Tassano y la culpa de los ansiosos

Para el intendente Eduardo Tassano, la culpa de todo, por poco, la tenemos nosotros, los ciudadanos. Por pedirle que gobierne. Que su gestión arranque de una vez. Que haga algún que otro pavimento o bacheo. Que gestione. Que asista a los vecinos en sus necesidades. Que no maltrate a los empleados. Ni a los funcionarios (puesto que hay quienes no aguantan y se van). Que remita los informes que se le piden. Que proyecte y que de una vez se haga cargo del cargo, que también viene con obligaciones. Como el durazno con pelusa.

El domingo pasado, por televisión, el intendente Eduardo Tassano gastó cerca de 30 minutos de valioso aire para justificarse ante la audiencia. No hay plata. Todo es un desastre. Y la culpa es de otro. Del otro. Del anterior.

Se quejó de la herencia recibida. De 350 millones de pesos en deudas. De un rojo mensual de 20 que se redujo a 14 millones de pesos y que, según dejó entrever, maniata su plan de acción. De deudas escondidas por el estropicio que produjo Fabián Ríos, según denunció. De una superpoblación de agentes comunales mal distribuidos que se consumen más del 70% de los recursos. Cargos políticos, según le gusta decir.

Justificó la ineptitud de algunos de sus funcionarios. Dijo, sonriente, que se debe a la juventud, y a una supuesta falta de experiencia. Pero como Macri, sugirió que tiene el mejor equipo de los últimos años. “Muy técnico”. “Estoy muy conforme”. Pidió tiempo. Están precalentando.

Dijo que lo que la gente llama “falta de gestión” es en realidad ansiedad (de la gente, claro). Que el plan hídrico es un éxito. Que los estacioneros de la Axion de España y 3 de Abril le cargaron gratis el tanque de su vehículo porque rebosaban de alegría. Tenían motivos: había escupido un loro y la esquina, famosa por sus lagunas, esta vez no se inundó. Esa vez fue la de la tarde-noche del 3 y 4 de mayo: llovió 32 milímetros.   

Un tanto contrariado por esa ansiedad de la gente que reclama, después de haberlo votado, hizo una serie de observaciones inquietantes:

-¿Quién dijo que la Municipalidad tiene que hacer obras? -preguntó.

-Ese es un concepto instalado -dijo, y agregó-: El éxito de la gestión está en la planificación, en dejar una ciudad para el futuro. Saber hacia dónde vamos.

Tal vez tenga razón. Si el éxito está allí, podemos planificar y no ejecutar, total no haría falta…

Después dijo que se hace asesorar por el ministro Carlos Vignolo y que con él están revisando el plan de obras que dejó el ex intendente. Un tanto raro, puesto que Vignolo tal vez haya sido el jefe comunal capitalino más intrascendente de por lo menos las últimas dos décadas, producto, hay que decir también, de la feroz disputa entre los primos Colombi: Arturo y Ricardo.

Que Vignolo haya dejado un plan, quiere decir que tenía un plan. Algo es algo, al menos para la historia.

Pero vamos a lo que importa ahora. El presente y el futuro. Al pasado hay que soltarlo. Estudiarlo, sí, para no volver a cometerlo, y avanzar una vez aprendido cuáles fueron nuestros errores. El problema es, como decía Marcel Proust, que “a veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas”.

La clase política ensaya decisivamente este estado de cosas. Ni mira el pasado y poco le importa el futuro, más que el futuro cercano que incluya, eventualmente, una reelección o un ascenso en la pródiga escala gubernamental. Cierto es también que en muchos casos ni siquiera importa eso. Hay administradores del erario comunal-provincial que se contentan con llenar sus bolsillos a costa de los programas de desarrollo, del bienestar de la gente, haciendo negocios con o contra el Estado. Lejos están de tener una mirada superadora, comunitaria, democrática. No les importa. Un pueblo interesado, culto, podría ser un peligro, así que mejor así como estamos…   

Pero volvamos a Tassano. La culpa de todo no la tienen los ciudadanos. Es más: la culpa no siempre es del otro. Gobernar es su obligación, que para eso se lo votó. Tuvo un largo tiempo de preparación y todavía está reponiendo gabinete. Ya va siendo hora de salir a la cancha.

Es cierto que lleva pocos meses en ejercicio, pero con los planetas alineados y con un Estado provincial que vela por los capitalinos, cosa que no hizo su jefe político, Ricardo Colombi, y que tampoco hizo Arturo Colombi, cuando era su jefe político. Que le pregunte sino a su otro jefe político, Carlos Vignolo.

Vignolo padeció la mezquindad de Arturo, que no hizo más que seguir la lógica de Ricardo, que hizo padecer su mezquindad asfixiando a Nora Nazar, a Camau Espínola y a Fabián Ríos.

Lo malo de todo eso es que las facturas mayores no son políticas, sino sociales. Nora, Vignolo, Camau o Fabián tienen resueltas sus vidas. Pero los vecinos de la Capital todavía se inundan, todavía rompen sus autos en las calles deterioradas, todavía caminan sobre barriales eternos, demandan por servicios y por obras de infraestructura básica que les mejore al menos un poco la calidad de vida.

Esta es la parte de la historia que no deben olvidar los que creen que sólo el kirchnerismo es la razón de nuestros problemas. Aquí, en Corrientes, también cuentan los 16 años de gobiernos enfrentados a la Capital. Y todos fueron radicales. 

Es un dato de la realidad que hemos vivido y que debemos cambiar, abandonando nuestra inocencia en el debate político, o nuestra malicia, o nuestro cinismo, o la grieta reductora que hace ver el mundo de modo binario. Necesitamos pensarnos de nuevo, pero con grandeza, sin mentiras.

Que los vecinos reclamen acción, entonces, tiene relación con cierto hartazgo, pero también con una expectativa que crearon el propio Tassano, el propio Colombi, el propio Macri.

Pues ahora que cumplan: que muestren que la alineación Nación-Provincia-Municipios de verdad existe. Que no fue sólo una expresión de deseos de alta cotización en las lides electorales. La ansiedad no nació de un repollo, si es que la hay. Debería saberlo ya el doctor Tassano.

Los vecinos tienen necesidades. Tienen derecho a vivir mejor y a no volver a ser estafados. Los empleados tienen derechos, no sólo los funcionarios.

Los empleados son trabajadores que no se merecen ser menospreciados por su militancia política. Tassano despidió a cientos de agentes que venían de la gestión anterior porque eran empleados políticos, dice, y repite. Llamativo, porque Tassano también es un empleado. Y político. Llegó a intendente ostentando condición de tal. Y gracias al trabajo de muchos militantes políticos: radicales, o del PRO, o de los tantísimos partidos de la alianza ECO+Cambiemos.

Decir que los empleados de la gestión anterior son políticos, y agregar con ello una sazón hedionda, es escupir para arriba. Porque la política es la herramienta. Siempre. Y además porque los empleados que supuestamente sobran fueron reemplazos en muchos casos por otros empleados, algunos (bastantes) de los cuales son parientes directos de los jerarcas de la nueva administración. Nepotismo puro y duro.

¿Opusieron antecedentes, o rindieron estos sus aptitudes para entrar a la esfera pública, o son sólo militantes que han sido premiados por su esfuerzo electoral? ¿Cuál sería la diferencia para que los otros empleados sean políticos y estos no?

Si es por achicar o eficientizar el gasto -materia loable y necesaria para equilibrar las cuentas-, podrían hacer el esfuerzo de buscar otros argumentos.

Hay más. Si Fabián Ríos “no pagó nada”, como dijo Tassano el domingo, por televisión, en el programa “Equipo de Noticias” que conduce Carlos Simón por Canal 13, ¿por qué no lo denuncia? ¿Qué espera?

-Los últimos meses no pagaba nada, así era fácil -se quejó Tassano, casi chillando.

Decirlo por la tele, pero no justificar la denuncia ni elevar planteo a la justicia, también es fácil. ¿O no?  

¿Si el Municipio es inviable, tiene un rojo mensual millonario, por qué avanzó primero con una jugosa actualización salarial de los funcionarios? Dice que están revisando las cuentas y renegociando contratos a la baja. Y que ahora paga menos de teléfono. Empezó el saneamiento. Es un alivio. ¿Alcanzará?

Ahora, ¿hasta cuándo hay que financiar la inexperiencia de los funcionarios? Si tiene, como Macri, el mejor equipo de los últimos años, como dijo alguien por ahí, ¿por qué no pone a los titulares?

Al Estado no se lo desfalca sólo con una burocracia corrupta y ladrona. También se lo desfalca con una burocracia ineficiente y cara.

Tal vez haya mucha ansiedad y el doctor Tassano esté en lo cierto. Tal vez haya demasiada expectativa puesta en él, en su gestión, y tal vez allí esté el error. Ojalá que no, porque falta mucho para que termine lo que empezó hace 5 meses.

También hubo un error cuando salieron, literalmente, a abrir el paraguas antes de que llueva. Salieron a festejar que la ciudad no se anegó con 32 milímetros de lluvia y resulta que con 40 fue un caos. Y la estación de servicio que le regaló un tanque de nafta una semana antes, ahora volvió a inundarse.

¿Le mandarán la factura? ¿Racapacitará el doctor Tassano y pagará su combustible? ¿Si está dispuesto a aceptar que le llenen el tanque gratis, estaría dispuesto a aceptar otro favor o dádiva en cosas más importantes?

Hay quien dijo que los errores de comunicación se pagan caro, a la larga o a la corta. Allí, a mi entender, hay otro error: festejar que una esquina no se inundó con 32 milímetros de una lluvia perezosa no es un error de comunicación. Comunicar eso es un error político. Como creer que sanear esa esquina (céntrica, para variar, donde circula y trabaja mucha gente, pero donde no vive casi nadie) es sanear toda la ciudad. ¿Y los barrios? ¿Y los barrios de los márgenes? ¿Y las calles de tierra? ¿Y las zanjas? ¿Y los pastos? ¿Y la basura?

Por último. ¿Quién dijo que la Municipalidad tiene que hacer obras?, preguntó el domingo Tassano. El éxito de la gestión está en la planificación, en dejar una ciudad para el futuro, argumentó. Tiene razón, sobre todo en esto último.

Ahora, si no es mucha molestia, estaría bueno saber cuál es la ciudad que pretende dejar el doctor corazón. ¿Cuál es la ciudad que perfila la gestión que encabeza? Porque, al momento, sólo conocemos la ciudad que está pensando remozar y ampliar la Nación y los planes que tiene el gobierno de Gustavo Valdés, planes que si se concretan, romperán, para beneficio de los capitalinos, la lógica de sus antecesores inmediatos.

También hay algunas iniciativas privadas, pero ¿y la Municipalidad?

Con respecto a las obras podemos discutir, largo y tendido. Porque no fue eso lo que Tassano dijo en campaña. En campaña habló de obras y de servicios y de planes ambiciosos.

Ya en la campaña de 2009 fue bastante ambicioso. Prometía mil cuadras de asfalto. La gente no creyó. Ni Vignolo, que entonces era intendente y adversario, creía posible esa barbaridad, y salía en cuanto medio tenía a su alcance a ridiculizarlo. Lo bautizaron Pinocho.

¿Qué pasó en este tiempo? Tassano quería hacer asfalto en pleno gobierno de Cristina Kirchner y ahora que tiene a su socio Mauricio Macri en la presidencia ¿sólo quiere hacer maquetas? ¿De verdad piensa lo que piensa o es una manera de justificar las dificultades que ve por delante en medio de la crisis que atravesamos?

Además, pensándolo bien, si la ciudad sólo necesita un planificador, ¿para qué votamos un intendente, vice, concejales? ¿Para qué la ciudadanía, con sus impuestos, está pagando un organigrama comunal enorme? ¿No sería más barato y eficiente pagar los honorarios de consultoría de Tony Puig, que estos días anduvo por Esquina y que tiene probado que sabe de ciudades?  

¿Qué pensará el doctor Emilio Lanari de todo esto? ¿Qué hubiese pasado si él encabezaba la fórmula y resultaba electo intendente?

Contrafáctico. Lamentablemente.

Fin. Ojalá estas líneas, con el tiempo, sean sólo un emergente del inconformismo, como advierten los pasantes de trolls de la Comuna, que se andan reproduciendo. Ojalá arranque la gestión y descalce las críticas. Estas y las que puedan surgir. Ojalá sea antes de que de verdad cunda la ansiedad y exteriorice sus tensiones.

Entrevista con el gobernador Gustavo Valdés

A pocas horas del discurso con el que abrió el año legislativo, el gobernador Gustavo Valdés accedió a una entrevista para hablar del discurso que tuvo una buena acogida por todo el arco político local, incluida la oposición. Agradeció los conceptos.

Habló del diagnóstico de la realidad trazado en ese mensaje, del punto de partida de su trabajo, del perfil desarrollista que pretende imprimirle a su gestión. Del reconocimiento de falencias del pasado, de las estadísticas oficiales, de obras, de algunas líneas de gestión, por caso la intención de reducir a un dígito la mortalidad infantil de aquí a 4 años.

Habló del inicio de clases y de la visita del presidente Mauricio Macri.

Por supuesto, habló también de la política salarial integral para este año.

 

Adelanto

Nación, Provincia ¿y Municipio?

Y¿Arranca o no arranca? No se trata de una publicidad de bujías: se trata de la marcha institucional de la Municipalidad de Corrientes. ¿Comenzó en diciembre o sigue en los prolegómenos? Es una pregunta que surge no sólo de un requerimiento periodístico ante tanta quietud, sino de una sensación de vacío que tiende a generalizarse entre los propios vecinos.
Tal vez haya un problema de base. Las elecciones comunales del 4 de junio de 2017 que catapultaron al doctor Eduardo Tassano, ocurrieron demasiado tiempo antes del traspaso de mando que se concretó el 10 de diciembre. En el medio habría de realizarse, además, la otra gran elección: la que consagró a Gustavo Valdés como sucesor de Ricardo Colombi.
Ante tal circunstancia, Tassano no tuvo opciones. Comenzó y terminó el 2017 haciendo campaña. Prometía y prometía, porque corría desde atrás en todas las encuestas.
Mientras prometía, un dilatado temporal de lluvia inundó gran parte de la provincia y casi que ahoga a la Capital. Le vino como anillo al dedo: aprovechó cada milímetro de agua caída para machacar sobre supuestas falencias de la gestión de Fabián Ríos, que luchaba por seguir.
El agua fue una bendición para Tassano. O su cruz. Porque ganó las elecciones, pero ese éxito debía pagarse inmediatamente con cuotas altísimas de participación en la campaña de Valdés. Había que poner su imagen y prestigio al servicio de la madre de las batallas. ¿Cómo lo hizo? Siguió prometiendo.
Ganó Valdés. Asumieron ambos. Y cansados de repetir las bondades de la alineación Nación-Provincia-Municipios, fueron puestos a la tarea de gobernar.
La Nación parece muy interesada en la provincia. Desde Mauricio Macri para abajo, siguen viendo a Corrientes como un atajo para el proyecto reeleccionista del Presidente. Con poco se puede mostrar mucho, y ello sustenta las palabras del líder de Cambiemos: la del Taragüí como uno de los motores del desarrollo regional.
El Gobierno provincial también se muestra encaminado en ese sentido. Desde Gustavo Valdés para abajo, hablan de proyectos concretos, de obras. Muchas de ellas se harán en Capital, lo que constituye un cambio sustancial en relación con los 16 años de colombismo. Se proyecta sobre la ciudad para recuperarla, embellecerla y ampliarla.
La única administración de la tríada política ideal que no entra en eje es la Municipalidad de Corrientes. Como que no encuentra su lugar.
Después de tantas promesas, Tassano o los suyos parecen paralizados, desbordados. Y en vez de empezar por las respuestas, empezaron por ensayar excusas, tocando fibras sensibles como el trabajo y el salario resultante.
En el amanecer de la gestión ya hubo problemas con los empleados. Se denunciaron casos de maltrato y abuso de autoridad, inconvenientes con la obra social y un escenario incierto para un gran número de trabajadores que temen posibles cesantías.
A muchos se les cortaron los recesos. Se le cuestionaron los uniformes que venían de la época anterior. En paralelo se realizó un censo. Control, control y más control. ¿Está mal? Quizás no. ¿Sirvió para algo todo ese desgaste? Todavía está por verse. En la Comuna dicen que sí, que sirvió, y señalan una larga lista de bondades.
“Hay que conocer el personal para mejorar las prestaciones”, sostiene el Intendente. Tiene razón. Pero en el medio ocurrió lo de los maltratos.
Fueron especialmente hostigados algunos empleados identificados con la gestión anterior: se los acusa de no trabajar. De ñoquis. Pero a la vez, hubo un festival de nombramientos de entrecasa. Nepotismo, que le dicen.
Se prometió un plus. Se prometió ampliarlo. Pero ya se le bajó el pulgar a la “dádiva”.
Tassano prometió un plus desdoblado de mil pesos en dos cuotas de 500: se pagó en enero y febrero. Pero ahora su exégeta comunicacional, “Cuqui” Calvano, descartó toda posibilidad de seguir pagándolo durante el año, como se había deslizado en las campañas. “No está prevista la posibilidad de prolongar el plus durante el año; no es algo que tengamos en consideración”, dijo. Punto.
Sigue “Cuqui”: “Tenemos una situación financiera complicada. Hay un déficit importante y con eso es muy difícil”, dijo hace unos días por radio.
Es la cantinela que viene desde la campaña electoral, que se intensificó durante la transición y que ahora, desde diciembre a esta parte, parece ser la tabla de salvación de una gestión en ciernes: culpar al otro, defenestrar el pasado, quejarse de la falta de recursos y en el mismo acto, esconder la quietud, cierta desidia y el déficit de servicios. 

***

Puede que no haya recursos. Puede que Ríos haya desfalcado: pues entonces que lo denuncien en la Justicia, no en los medios.
Pero, ¿no era que la alineación se constituiría en la solución a todos los problemas de postergación de Corrientes? ¿Qué hace tanto tiempo Tassano en Buenos Aires, en todo caso? ¿No le hacen caso? ¿No le dan respuestas? ¿Qué es lo que gestiona? Por ahora, sólo se lo ve de claque.

***

Despejados los primeros nubarrones con los trabajadores, llegó la primera tormenta fuerte, una tormenta de verdad que puso a prueba “la gran promesa”. La ciudad volvió a anegarse, con lo que quedó al desnudo el punto que sustentó toda la campaña de ECO+Cambiemos en Capital: el plan hídrico.
Mientras llovía y se inundaba, para ir a lo primero, la Municipalidad tardó una eternidad en dar respuestas. Y lo hizo después con ayuda de la Provincia. No está mal, pero hay quien dice, cerca de Valdés, que el gobernador tuvo que zamarrear a más de uno para que despabilen y salgan a ayudar.
Tras cartón, Nación y Provincia, hace unos pocos días, hablaron del plan hídrico. Del plan provincial que está en ejecución, y del plan local que están en veremos.
El ministro Jorge Vara, después de intercambiar con tonos adustos con el ingeniero Luis Tassano, subsecretario de Obras Hídricas de la Municipalidad, corrió el velo al asunto: el plan hídrico municipal todavía está en etapa de diseño. “Estamos concluyendo el proyecto”, dijo ante el intendente Tassano, ante el gobernador Valdés y ante el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña. Tras eso,  el jefe comunal se llamó a silencio.
¿Qué fue entonces lo que presentó el médico cardiólogo en campaña? Una promesa.

***

Planificar la ciudad, o trabajar en grandes obras -sería necio no admitirlo-, no se logra de un día para el otro. Tampoco podría hacerlo sólo la Municipalidad: eso lo sabe cualquiera. Cualquiera. Por eso siempre es conveniente medir las palabras en la campaña.
Tassano hizo caso omiso, o lo que pudo. Y operó en campaña regido por el teorema favorito de Colombi. El teorema de Baglini, que dice: “El grado de responsabilidad de las propuestas de un partido o dirigente político es directamente proporcional a sus posibilidades de acceder al poder”.
Quizás prometió más de la cuenta. Quizás estuvo obligado. Quizás pensó que no llegaría. Pero hace rato que está en el gobierno, y da la sensación, sólo mirando la agenda de la semana que acaba de terminar, que las gestiones y obras que están sosteniendo a Tassano son las que el Gobierno está diseñando y ejecutando en Capital.
¿Y eso qué tiene de malo? A priori nada, pero revela que de la tríada electoral exitosa, Nación y Provincia están en plan de trabajo; y que la Comuna es por ahora sólo una circunstancia geográfica de proyectos políticos mucho más grandes.
Los vecinos, muchos de ellos, ya empezaron a hacer notar sus quejas.
Quizás llegó el momento de que el intendente empiece a trabajar de verdad en su gestión. Que entienda que en Buenos Aires no están todas las respuestas. Eso es lo que advierten incluso sus socios políticos, que no tendrán mayores problemas en dejar de serlo si es que lo que trama cerca de Balcarce 50 es algo más que una obra o servicio.

***

-¿Y? ¿Arranca o no arranca? -pregunta el locutor.
-Siempre arranca -se responde.
Ojalá que éste también sea el caso.

Estela: ¿cándida o cínica?

“La discusión sobre quién tuvo la culpa de lo que sucedió alrededor del Congreso tendrá un recorrido muy previsible. Según quien lo cuente, la culpa la habrá tenido el kirchnerismo salvaje, el gobierno represor, el ajuste contra los jubilados, la irresponsabilidad K de gobernar sin atender a los números, el intento opositor de derribar a Macri, la incapacidad política del oficialismo, la conducta extorsiva de los gobernadores peronistas, la insensibilidad del empresariado que no cede nunca nada, la gimnasia revolucionaria del así llamado “campo nacional y popular”, con esa debilidad por tirar piedras contra lo que no pueden evitar por número. Si los protagonistas, por un momento, pudieran sustraerse de su propio rol y de sus intereses, tal vez verían que, más allá de quién sea el culpable, son todos protagonistas de un espectáculo trágico y triste. Entre esos protagonistas, es el Gobierno quien tiene la principal responsabilidad de evitar que todo se desmadre.”

Ernesto Tenembaum
“Lo que ocurre en un país cuando ganan los brutos”,
publicado en Infobae el 15 de diciembre de 2017

Estela Regidor en campaña:
— “No voy a levantar la mano para votar en contra de Corrientes”

— “Voy a votar siempre a favor de los correntinos, pero estoy segura que el presidente Macri nunca impulsará algo en contra de la Provincia”.

— “Nos piden que no nos olvidemos de ellos, de quienes nos votaron. Simple como eso. Hoy el correntino exige que se responda a ese mandato. Tenemos el mapa de realidad de cada lugar: sabemos lo que necesita la gente, cada correntino. Y nos piden que no nos olvidemos de ellos”.

— “Nosotros no somos traidores a la patria”.
¿Qué quiere decir con eso?
—¿Te lo tengo que explicar?
Si. 
— “Cuando vos votás algo que va en contra del pueblo”. (En El Litoral, el 13 de octubre de 2017: Mirá el video aquí)

Estela Regidor después de las elecciones del 22 de octubre 2017:
— “Son sólo rumores, no hay nada oficial. La semana que viene estoy viajando a Buenos Aires para hablar sobre este tema y otros. Lo único que se está conversando es la movilidad de las jubilaciones. Para el presidente Mauricio Macri, dos movilidades son muy pocas, él quiere que haya tres. Hay que saber de dónde vienen estas especulaciones”. (Sobre la reforma previsional, publicado en El Litoral el 4 de noviembre de 20017).

Estela Regidor después de la media sanción del Senado del 29 de noviembre de 2017:
— “El cálculo aún no está cerrado. Entiendo la ansiedad del periodismo, pero no deberían darle una sensación negativa a la gente y alborotar sobre algo que todavía no está cerrado”.

— “No quisiera entrar en cuestiones técnicas, pero tener aumentos cada tres meses definitivamente es mejor que tenerlos cada seis. El objetivo es ganarle a la inflación”. (En LT7, el 6 de diciembre de 2017).

Estela Regidor tras la sesión del jueves 14 de diciembre de 2017:
— “Ha sido mi primera sesión y fue muy triste la experiencia de ver que esta minoría de argentinos violentos y patoteros representados por legisladores del FPV agredía, insultaba y atacaba”. (En Radio Dos, el 14 de diciembre de 2017).

— “He trabajado años para los jubilados y soy madre adoptiva (Sic) como pensar en votar una ley en contra de los niños y los jubilados”. (En Radio Dos, el 14 de diciembre de 2017).

— “Cómo yo voy a estar apoyando a un gobierno que no le de lo que corresponde a los jubilados. Este proyecto prevé justamente el 82% móvil para los viejitos que aportaron, sin por ello quitarle a aquellos que nunca lo hicieron”. (En Radio Dos, el 14 de diciembre de 2017).
(“Engañoso”, en los términos de Chequedado: el proyecto prevé el 82% móvil, pero sólo para los que aportaron 30 años. A los que nunca lo hicieron no les corresponde ese beneficio. No les darán el 82%, por eso no les van a quitar, como dice la legisladora.)

Estela Regidor tras la sesión del lunes 18 de diciembre de 2017:
— “…”

A las 7,06 de este martes 19 de diciembre la diputada radical acompañó con su voto la reforma. También, en silencio, lo hizo Sofía Brambilla, del PRO. Ambas, antes de jurar en el Congreso, eran regentes de las oficinas del Anses de Capital y Goya. El otro voto oficialista es el de Julian Dindart, el ex ministro de Salud Pública de Ricardo Colombi, quién dijo en varias ocasiones que “las chicas se embarazaban para cobrar un plan social”.
En contra votaron Araceli Ferreyra, José Aragón y el recientemente ingresado Jorge Romero, para quienes la reforma del presidente Macri afectará negativamente en Corrientes: a 130 mil beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo; a 101 mil jubilaciones, pensiones y pensiones no contributivas; ya 68 mil trabajadores en blanco que cobran de Asignaciones Familiares.
Esa masa que representa alrededor del 30% de la población local, perdería alrededor de $1.400 millones por año en ingresos familiares que se destinan a alimentos, medicamentos, educación, alquiler y servicios básicos.
También está el goyano Oscar Macías. Votó en contra de la ley, pero fue uno de los peronistas que facilitó el quórum.
Unos días antes, en el Senado, Pedro Braillard Poccard votó a favor de la norma. Camau Espínola y Ana Almirón lo hicieron en contra.
La ley salió, pero sin consenso, con inmensas mayorías de la población en contra, más allá de los grupos violentos a los que debe caerles el peso de la ley. La utilización de un fórceps para generar ahorros con la plata de los jubilados hizo que el gobierno de Macri retrasara ahora la reforma laboral. Seguirá con las reformas fiscales.
Desde Corrientes, el gobernador Gustavo Valdés fue claro, más allá de su acompañamiento “necesario” y estratégico al macrismo: “El pacto fiscal no es agradable”.

La expectativa y el verso

La política local y nacional está en plena transformación orgánica. Ata y desata alianzas, teje y desteje conveniencias, elucubra bienestares con promesas de fantasía mientras piensa efectivamente en la zancadilla, en la forma de ganar y quedarse con el poder: los cargos y los sueldos, que de eso se trata. Muy poco de ese genérico al que todos aluden, pero nadie atiende: “la gente”.
Estas campañas escalonadas (que particularmente en Corrientes desembocarán en 4, que pueden ser 5 elecciones) son como siempre un festival de mentiras aceptadas.
Muchas de esas mentiras se sustentan desde el discurso y otras tantas desde las acciones, o mejor, desde la falta de acciones, que es lo que más duele. Porque así estamos: esperando que la provincia arranque, que la educación mejore, que la gente se cure, que tenga viviendas para estar, energía para trabajar, rutas para andar, trabajo para vivir y no vivir para robar, oportunidades para proyectar y futuro para quedarse.
¿Está todo esto en la agenda electoral nacional y provincial?
En Corrientes no se discute. En el país tampoco. De hecho, según ordenó Duran Barba a sus candidatos, ni siquiera deben detenerse en estas nimiedades. Según publicó el diario La Nación, el capo de los vendedores de espejitos de colores dijo así: “Ustedes no respondan lo que les preguntan los periodistas y los políticos. Ustedes háblenle a la gente”.

***
En estos párrafos, algunas anotaciones sobre la campaña que estamos transitando aquí y allá:
* En Corrientes se juega el gobierno provincial, 71 gobiernos municipales y 15 bancas legislativas. En el país, por otro lado, la conformación del Congreso y su consiguiente sofreno o profundización del nuevo modelo nacional. El de la cincha cool: te ajusto, pero cuidando las formas y sin cadena.
* Aquí la cosa empezó temprano, con la elección de Capital, el municipio 72. Ganó Tassano y perdió Ríos, abriendo una transición inédita, larga y por momentos peligrosa. La Comuna (con el resultado puesto) hace lo que puede tirando a “sólo lo que debe”, mínimamente, y los triunfantes tratan de armarse en el medio de una “veda de acción” impuesta “desde arriba”.
* La fórmula de los doctores, dicen ellos mismos, hablará de gabinete cuando se defina la elección de gobernador, lo cual puede leerse sólo de una manera: a la ciudad le quedará lo que sobra del gobierno si es que ganan el gobierno, o será el aguantadero del gobierno si es que pierden el gobierno.
* “Camau” Espínola corre solo. Por el momento la suya es una carrera contra el viento. Sostiene su candidatura con altibajos: no por su valía, ni por las acciones que despliega ni por las encuestas, que lo acompañan (obviamente, por la soledad del escenario), sino porque esta es una carrera de resistencia, para lo cual, entre otras cosas, hace falta, además de inteligencia y unidad estratégica, recursos y avales. Y en el peronismo correntino, tal como están las cosas, pocos garantizan las cuatro cosas.
* En el Gobierno la cosa transcurre de manera ambivalente. Envalentonados por el triunfo de Capital, muchos ya se reparten la provincia. Pero creció la interna producto de esa misma elección, lo que estiró las caras de los supuestos elegidos que supuestamente no serán los elegidos.
* Es verdad, de todos modos, que una cosa es jugar a la interna lejos del poder y otra muy distinta es desafiar al poderoso desde adentro mismo de un poder que lleva años no sólo reproduciéndose en sí mismo, sino generando condiciones de desarrollo para muchos personajes que verían sus cuentas más bien raídas si intentan lo mismo en el sector privado.
* Dinero por obediencia parece ser la consigna. Solo eso. No es tanta molestia como el espanto de tener que levantarse, 16 años después, a trabajar por cuenta propia, o para una empresa no tan generosa como el Estado. Es esa, además de la figura potente y exitosa de Ricardo Colombi, lo que mantiene a las masas, y a dirigentes que se detestan, calladitos y bajo el mismo techo.
* No los une el amor, sino el espanto del llano.
* Hubo desafíos y berrinches, amenazas de renuncias y algunas reuniones a los gritos. No fue en el PJ, que a juzgar por las acciones de sus dirigentes aprendió a disgregarse en silencio.
* Esta vez todo pasó en la mismísima casa de Gobierno, excediéndola. Fue tanta la cantidad de gente que operó (los últimos 15 días) para uno y otro bando, que puso en guardia al propio Colombi, quien no tuvo más que cortar por lo sano. Eligió al elegido, al que lo formó personalmente desde hace largos años, y abrió la puerta. El que no está de acuerdo, dijo una vez más, puede irse. La puerta se cerró y, por lo que se sabe, todos siguen adentro.
* Inteligente juego de Colombi sostenido sobre las mentiras de las fechas y las intrigas palaciegas en cuanto a la elección de su sucesor, que mantiene a los medios y a la gente de a pie en situación de una “gigantesca” expectativa que de otro modo no sería tal.
* Gol de “Lalaca”, que lo único que hace es parar la pelota y manejar los tiempos. (De hecho, cierto o no, Horacio Ricardo Colombi, lo primero que dijo cuando ganó en 2013 fue que ya tenía el nombre de su heredero).
* Ambos frentes mayoritarios motorizados por la UCR y el PJ niegan todo, pero transcurren sus días en el marco de una sórdida interna que puede sacudir estanterías.
* Y mientras tanto las Paso: creación del kirchnerismo que no usa el kirchnerismo. Blanco perfecto del macrismo que discursea una cosa, pero hace otra. Tampoco Cambiemos usa las Paso, lo que demuestra lo rápida que es la clase política, aun la que se jacta de distinta, para sucumbir ante las delicias autoritarias del dedo.
* En Corrientes, propios y ajenos, todos ellos antikirchneristas, critican la dedocracia, pero miran hacia otro lado cuando pasan frente a la vereda de ECO+Cambiemos, que tiene bien guardadas las urnas, lo que generó reacciones de dirigentes como Ingrid Jetter o Gustavo Canteros. Así de cínicos son. Y los que acusan recibo del golpe se defienden atacando: ni Jetter ni Canteros llegaron a dónde llegaron por medio de sufragio interno. Ni más ni menos que la persistencia del error por conveniencia coyuntural.
* Pobre Lisandro Almirón que quiso ir a internas en el frente oficial, olvidando que para eso necesitaba una carta democrática que no estaba disponible.
* En fin. Todo está en movimiento. Para muestra, lo que pasa en Buenos Aires: Cristina tomó de Durán Barba lo que Durán Barba tomó de Obama lo que Obama tomó de lo que hacían otros y otros y de allí hasta los griegos. Pero el PRO reclama el copyright. Hace unas horas, incluso, el ministro Frigerio sugirió que CFK copió tanto, que sólo le faltan los globos amarillos.
* Al cruce de todos salió Randazzo. De Massa por su oportunismo de siempre. De su ex jefa Cristina por su soberbia galopante. Y del macrismo porque, según el ex ministro kirchnerista, Macri, Peña y Frigerio, entre otros, tomaron lo peor del kirchnerismo: crucificar al que piensa distinto.
Así está hoy la cosa. Nada cambia. Pura pirotécnica. Y sin querer queriendo, ya estamos empezando el segundo “segundo semestre” al que alguien alguna vez marcó como el punto de partida para que algo pase.