los pormenores y los pormayores de la crisis económica que golpea a los argentinos en general, y al periodismo y a los medios en particular.

Estas entregas, no obstante, tendrán como magnífico marco el refaccionado Jockey Club Corrientes, joya arquitectónica de la ciudad y que otrora supo ser el centro de la actividad social de Corrientes, un escenario central para comprender la vida cultural e intelectual de la provincia y también de la región, ya que supone un espacio privilegiado para la contemplación y el intercambio con referentes de las artes y la cultura tanto provincial como regional, nacional e internacional.

El programa es una realización del periodista correntino Eduardo Ledesma, ex subdirector del diario El Litoral, pero cuenta además con la apoyatura técnica, en diseño gráfico, de Augusto Vilar y en fotografía, de Nicolás Alonso. La estética audiovisual de la productora 2047 y la realización audiovisual de Hugo Zamora y Joaquín Dalmazzo. La producción general es de Andrea de los Reyes.

El estreno se realizará este miércoles a las 21 a través de dos plataformas online: ellitoral.com.ar y eduardo-ledesma.com. También en Facebook y Twitter. Estarán disponibles también, desde cada estreno, en los canales de Youtube de El Litoral y de Eduardo Ledesma. La presente temporada que se calcula en 30 episodios.

E.L./Pregunta, nominado a los premios “Zona Vip al Espectáculo”

Presentaron esta mañana en Resistencia, Chaco, la segunda edición de los premios “Zona Vip al Espectáculo” y el ciclo de entrevistas “Eduardo Ledesma Pregunta” se encuentra entre los nominados. Forma parte del rubro “Mejor programa de televisión de interés general” e integra una terna grande con programas colegas de Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.

Las ternas se conocieron en la mañana de este viernes. El presidente del Concejo Municipal de Resistencia, Gustavo Martínez, junto a José Martín Bangher y Diego Gómez Rial del sitio Zona Vip, presentaron la Segunda Edición de los Premios Zona Vip al Espectáculo, que se realizará el 29 de septiembre en el Gala Hotel & Convenciones.

La iniciativa, según se informó, busca reconocer el trabajo y la trayectoria de las personalidades de la región. Se premiará 29 rubros, y los ganadores serán selectos por la ciudadanía, mediante un sistema de votación que estará vigente del 15 de julio al 21 de septiembre en la página www.zonavip.com.ar

Estos premios reconocen la trayectoria y el trabajo en el espectáculo del nordeste y cuenta con ternados de la música, radio, televisión, moda, influercers, animación, fotografía, producción y empresarios. Se contará con la presencia de referentes de Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones y de la ciudad de Asunción, capital de Paraguay.

Martínez felicitó a Diego y Martín por la iniciativa y celebró “poder contar con empresarios gestores de espectáculos y productores tan jóvenes en la provincia, con tan alto nivel profesional”. Y remarcó lo importante de que “la ciudad pueda proyectarse ante el resto del país, y de la Región, en término de espectáculos y de reconocimientos de las personalidades de este ámbito”.

 

José Martín Bangher celebró poder concretar una nueva fecha y explicó que junto a su socio, Diego Gómez Rial se propusieron afianzar este producto que “el objetivo es posicionar a Resistencia como capital del espectáculo, no solamente en el Litoral, sino también del Norte argentino” por lo que agradeció “el apoyo incondicional y el trabajo articulado de la Presidencia del Concejo”, y contó que este año se sumó a los premios, además de los ternados de Chaco, Corrientes y Formosa, a referentes de Misiones y Asunción de Paraguay.

“Nos llena de satisfacción poder presentar esta segunda edición de los premios y tenemos una expectativa impresionante”, dijo.

Modalidad de votación

Por su parte, Diego Gómez Rial, en calidad de organizador, comentó que son 29 los rubros a premiar, con sus respectivas nominaciones, incluyendo reconocimientos y premios a la Trayectoria, y el gran Premio de Oro de Zona Vip Espectáculos. Y sumó que la modalidad de votación es mediante un sistema electrónico a través de la página www.zonavip.com.ar, que estará activo a partir del lunes 15 de julio. La misma se extenderá hasta el 21 de septiembre, momento en que una Comisión Fiscalizadora determinará los ganadores de cada rubro luego de un análisis pormenorizado de los porcentajes.

Los ganadores se conocerán públicamente en la gala del 29 de septiembre, día en el que se entregarán las estatuillas Zona Vip al Espectáculo.

 

Rubros y nominaciones

*Rubro Música

#Mejor Grupo de Cumbia Chaqueña “2018-2019”

Gerardo y Los Chaqués (Chaco).

Viento Norte (Chaco).

Matías Sotelo y Los Continuados (Chaco).-

#Solista Tropical

Jessica Torres (Py. Asunción)x

Mariel Olmedo (Formosa)

Claudio Benavidez (Chaco)

Gissella (Chaco)

#Mejor Grupo de Chámame (Corrientes)

Los Alonsitos.

Mario Bofil.

Los de Imaguaré.

#Mejor Grupo de Folclore

La Incendiada. (Chaco).

Luna Payesera. (Pirané – Fsa).

Lázaro Caballero. (Formosa).-

Grupo INAY – (Formosa).

40 Grados (Chaco).

#Mejor Grupo Reciente

La Previa (Chaco).

Que suene cumbia (Chaco).

Vruno (Corrientes).

Mojito (Corrientes).

Noche Vallenata (Chaco)

#Grupo Revelacion 2018/19

Viento Norte (Chaco).

Fátima Román (Py. Asunción)

Pedro Ríos – (Corrientes)

Los Alonsitos – (Corrientes)

La Incendiada – (Chaco)

La Previa (Chaco).

 

#Rubro Televisión y Radio

Televisión

*Conducción Femenina

Lucia Sapena – Arte & Espectáculos (Asunción Py.)-

Virginia acosta – Ciudad x Ciudad (Corrientes).

Eliana Olmedo – El colectivo (Chaco tv).

Gabriela Noemi Hojberg – Caza & Pesca Nea (Chaco Tv).

*Conducción Masculina

Carlos Turrini – Buenas Tardes – Unicanal (Py. Asunción)

Marcelo Rubiolo – Noticiero 9 Central (Chaco)

Jorge Castro – Hola Misiones (Posadas, Misiones)

#Mejor Programa de espectáculos

Tele Show – Telefuturo (Py. Asunción)-

Sacados tv – Gigared (Corrientes)

Este es el Momento – Gigared (Corrientes).

Cotorreando – Canal 6 (Posadas. Misiones)

Glam Espectáculos – Gigared (Chaco)

*Mejor Programa de televisión interés general

La Hinchada del 9 – Canal 9 Siempre con vos (Chaco)-

La Esquina – 13 Max (Corrientes).

Eduardo Ledesma Pregunta – T5 Satelital (Corrientes)

Formosa Empresarial – Canal 11 Lapacho (Formosa)

Hola Misiones – Canal 12 tv – (Posadas, Misiones)

*Mejor Programa de televisión Noticiero

Somos Noticias – Cablevisión (Chaco)

Noticiero 9 Central – Canal 9 siempre con vos (Chaco)

13 Max Noticias – Canal 13 Max (Corrientes)

#Mejor Programa de radio de Interes General

Nominados (Chaco)

Tarde Urbana – FM 107.3 La Rocka.

No Sera Mucho – FM 101.5 Radio Provincia.

Siesta Millennial – FM 92.3 Radio Ciudad.

#Mejor Programa de radio de Interes General

Nominados (Corrientes)

Dos son multitud – FM 100.1 Radio Uno

El momento Justo – Fm 100.5 Radio Tu Voz

Para Cagarse de Risa – Fm 99.3 Radio Dos

#Rubro Animación de Eventos

Nominados-Masculino

Ricardo Rocha Gauto (Corrientes)

Maury Abraham (General San Martin – Chaco)

Rolando Acosta (Formosa)

Nominados-Femenino

Virginia Acosta. (Corrientes)

Miriam Fleitas. (Corrientes)

Lorena Pando (Formosa)

Rubro Moda

#Mejor Diseñador de Moda (Chaco)

Gustavo Pucheta (Chaco)

Roly Sanova (Chaco)

Edu Fierce (Chaco)

Luciano Lapasini (Chaco)

#Mejor Diseñadora de Moda

Laura Quintero – Chaco.

Verónica Romero – Formosa.

Laura Villafañe – El Colorado (Fsa).

Liza Knezovich – Chaco.

#Agencia de Modelos

Casaveccia Studio (Chaco).

M-chic (Chaco).

Verónica Romero (Formosa).

EyD Models (Corrientes).

#Mejor Modelo en Pasarella

Majo Leiva

Kiana Yunes

Sofia Oviedo

#Mejor Actor & Humorista (NUEVO)

Nelson Quintero (Chaco).

Gustavo Cabaña (Py. Asunción).

Hugo Blotta (Chaco).

#Mejor Artista Plastico (Chaco)

Marcos Corvalan

Calo Zuñiga

Romina Arismendi

Glenda Latapie

#Mejor Bailarina Carnavales Correntinos 2019 (NUEVO)

Giovanna Lacunza

Melisa Cecilia Torres

Dayana Reichembach

Rocio Godoy Semenik

Constanza Plano

#Mejor Escuela de danzas (Chaco)

Academia Studio (Chaco)

ExpresArte (Chaco)

Duartango (Chaco)

Fotografía y Producción

#Mejor Fotógrafo-a

Fran Encina (Corrientes)

Guillermo Barberis (Chaco)

Lourdes Meabe (Corrientes)

Cesar Di Giusepe (Corrientes)

Rodrigo Torres (Chaco)

#Mejor Sesión Portfolio Zona Vip -2017 & 2018.

Dayana Reichembach (Corrientes)

Marcela López (Chaco)

Soledad Cardozo (Py. Asunción)

Barbara Da rosa (Posadas, Misiones)

#Empresario Movida Nocturna

Federico Cheme – Ribera & Hangar (Corrientes)

Matias Piattoni – Zavod & Ginger (Corrientes)

Leonardo “Bebu” Piñeyrua – Cristobal (Posadas Misiones – Corrientes).

Chiro hang – Lio Resto Bar (Chaco)-

Jóvenes Emprendedores:

Renzo Pallut – Mala Peluquería (Chaco).

Agostina Atrio – China (Corrientes).

Martin Dip – (Chaco).

Lara Bochle – (Chaco).

Rubro Estilista (Chaco)

Martin Criado

Daniel del Rio

Mirian de Ibarra

#Influencer Humor

Enrique Mandini – La Luchona (Corrientes)

Daniel Duarte – La comadre (Asuncion, Py)

Jeremias Greiner (Chaco)

Wali Iturriaga (Corrientes)

Premio de ORO: SE CONOCERÁ EN LA VELADA.

Diario El Litoral y Eduardo Ledesma estrenan ciclo de entrevistas

En el marco de una nueva apuesta, que incluye la incursión en los formatos televisivos a demanda, El Litoral y este sitio estrenan un ciclo de entrevistas con el que pretende además retomar un ejercicio sano como infrecuente: el debate de las ideas.
La primera temporada de este ciclo de conversaciones entre el subdirector de El Litoral y distintas personalidades locales, de la región y del país estará disponible en el formato on demand: a pedido, o, como se conoce en castellano simple, en el formato de televisión digital a la carta, de manera gratuita, a partir de las 21 de este miércoles 15 de mayo, a través de diversas plataformas virtuales. Una de ellas será esta y otra la del diario El Litoral.
En tanto, continúan las conversaciones para que el envío pueda redistribuirse también por la televisión analógica, para cumplir de ese modo con aquellas personas que todavía se sirven de las programaciones fijas curadas por los canales tradicionales.
El programa propone una serie de entrevistas a intelectuales, dirigentes políticos, artistas y profesionales de distintas ramas del saber y del hacer, para pensar sobre temas contemporáneos que nos atraviesan como sociedad: poder, política, género, cultura, arte. La voz y el silencio.
Contrario a los formatos más populares de los últimos años, este ciclo de entrevistas no hará foco en aquellas cuestiones que busquen ahondar en la intimidad o la biografía personal de los entrevistados, sino que fue pensado como un espacio intercambio sobre los desafíos colectivos de la sociedad en los tiempos que corren.
Cuestionamientos como cuál es el rol social de la universidad para el desarrollo de las provincias; qué es el género y por qué debe estar en la agenda política; cómo puede ayudar el psicoanálisis a comprender a una sociedad conservadora y superficialmente estática como la correntina; qué cantan los que cantan; qué cuentan los que cuentan; qué es el poder real y cuál el poder formal; cuál es nuestra relación con la discusión centro-periferia; en qué consistiría la reparación histórica que andamos pidiendo a diestra y siniestra, etc., etc.. Estos y otros interrogantes, no menos hondos ni complejos, forman parte de las consultas que comenzarán a ser respondidas desde este miércoles con la licenciada en Filosofía Guadalupe Arqueros.
Será esta la primera temporada. Al menos es esa la pretensión, pues su hechura de alta factura técnica/periodística desafía en estos momentos los pormenores y los pormayores de la crisis económica que golpea a los argentinos en general, y al periodismo y a los medios en particular.
Estas entregas, no obstante, tendrán como magnífico marco el centenario Teatro Oficial Juan de Vera, un escenario central para comprender la vida cultural e intelectual de la provincia de Corrientes y también de la región, ya que supone un espacio privilegiado para la contemplación y el intercambio con referentes de las artes y la cultura tanto provincial como regionales, nacional e internacional.
Ese es el espíritu que impulsa este proyecto: la posibilidad de discutir ideas, en el marco de una escena que en general embellece o sublima el pensamiento.
La producción es una realización del periodista correntino Eduardo Ledesma, subdirector del diario El Litoral, columnista del programa “Desayuno”, de Radio Dos, y del programa “No está todo dicho”, del Canal T5 Satelital. Cuenta además con la apoyatura técnica, en diseño gráfico, de Augusto Vilar, la fotografía de Nicolás Alonso, la estética audiovisual de la productora 20/47, la realización audiovisual de Hugo Zamora y Joaquín Dalmazzo y la producción general de Andrea de los Reyes.
El estreno se realizará este miércoles a las 21 a través de dos plataformas online: ellitoral.com.ar y eduardo-ledesma.com. Desde ese momento quedará disponible cada capítulo, semana a semana, hasta concluir la temporada que se calcula en 20 episodios.