“A corazón abierto” se presentó en Saladas

Sólo tengo palabras de agradecimiento. A Carlos Lezcano por el reconocimiento y sus palabras. A Leonardo Moglia por sus gestos en un momento difícil para la industria del libro, por la donación de ejemplares y el acompañamiento. A Romy Espinoza que lleva larguísimos kilómetros recorridos abrazando la idea de un rescate y homenaje a Gerardo Pisarello. A la Comisión de la Biblioteca Gerardo Pisarello Saladas. A mi familia, amigos y compañeros de siempre. A los colegas que cubrieron el acto. A Pedro Zubieta que se hizo el viaje. Y a las autoridades que estuvieron y le dieron marco institucional a la presentación de “A corazón abierto”. Muy agradecido. Gracias.
Fotos de Marcos Hernan Diez de MI Saladas II

“A corazón abierto”, en librería

A un mes de su presentación formal en la Feria del Libro de Caá Catí, “A corazón abierto”, la crónica sobre momentos, lugares y personas escrita por Eduardo Ledesma, ya está en librería disponible para la venta.
Cumplidos los trámites legales de rigor para esta segunda tirada -puesto que la primera fue una donación del autor y del editor a la Biblioteca Popular Juan Manuel Rivera-, los ejemplares ya se encuentran disponibles en La Rioja 755 de Corrientes, Capital, sede central de Moglia Ediciones.
Para quienes se encuentren fuera la ciudad o de la provincia y deseen un ejemplar, pueden solicitarlo por mail a: moglialibros@hotmail.com; ingresando al website de la editorial: www.mogliaediciones.com.ar y, también, a través de Mercado Libre.
También el autor tiene disponible ejemplares que pueden solicitarse por mensajes privados a través de cualquiera de sus redes sociales Facebbok; Twitter o Instagram y de su página web https://eduardo-ledesma.com

El libro

Eduardo Ledesma escribió esta crónica para dar visibilidad a las personas y al lugar, y “si bien el libro tiene su epicentro en lo que sucedió en la IV Feria del Libro de Caá Catí, está rebalsado con otros personajes y otros lugares”.
“La feria en sí misma dispara muchas cosas. Creo que es desconocida en gran parte de la provincia porque no es hija del marketing. Y sin hacer alardes y sin mostrar sus pretensiones, año tras año sigue creciendo”, deslizó el periodista.
Esta publicación que aún huele a nuevo, fue en principio producto de una donación tanto de Leonardo Moglia de la Editorial Moglia como del periodista Eduardo Ledesma, quienes en su primera edición confirieron a la Biblioteca Rivera toda la potestad de comercialización de los ejemplares.
Ahora el libro cumplió con sus pasos de inscripción de propiedad para su reedición y comercialización.

Se dice de mi…

A corazón abierto es un viaje, claramente. Un viaje al Tiempo que te sumerge, te lleva y te trae de un modo mágico. Genera una identificación constante con los sentimientos y da un gran alivio porque a través de su lectura se puede reconocer ese sentir. Reconocer y liberar algo que estaba adentro. Por otro lado, hay algo muy “cholulo” y “trágico” que te lleva a la risa (lo del asistente de Luis Miguel) pero no por la historia, sino por lo bizarro. Me mató lo de Fanny. Lo de Romy con Gerardo… Me encantaron las imágenes que transmite Alejandra. Una invitación a la lectura”.
Marta Toledo, fonoaudióloga, cantante profesional

“A corazón abierto” me emocionó hasta las lágrimas, me sumergió en tantos recuerdos. Removió en mi sensaciones y emociones, me hizo pensar, reflexionar.
Disfrute. Deleite. Emoción. Leí el libro en un par de horas, de corrido, y con una sonrisa dibujada, reflejo del cariño, el orgullo, la admiración y la alegría de que Eduardo haya publicado su primer libro.
Su pluma moviliza, emociona, sacude: te sumerge en la historia o lo que cuente. Ya en el periodismo se destaca, pero siento (y creo no equivocarme) que este libro le renovó la emoción de escribir. Lo sentí feliz de hacerlo. Cada palabra transmite ese disfrute.
Moira Insaurralde, periodista, comunicadora

“Esta crónica relata la experiencia de un viaje, pero no un viaje cualquiera sino uno “a corazón abierto”. Ya con el título, Eduardo Ledesma nos previene que la crónica no se basará únicamente en la IV Feria del Libro de Caá Catí, sino también en los engranajes, motivaciones y paisajes humanos que la sustentaron”.
“Ledesma maneja con soltura los tiempos de la crónica; los matiza con pasajes ficcionados de testimonios reales que dotan al relato de una tensión propia de otros géneros. Tal entrecruzamiento le permite desarrollar distintos asuntos a la vez sin que se pierda el hilo ni decaiga el interés por la lectura”.
Rodrigo Galarza, poeta.

“No tengo tantas palabras para nombrar la naturaleza, más bien pocas; me crié con el desapego porteño que cree que la naturaleza es un lugar bello y lejano para ir de vacaciones. Ahora me puedo imaginar ese paraje que describe Eduardo en su crónica, donde “sólo había hierbas fragantes, de campo, sembradas al boleo”, casi puedo olerlo. Todo su relato fue un empujón que me hizo volver a ese día y medio en Caá Catí, al sonido dulce del chamamé, a las historias de los poetas que escribieron el pueblo desde el exilio y de los forasteros que se aquerenciaron ahí”.
Alejandra Zina, escritora.

“Recién termino de leer “A corazón abierto” y durante toda la lectura con “carne de gallina” a pesar que soy “cuervo”. Realmente no pude salir nunca de esa emoción de ver reflejada allí la parte más secreta e importante de mi vida artística y de mi vida personal. Es una crónica que está tan bien hecha, con emoción y con justeza que te lleva en un camino directo al corazón de Caá Catí y al corazón del lector.
Romy Espinoza, abogado, escritor, músico, cantor.

“Yo no soy un crítico literario y menos aún lector de crónicas, por lo que sospecho que lo que encontré en el libro “A corazón abierto”, que me encantó, es un aire de novela. Creo que eso indecible entre el material de una novela o un cuento (ficción) o una crónica (algo que sí sucedió) y que se discute a propósito de un recuerdo, es clave. Porque no hay dudas de que el autor escribe sobre algo que sucedió no sólo en el relato de la muerte de Gerardo sino de todo lo que pasó en Caa Catí en esos días. Pero lo que me enganchó a mí es la forma literaria. Su estilo literario”.
Fernando Abelenda, psiquiatra, lector, conductor y columnista de radio

Leer “A corazón abierto” fue como caminar la siesta dormida de Caá Catí pueblo.
Moni Munilla, escritora, periodista

“Mi comentario no intenta ser una crítica formal ni académica de un libro, pero es quizá lo que todo autor busca: ver si lo que escribió “llegó” al corazón del lector. Y a mí no solo me llegó, sino que me conmovió y me mueve a visitar ese antiguo almacén (tan bien descripto), estar en su Laguna Rincón, y conocer a la señora que dibuja con los pies… Claro, y concreto, con la simpleza de “lo nuestro” y una pluma que sin dejar de lado su origen periodístico, incursiona de manera brillante en la literatura.
Graciela Faccini, periodista.

“La tierra ebria sobre mí y yo en una voluntad azul bajo las aguas poseído por el temblor de las especies”. Ese temblor y esa ebriedad mueven las pulsiones de Eduardo ahora en un libro de crónica. Aquí pone su firma, donde la pantalla blanca del computador no tiene límites y los personajes, los momentos y los lugares del interior de Corrientes quedan por un momento -tan solo por un instante- congelados en las páginas de este libro que tituló “A corazón abierto”.
La invitación va más allá de leer: la invitación es para ir pynandi por la tierra del taragüí y conocer su historia cultural, aquella mezcla de poesía y música.
Paulo Ferreyra, periodista.

Una crónica atrapante, un relato fascinante, una literatura que enternece y cala hondo en el corazón del correntino. Imposible no conmoverse con protagonistas como “Cancho” Gordiolla Niella (mi compañero durante el tránsito por caminos del arte), como Pilar Benítez a quien conocí a través de “Pintores sin manos”, o como Fany, la fámula de Borges, fiel y desinteresada como el correntino de ley. Esta obra es, sin lugar a dudas, el preludio de futuros grandes éxitos.
Rosita Troia, docente, crítica de arte

La reverberación de la palabra escrita

Por Paulo Ferreyra
Especial para el diario El Litoral

 

La tarde comienza a la siesta, ya después de comer Heraldo Vallejos nos hace de guía por la casa del poeta de Caá Catí, David Martínez. De camino al lugar llovizna, las calles parecen más anchas y desiertas, cortada la quietud por algún auto que pasa raudamente. Las hojas de los árboles están selladas, no se mueve nada, el agua que va cayendo congela hasta los ánimos.
El acceso al pueblo es por la avenida 12 de Octubre, de cara a esta calle se encuentra el almacén y lo que fue la biblioteca de David Martínez. Aún se conservan ahí sus libros, parte de su mobiliario y el almacén, el mismo que estuvo cerrado durante cuarenta años y hace poco se abrió como un cristal intacto, con la colonia fresca y algunos productos amarillos marcados por el paso del tiempo.
La presentación de libros comenzó con el grupo de escritores de Apóstoles, Mónica Ortiz trajo el libro “Madrugadas y silencios”. Luego los cocineros del Iberá, quienes estuvieron durante los tres días ofreciendo exquisiteces, compartieron su experiencia ante un nutrido auditorio. Pasadas las 17 fue el turno de la poeta María Laura Riba, quien presentó su libro “Ella sin nombre” y estuvo acompañada por Heraldo Vallejos. Ambos hablaron del camino que la llevó a escribir esta novela poética.

“Estar cerca para  contarlo”
Luego de realizar durante dos días el seminario sobre Crónica, tema central de la 5ª Feria del Libro de Caá Catí, Josefina Licitra presentó su más reciente libro, “38 Estrellas, la mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia”.
En la mesa estuvo acompañada por Gabriela Bissaro, quien fue desentrañando cómo se gestó el libro.
“A principios de 2011, cuando trabajaba en un perfil sobre José Mujica, quien entonces era presidente de Uruguay, tuve una entrevista con Lucía Topolansky: su compañera afectiva y hoy vicepresidenta de Uruguay. En aquella charla, Topolansky habló de la gesta colectiva que había sido el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), al que ella y Mujica se habían sumado en los 60, contó cómo esa militancia tenía sus réplicas en las decisiones de gobierno, recorrió su propia vida y evocó los eventos políticos y personales que habían marcado su juventud. Ahí mencionó, sin mayor detenimiento, la Operación Estrella: una fuga carcelaria que ocurrió en Montevideo el 30 de julio de 1971, que llevó a la libertad a treinta y ocho presas políticas y que, hasta el momento, aun cuando tenía cualidades llamativas, no había sido recordada por ninguno de mis entrevistados anteriores.
Esa fue la punta, comencé a investigar y no encontré ningún libro sobre el tema”, explicó Licitra.
“Siempre una fuga es atrapante para leer. Conocemos fugas de hombres, pero una fuga de mujeres conocemos muy poco, entonces esta historia comenzaba a atraerme por varios frentes, una fuga y de mujeres. Sentí que ahí tenía una historia”, subraya.
Luego amplió su alusión explicando procesos de trabajo, pautas que la ayudaron a ordenar la historia y destacó que es un libro con datos duros e históricos, pero que está narrado en forma de novela. “Todos los datos están chequeados porque es un libro periodístico. Al escribir una crónica no podemos ser otro, pero podemos estar cerca para entender lo que sucede”, indicó Licitra.
“Las mujeres eran más reservadas que los hombres. Fui entrevistando a algunas de las fugadas y fue necesario hacer una revisión de los hechos para contextualizar quiénes fueron los Tupamaros. Tardé muchos años y es el libro que más tiempo me llevó, pero eso sucede porque vivo en este país donde uno hace muchas cosas y además escribe un libro”, destacó.

Embriagados en palabras 
La tarde del domingo en cuanto a presentaciones de libros cerró con “A corazón abierto”, del periodista Eduardo Ledesma. Estuvieron en la mesa Yamil, Fabián, Eva, Melisa, Heraldo y Romy. Comenzaron leyendo fragmentos del libro y se fueron ganando poco a poco por la trama, las historias, los personajes. Fue creciendo todo hasta quebrar y volver vidriosos los ojos del autor, que necesitó tiempo para reponerse y leer también él un fragmento.
“El libro es un regalo que en simultáneo es una devolución de todo lo que nos da Caá Catí. Leo Moglia dijo que si yo ponía el texto, él ponía el libro. Así se gestó este proyecto. Las historias y el hilo central tienen que ver con esta Feria del Libro, pero se ensancha con otras historias y personajes entrañables para todos. La pretensión fue poner en estas páginas lo que significa y lo que es Caá Catí”, explicó Ledesma. Al mismo tiempo y casi en simultáneo Fabián Brizuela agregó: “Es interesante vernos en estas páginas”.
La crónica fue el tema de este año y el libro de crónica juega con los datos del periodismo y la literatura, hay poesía, imágenes que están en la memoria del pueblo y se hicieron historia a través de sus escritores.
“El título del libro hace alusión a la manera en que lo escribí. Este libro lo escribí a corazón abierto, puesto que a menudo debo congelar mi corazón para escribir, pero aquí lo dejé latir y abierto”, explicó Ledesma.
Las historias y las anécdotas en el cierre se fueron esparciendo. Romy Espinoza contó su anécdota con el escritor saladeño Gerardo Pisarello y dejó mudos a todos por un instante, mientras la emoción reverberaba en los rostros ya sensibles en la despedida de la feria.
Hubo aplausos sostenidos después para Gabriela Bissaro y Carlos Lezcano. Este último tomó la palabra para señalar su agradecimiento por el apoyo de todos. “Desde hace unos años en el mes de marzo nos reunimos para pensar la Feria del Libro. Esto se hace con trabajo, y queremos invitar a que se sigan sumando, porque los nuevos contenidos de la feria vendrán de personas nuevas”, destacó.
El cierre musical fue con un homenaje a Rudy y Nini Flores de la mano de Ricardo Navarro y Alejandro Barrios y luego una actuación de Guaranítica.
En ese contexto se acercó una señora y entregó un pan enorme a varios de los organizadores y también a Eduardo Ledesma, una forma más de agradecimiento por su contribución y aporte a la Feria del Libro.

Eduardo Ledesma presenta su libro “A corazón abierto” en Caá Catí

Por Paulo Ferreyra. Publicado en el diario El Litoral

Van acercándose los días en los que Caá Catí se vestirá de palabra y música. La Feria del Libro es un hecho cultural donde la venta de libros es casi un accesorio, y los personajes y el lugar cobran un vuelo insólito para quienes se acercan a conocerlo.
Eduardo Ledesma escribió un libro de crónica para dar visibilidad a las personas y al lugar, y “si bien el libro tiene su epicentro en lo que sucedió en la IV Feria del Libro de Caá Catí, está rebalsado con otros personajes y otros lugares”. La feria en sí misma dispara muchas cosas. “Creo que es desconocida en gran parte de la provincia porque no es hija del marketing. Sin hacer alardes y sin mostrar sus pretensiones, año tras año sigue creciendo”, desliza el periodista.
Esta publicación que aún huele a nuevo, muy nuevo, abrirá su fragancia el próximo domingo. El libro es producto de una donación tanto de Leonardo Moglia de la Editorial Moglia como del periodista Eduardo Ledesma, quienes en esta primera edición del libro confieren a la Biblioteca Popular Juan Manuel Rivera toda la potestad. El libro se venderá a un precio módico y todo lo recaudado será para la biblioteca.
Hace apenas un año atrás, en este pueblo de arena, laguna y bajo ese cielo inmenso, Selva Almada leía un texto inédito de un trabajo que todavía no había presentado en Buenos Aires. Este año estará Josefina Licitra, quien presentará su nueva crónica “38 Estrellas. La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia”.
“La tierra ebria sobre mí y yo en una voluntad azul bajo las aguas poseído por el temblor de las especies”. Ese temblor y esa ebriedad mueven las pulsiones de Eduardo ahora en un libro de crónica. Aquí pone su firma, donde la pantalla blanca del computador no tiene límites y los personajes, los momentos y los lugares del interior de Corrientes quedan por un momento -tan solo por un instante- congelados en las páginas de este libro que tituló “A corazón abierto”.
La invitación va más allá de leer: la invitación es para ir pynandi por la tierra del taragüí y conocer su historia cultural, aquella mezcla de poesía y música.
“El libro se escribió a lo largo de un año. Es un testimonio que me deja satisfecho. En la intimidad del trabajo hay muchas satisfacciones. Esta crónica es una contribución de toda la gente que participó y de Leo Moglia. Nadie cobra nada por esto. Es una donación”.
“En tanto texto, la escritura me permitió jugar en un registro al que no estoy acostumbrado: me permitió jugar con la ficción. Dialogué con personas que ya no están, con el archivo. Estos elementos periodísticos y narrativos me permitieron generar un relato de asuntos verídicos con una carnadura mayor al del lenguaje periodístico”, concluye.
Esta crónica relata la experiencia de un viaje, pero no un viaje cualquiera sino uno “a corazón abierto”. Ya con el título, Eduardo Ledesma nos previene que la crónica no se basará únicamente en la IV Feria del Libro de Caá Catí, sino también en los engranajes, motivaciones y paisajes humanos que la sustentaron”.
“Ledesma maneja con soltura los tiempos de la crónica; los matiza con pasajes ficcionados de testimonios reales que dotan al relato de una tensión propia de otros géneros. Tal entrecruzamiento le permite desarrollar distintos asuntos a la vez sin que se pierda el hilo ni decaiga el interés por la lectura”. Así traza este libro el poeta Rodrigo Galarza.