Violencia policial y discriminación en Chaco: la historia detrás del video del ataque a una familia qom

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CORRIENTES.- Con niveles de violencia desmadrados y un grado de ensañamiento anclado en la discriminación racial -tal lo demuestran los registros fílmicos de los propios damnificados-, un número todavía indeterminado de agentes de la Policía del Chaco que prestan servicio en la Comisaría Tercera de Fontana fueron denunciados pública y formalmente. Los acusan de ingresar sin orden de allanamiento a la casa de una familia de la comunidad qom ubicada en el barrio Bandera Argentina, de esa localidad, y golpear a quienes estaban en el interior de la vivienda, entre los que se encontraban mujeres, jóvenes y menores de edad.

Fontana es una localidad cercana a la capital, parte del Gran Resistencia. El hecho ocurrió el domingo a las 4 de la mañana. Varios agentes policiales ingresaron a las patadas a una humilde vivienda y golpearon a hombres y mujeres de la comunidad qom. Al parecer, buscando a varios jóvenes que habrían apedreado la comisaría, a cuatro cuadras de allí.
El violento accionar policial -que consiguió un repudio casi unánime -, empezó con un allanamiento ilegal contra una familia originaria y que terminó con cuatro jóvenes detenidos y torturados, con sus familiares golpeados por intentar defenderlos y una menor de 16 años en estado de shock por vejaciones que se investigan.

A las 4 del domingo, más de 15 policías de uniforme y de civil, derribaron a patadas la puerta de la casa ubicada en el barrio Bandera Argentina y después de agredir a culatazos y patadas a hombres, mujeres y niños, arrastraron a cuatro jóvenes a la comisaría.
Una vez allí, los encerraron en un cuarto oscuro, los golpearon, les rociaron con alcohol y los amenazaron con encender fuego. Saltaron sobre sus cuerpos al grito de “indios infectados”, haciendo alusión a la situación que atraviesan las comunidades originarias, golpeadas por el coronavirus. Incluso los amenazaron de muerte, según contó por radio Daniel Rolón, dirigente de la comunidad. Su relato sustentó la denuncia de varias organizaciones de Derechos Humanos del Chaco.

Las denuncias públicas posteriores a la represalia policial sostienen que el ataque no fue solo con golpes, sino también con balas, tortura y abuso, lo cual es materia de investigación. Un episodio que suma zozobra a la crítica situación que atraviesa el Chaco por el avance no controlado de la pandemia de Covid-19.

Pasado el mediodía, la ministra de Seguridad del Chaco, Gloria Zalazar, informó en una conferencia de prensa que todos los efectivos involucrados fueron separados de sus cargos. “Repudiamos este accionar ilegal, violento y arbitrario por parte de la policía”, procedimiento “que nada tiene que ver con el compromiso del Gobierno con el estado de derecho y las garantías de derechos humanos”, dijo.

Racismo y discriminación
“Agarraron del cabello a mi hija y la arrastraron. Entre seis policías agarraron a mi hija y a mí. El oficial Antonio Fernández me pegó con la 9 milímetros en el rostro “, relató Elsa, en uno de los videos que se viralizaron desde este lunes.

“A los chicos los molieron a palos. Y a las chicas es irreparable lo que le hicieron, todavía no se animan a contar, solo lloran y tiemblan”, relató también Daniel Rolón, del Comité Provisorio Indígena por la Pandemia.
Ese es otro punto clave. La comunidad Qom se mantiene hace días en el centro del escrutinio público justamente desde que el coronavirus se metió en el Área Gran Toba de Resistencia, un territorio extendido y que incluye unos seis barrios resistencianos con más de 5000 personas en su interior.

La propagación del virus en esas barriadas pobres de la capital chaqueña, sin infraestructura básica ni medioambiental, además de la actuación diferencial del Estado, que blindó la zona con tierra y vallas, algo que no hizo en otros lugares de la capital ni de la provincia, los expuso al ojo discriminador del resto de la comunidad. Y también al miedo.

” Pero ese ensañamiento, ese racismo y discriminación no brotó como un hongo. Estaba desde antes de la pandemia, sólo que ahora fue magnificado. Y muchas veces desde el mismo Estado”, dijo a LA NACION Cecilia Solá, integrante de Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Chaco.

El Inadi también repudió la violencia policial hacia una familia de la comunidad qom. La delegada del Instituto Nacional en la provincia, Nancy Sotelo, emitió un comunicado amonestando el hecho que ocurrió en la madrugada del domingo. ” Este procedimiento se da en un contexto de fuerte racismo, en el marco de la pandemia de Covid-19, que ya se venía denunciando desde el Inadi “, señaló Sotelo.

El racismo es un elemento central. El Chaco convive con extendidas comunidades aborígenes en todo su territorio, pero muchas veces no son tratados como iguales.

“En el lenguaje oficial ya empieza la discriminación. Cuando pedimos asistencia, desde la Subsecretaría de Derechos Humanos nos dicen que ‘ya están bajando con la asistencia’, como si ellos estuvieran arriba”, graficó Cecilia Solá.

Encerrados
En este juego de divisiones, se acentúan los parámetros negativos de los determinantes sociales de la salud de la población Qom, donde hace punta la discriminación. Laura Pérez, referente de una de las comisiones vecinales del barrio Toba contó días pasados a LA NACION que cuando “pedimos intervención sanitaria urgente y un cordón sanitario” el Gobierno “puso vallas y montículos de tierra”.

En su mayoría, los vecinos del Gran Toba y las demás barriadas aborígenes son artesanos o changarines hoy desempleados. Ya ni siquiera pueden salir a vender en los espacios públicos, pues aflora con ellos lo peor de la segregación.

“Métanse en sus chozas, indios infectados”, le dice la gente, pero también los efectivos policiales que todas las noches recorren las ciudades por el toque sanitario, contó Solá.

“Aflora el racismo, porque nos exponen. A los otros barrios no se los menciona. Y a nosotros nos tratan de salvajes. Pero además no nos escuchan. La gente dice que no respetamos el protocolo, que ni siquiera usamos barbijo. Pero, ¿alguien se preguntó si podemos comprarlo? “, se quejó Laura Pérez, hace unas semanas, cuando surgió el brote en el Toba.
Ahora, dado este nuevo episodio de violencia policial, las organizaciones de mujeres del Chaco trabajaron activamente en la contención de las familias agredidas de las niñas. Insistieron para que puedan ser contenidas desde el punto de vista sanitario, de seguridad y de los derechos humanos. La asistencia sanitaria llegó con demora, pero llegó. Ahora se quejan de que los procedimientos administrativos no se hicieron como mandan los protocolos.

Este martes las organizaciones feministas y de derechos humanos supieron que los policías que actuaron ya fueron sumariados.

” En la comisaría, les apagaron la luz, les dieron una paliza, los chicos tienen las caras y los cuerpos reventados a golpes y las chicas hablan de abuso, manoseo y de métodos de tortura. La policía puso la excusa de que cascotearon la comisaría. Aunque hayan o no hayan cascoteado, el grado de tortura y violencia que han sufrido esos jóvenes y sus familias es inenarrable”, agregó Cecilia Solá, en su carácter de integrante también de la Mesa Multisectorial Feminista.
Desde esa organización dicen además que no es un hecho aislado la represión y persecución a los pibes de los barrios y asentamientos populares. Es moneda corriente en el Chaco, dicen, pero este caso ha cobrado relevancia gracias a la valentía de la familia que decidió difundir los hechos.

Tras entender la gravedad del hecho, la delegada del Inadi solicitó la intervención de las autoridades correspondientes para que impulsen una investigación que permita la identificación del personal policial que intervino y que se establezcan responsabilidades y sanciones para quienes actuaron al margen de lo que establece la ley para este tipo de procedimientos. También pidió al Ejecutivo que adopte las medidas necesarias para garantizar los derechos de las víctimas y llevar tranquilidad a toda la ciudadanía.

El parte policial
Oficialmente, antes de la viralización de los videos, las oficinas de información de la policía del Chaco señalaron que cuatro jóvenes, entre ellos dos menores, atacaron una comisaría de Fontana y que como saldo de ese ataque, hay dos policías heridos.

“Si bien todavía no se determinó el motivo del ataque por parte de dos parejas a la comisaría Tercera de Fontana, se logró identificar a los agresores: tienen 20, 18 y 16 años”, dice el parte.

Según consta en el texto policial, pasada las 4.30 un grupo de personas arremetió contra la dependencia policial tras arrojar objetos contundentes. A raíz de ello, “los agentes iniciaron un operativo para calmar la situación logrando, luego de unos minutos, reducir y detener a los agresores”. Sin embargo, dice el parte, dos agentes resultaron heridos y debieron ser trasladados al hospital Perrando: Antonio Fernández y Cristian Flores.

Chaco: la víctima más joven y los motivos de una crisis sin control

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CORRIENTES.- La cara mortal de la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus no deja de mostrar su ferocidad en el Chaco. Esta vez se llevó la vida de una adolescente de 14 años, que se ha convertido en la víctima más joven del país desde el comienzo de la pandemia. La menor falleció alrededor de las 20 del domingo 31 de mayo, en una de las salas del Hospital Perrando, que desde el inicio de la crisis sanitaria es, además, uno de los focos infecciosos más grandes del Chaco. La provincia ya suma 54 muertes y 896 contagiados. Más de 500 siguen activos.

La víctima argentina más joven de Covid-19 tenía 14 años. Estaba internada desde el sábado en la Pastilla 6 del Hospital Perrando, con asistencia respiratoria mecánica. Dio positivo en los últimos días, pero también, según los informes médicos, tenía lupus como patología de base. Otros informes extraoficiales hablan de que fue alcanzada por una insuficiencia renal en el marco de un posoperatorio por apendicitis aguda, con compromiso pulmonar.

En el parte epidemiológico de este lunes, el subsecretario de Salud del Chaco, Alejandro García, dijo que la adolescente de 14 años era oriunda de Presidencia La Plaza, una localidad distante 104 kilómetros al noroeste de la capital chaqueña, y que se encontraba internada desde el sábado. El domingo murió.

La chica era conocida de los médicos. Primero del Hospital Pediátrico y luego del Perrando, al que fue derivada por cuestiones de edad. Era tratada hace años por lupus, pero en los últimos días ingresó a la internación por un cuadro de neumonía agudo. Luego de los estudios de rigor, se detectó que padecía Covid-19. Ahora, los epidemiólogos trabajan en la confirmación del nexo.

Se cree, por un lado, que la chica tuvo contacto con el virus en un barrio de Resistencia, que hacía de residencia familiar temporaria, donde está confirmada la circulación comunitaria del virus. No obstante, tampoco se descarta la línea de investigación de contagio intrahospitalario.

Sucede que el subsecretario García también confirmó este lunes que el Ministerio de Salud se encuentra investigando un nuevo brote de casos de pacientes que se infectaron con coronavirus dentro del Hospital Perrando. Dijo que allí se optimizaron las medidas de aislamiento, de fortalecimiento de la seguridad, que se hicieron testeos de pacientes asintomáticos y que hubo restricción al máximo de circulación. Así, se readecuaron los grupos y las guardias para seguir atendiendo.

Por el momento, en esa institución hay 52 personas internadas con el virus, pero además se reportaron contagios entre médicos, un kinesiólogo y varios enfermeros y enfermeras.

El agotamiento, la falta de materiales de protección, pero también la subestimación de los efectos de la enfermedad por parte de los profesionales, según dicen desde el Gobierno, llevaron al Perrando a ser uno de los mayores focos de contagio de todo Resistencia, aunque no es el único. Varias clínicas privadas también registraron brotes entre sus agentes sanitarios.

Esa, la de los profesionales de la salud, es hasta hoy la línea de contagio por contacto estrecho que denuncia incluso el gobierno de Corrientes como puerta de entrada del virus a la vecina provincia. El protocolo de control para los médicos y auxiliares correntinos que trabajan en el Chaco es cada día más riguroso, sobre todo desde que Corrientes decidió pasar a la fase 5 de la cuarente, de apertura casi total.

Situación crítica
La situación en Chaco es crítica. Las localidades más afectadas por Covid-19 son Resistencia (715 casos), Barranqueras (78) y Fontana (45). Pese a esto, en un intento por transmitir una calma que escasea hace días en la provincia, referentes del Poder Ejecutivo mencionaron este lunes que hubo una disminución en la notificación de casos en los barrios de Resistencia donde hubo brotes, por caso en el Área Gran Toba.

No obstante, a la crisis sanitaria se suma la falta de una idea clara en el manejo de la pandemia, y un perenne y subrepticio chisporroteo político entre facciones internas del peronismo gobernante. Ante tal escenario, incluso la Universidad Nacional del Nordeste decidió acercar, hace poco más de 10 días, un protocolo básico de actuación y también ofreció equipos técnicos. La oferta continúa en estudio. El gobierno de Jorge Capitanich reacciona cambiando nombres propios en lugares clave, pero hasta el momento sin conseguir resultados nítidos.

La difícil situación social es la otra parte del problema. La informalidad de Chaco en su movimiento económico (como muchas de las provincias del norte) obliga a la gente a salir aún a riesgo de contagios para ganarse el sustento. El Gobierno blindó la provincia. Desde este lunes empezó a regir un sistema único de control con permisos estrictos para circular, pero los resultados son magros. Resolvieron posponer hasta el jueves la tramitación de las habilitaciones.

Voces críticas
El sábado último, el Gobierno del Chaco, a través de la Policía, impidió la realización de una manifestación de médicos que intentaban sumar su voz a la protesta del 30M, e incluso labró varias actas de infracción, pero al mismo tiempo, tanto el gobierno grovincial como el municipal capitalino, custodiaron y permitieron (con instrumentos legales incluidos), la organización de un encuentro religioso masivo.

Fue el domingo: una celebración por el día de Pentecostés, convocada por el pastor Jorge Ledesma, que se realizó en el estacionamiento del Portal del Cielo, un mega auditorio que tiene la Iglesia Cristiana Universal en avenida Arribálzaga al 2000, en el sur de Resistencia.

Si bien el pastor dijo que obtuvo el permiso por parte del Gobierno, y se exageraron las medidas de bioseguridad pensadas para una celebración con feligreses en sus respectivos vehículos (un “auto-culto”, cómo hacían otrora los autocines), la situación estuvo al borde del descontrol por la cantidad de gente, que al final fueron cerca de mil personas, las cuales llegaron en autos, pero también en motos y a pie, lo cual por lo menos se erigió como una contradicción en el manejo de la pandemia.

Es la misma contradicción que marcan ciudadanos y algunos medios locales, pues por un lado se persigue, criminaliza y desprotege a los médicos y médicas; y por otro lado propician encuentros religiosos masivos.

La cuestión es compleja, porque es el propio gobernador Capitanich uno de los principales promotores de la vuelta a la actividad espiritual. Ya lo intentó antes, pero su propuesta de apertura de templos se retrasó oficialmente por la muerte del pastor Raúl Gómez, del barrio Toba, ocurrida el 15 de mayo. El asunto es que el auto-culto del domingo dividió a la sociedad chaqueña, razón por la cual el ministro de Gobierno, Juan Manuel Chapo, tuvo que salir a negar que la actividad haya contado con el aval del Ejecutivo provincial. “La Provincia no autorizó oficios religiosos en ninguna modalidad”, remarcó en la tarde de este lunes.

Otra faceta de la contradicción es que mientras todo esto ocurre, se informó hoy mismo desde el Ministerio de Salud Pública que la provincia transita el aumento en la curva y que, aunque no se sabe cuándo llegará el pico, el sistema sanitario se prepara para ello.

Cuarentena estricta o apertura general: Chaco debate entre dos modelos extremos

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El intendente de Resistencia, Gustavo Martínez, emitió esta mañana un mensaje a la población, vía Facebook, en el que insta a “tomar decisiones que tengan que ver con la realidad” para evitar una “tragedia”. Inmediatamente después propuso volver a la fase inicial del aislamiento a partir del lunes, es decir, a una “cuarentena estricta”.

El mensaje, arropado por la situación de zozobra sanitaria que vive la provincia del Chaco, que suma 38 muertos, no oculta su costado político y las diferencias que se exponen cada vez con mayor intensidad en relación con la postura asumida por el gobernador Jorge Capitanich, quien había dicho el miércoles que el asunto de las fases ya no se discutía y que el Chaco estaba lista para pasar a Fase 5.

El intendente Martínez reconoció que la situación en el área metropolitana es “extremadamente complicada” producto del aumento en la curva de contagios y en la letalidad del coronavirus. En ese contexto evaluó que la cuarentena estricta debería extenderse por 15 días.

“Creemos que llegó el momento de tomar decisiones”, dijo el jefe comunal. “A mucha gente le va a caer bien, a otras no tan bien, pero tenemos que tomar medidas que nos devuelvan a la Fase 1”, añadió.

“Después del 24 de mayo tenemos que hacer 15 días de cuarentena estricta y tenemos que pensar desde lo municipal y provincial cuáles son las acciones mínimas indispensables para llevar adelante, pero la mayor parte tiene que estar dedicada al aislamiento físico”, remarcó.

En nuevo brote
Sucede que el nivel de contagios se ha disparado en la capital chaqueña. Y lo que al parecer estaba concentrado en el macrocentro y en algún otro sector, se desmadró tras el brote en el barrio Toba. “Hoy está desperdigado por toda la ciudad y todos estamos expuestos a contagiarnos”, dijo el jefe comunal. “No se puede esperar más. Tenemos que regresar a la Fase 1. Sé que estamos cansados, pero si no se hace esto, la situación se va a transformar en tragedia y es lo que no queremos en Resistencia”, finalizó.

Los números que justifican sus pedido son elocuentes: la provincia registra 38 muertos y 675 contagios, siendo la tercera jurisdicción más castigada del país. El Área Metropolitana es la zona que concentra más del 90% de los casos del Chaco, con Resistencia como punto crítico.

El plan de Capitanich
Pese a estos guarismos de alarma, el gobernador Jorge Capitanich dijo el miércoles que “el tema fase es una discusión cerrada”, que “no se vuelve atrás”. “Debemos convivir con el virus”, sostuvo. Este jueves, en declaraciones radiales, atenuó sus afirmaciones. Dijo que “la cuarentena debe seguir hasta por lo menos el mes de agosto” y que tiene que ser “con un sistema de administración inteligente”.

La polémica promete subir su intensidad, porque en el Chaco -pese a que Capitanich y Martínez reporten desde distintos batallones al mismo sello del PJ- no se logró articular nunca una cooperación como la que está dando resultados, por caso, entre los tres niveles de gobierno en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Mientras se desarrolla la polémica, se pidió a los chaqueños del interior desistir de viajar hacia Resistencia. Se informó además que planean suspender la circulación de colectivos hasta el 31 de mayo.

También, y a instancias de las autoridades correntinas, se dispuso que aquellas personas que viven en Corrientes y trabajan en el Chaco deberán cumplir una “cuarentena estricta”. Solo tendrán permitido salir de sus casas para reportarse en sus respectivos puestos laborales de Resistencia.

Coronavirus en la Argentina: ya hay siete muertos en las comunidades indígenas del Chaco

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Con 98 casos positivos informados y siete muertes ocurridas la mayoría en las últimas horas, las comunidades indígenas y el Área Gran Toba de Resistencia se convirtieron en un problema en sí mismo, y de un alcance aún imposible de calcular dentro de la crisis sanitaria que enfrenta la provincia del Chaco por el nuevo coronavirus. En Chaco ya se registraron un total de 30 muertes y más de 500 afectados.

El brote declarado dentro de esa población aborigen es uno de los más importantes de Covid-19 que se haya dado hasta el momento en la provincia, y puede desmadrar la situación general -de por sí alarmante- si no dan resultado los trabajos de contención múltiple que intenta implementar el gobierno de Jorge Capitanich, que por momentos parece desconcertado ante el avance de la pandemia.

La situación es compleja: a las dificultades propias de una alta movilidad por necesidad económica, la circulación comunitaria del virus y las condiciones de precariedad en cuanto al saneamiento y a la infraestructura ambiental, en las populosas barriadas indígenas se suma la brecha cultural, que demanda un trabajo amalgamado, interdisciplinario, que respete por un lado los protocolos de salud y por otro, las prácticas ancestrales de la comunidad.

Coronavirus hoy en la Argentina y el mundo: el minuto a minuto y las novedades
Esa interrelación fue un tanto deficiente en los primeros días desde que se detectó el primer caso positivo en la zona, el 27 de abril pasado. Hace cinco días, por esa razón, el Gobierno del Chaco designó a una médica sanitarista al frente de los operativos. Su experiencia en el trato con sectores de alta vulnerabilidad es la carta que juega ahora el Ministerio de Salud para sortear las diferencias iniciales, sobre todo por las demandas particulares de los referentes barriales: algunos de ellos son caciques de la comunidad Qom, y otros, “caciques” con una variada gama de intereses políticos.

El cerco de metal que se montó como cordón sanitario en el barrio generó enojo en referentes de las comunidadesEl cerco de metal que se montó como cordón sanitario en el barrio generó enojo en referentes de las comunidades Crédito: Ministerio de Salud Pública de Chaco
El objetivo central de la medida es impedir el brote generalizado en el área, donde viven cerca de 5000 personas, y evitar un colapso del sistema de salud. Los números no son alentadores: la aceleración de contagios achicó en los últimos días la tasa de duplicación de casos. Otro temor: la alta tasa de positividad, que la semana pasada era del 75% en el barrio Toba, según confirmó el jueves pasado el subsecretario de Salud, Alejandro García.

El mismo funcionario confirmó el viernes la muerte por coronavirus del pastor evangélico Raúl Gómez, de 58 años. El deceso de Gómez se dio justo en momentos en que el Gobierno evaluaba reabrir las iglesias y las celebraciones religiosas. La realidad se impuso y activó la prudencia de la que no fueron capaces las autoridades.

El viernes por la tarde, el ministro de Gobierno del Chaco, Juan Manuel Chapo, confirmó que “no habrá oficios religiosos, al menos hasta el 24 de mayo”, en acuerdo con la Mesa Interreligiosa.

Acciones sanitarias
La zona en cuestión está ubicada a solo 16 cuadras de la plaza central de Resistencia. Desde que apareció allí el primer caso los vecinos reclamaron que las acciones del gobierno fueron insuficientes. Además miembros del Comité de Emergencia Indígena apuntaron que la aplicación de las medidas no tuvieron en cuenta la idiosincrasia de la población, que fueron mal comunicadas e implementadas de prepo, razón por la cual, dicen, surgieron reacciones con dispares niveles de violencia.

Ahora ya funciona en el lugar un espacio de aislamiento y, en caso de urgencias, se brinda atención en el hospital. Se hacen fumigaciones y trabajos permanentes de limpieza general, ya que es una zona donde también hay problemas con el dengue.

A los vecinos les recomiendan no salir de sus hogares para evitar el contagio, lo que también es complejo porque la realidad socioeconómica de los vecinos de esa zona los obliga a salir para ganarse el sustento diario, problema que se acrecentó ante la tardanza oficial en la entrega de módulos alimentarios, medicamentos e insumos de higiene hogareña y personal.

Las cuadrillas sanitarias recorrieron casa por casa con equipos de salud interdisciplinarios para la detección temprana de síntomasLas cuadrillas sanitarias recorrieron casa por casa con equipos de salud interdisciplinarios para la detección temprana de síntomas Crédito: Ministerio de Salud Pública de Chaco
Los módulos alimentarios llegan tarde o no alcanzan. El Ejército, que también está en el lugar, repartió 630 raciones de comida en los últimos días, pero solo para chicos que asistían a las escuelas. Hay pocos comedores y merenderos en la zona, lo que dificulra la supervivencia de la gente, según informó a LA NACION Laura Pérez, vicepresidenta del Consejo Comunitario de barrio Toba.

Además de la preocupación y del miedo que reina en el sector, piden mejorar el diálogo con el Estado para atender tres ejes problemáticos centrales: la salud, la seguridad y la alimentación de los vecinos de los seis barrios que constituyen grupos de riesgo.

El Área Gran Toba está conformado por los barrios Toba, Cheliyí, Camalote, Crescencio López, América y Cotap, donde la población registra enfermedades de base diversas: hay hipertensos, pacientes oncológicos, otros con chagas, diabetes, chicos y grandes con bajo peso o malnutrición, y una gran población anciana, algunos incluso, con más de 100 años.

Dos áreas
Por eso el Ministerio de Salud, a instancias de la subsecretaria de Salud Comunitaria, Entornos Saludables y No Violentos y coordinadora del Covid-19 en el barrio Gran Toba, Carolina Centeno, dividió en dos el polo sanitario montado en el lugar: uno específico para Covid-19 y otro para el resto de las patologías. Operan en el Centro Integrador Comunitario, en el Centro de Salud del barrio Toba y también hay un camión sanitario apostado. “La idea es fortalecer la asistencia y mitigar el brote”, dijo Centeno, consultada por LA NACION .

Centeno conoce las dificultades del barrio, sabe de la falta de infraestructura y de las barreras culturales, por eso intenta un abordaje complejo mejorando, en principio, la comunicación con los referentes y vecinos, que por si fuera poco, también empiezan a dividirse, producto de las discrepancias que se evidencian entre los mandos políticos: la disputa entre el gobierno provincial y el municipal.

En este juego de divisiones, se acentúan los parámetros negativos de los determinantes sociales de la salud de la población Qom, donde hace punta la discriminación. Laura Pérez sostiene que las acciones iniciales no se comunicaron ni se consensuaron, y que eso generó enojos, reacciones y preocupación. “Pedimos intervención sanitaria urgente y un cordón sanitario, pero pusieron vallas y montículos de tierra”, dijo.

En los barrios de esta zona del Gran Resistencia hay problemas de infraestructura, pero también de personas con malnutrición y distintas enfermedades de baseEn los barrios de esta zona del Gran Resistencia hay problemas de infraestructura, pero también de personas con malnutrición y distintas enfermedades de base Crédito: Ministerio de Salud Pública de Chaco
En su mayoría, los vecinos del Gran Toba son artesanos, changarines hoy desempleados, muchos de los cuales trabajan en el Mercado Central de Resistencia, donde hoy por hoy no los dejan entrar. Afloró allí lo peor de la segregación, que se manifiesta también, según Pérez, en las medidas que toma en el Estado en el barrio Toba, diferentes a las que aplica en otros barrios con el mismo problema.

“Aflora el racismo porque nos exponen. A los otros barrios no se los menciona. Y a nosotros nos tratan de salvajes. Pero además no nos escuchan. La gente dice que no respetamos el protocolo, que ni siquiera usamos barbijo. Pero, ¿alguien se preguntó si podemos comprarlo?”, se quejó la referente barrial.

Dudas
El 27 de abril los vecinos del barrio Toba escucharon de funcionarios del gobierno la confirmación del primer caso de Covid-19 en el barrio. Desde entonces les embarga una sospecha: que ese contagio ocurrió en el Hospital Perrando. Tiene sentido: cerca de un 30% de los 573 casos reportados hasta hoy en el Chaco se dieron dentro del sistema sanitario público y privado, aunque las medidas para morigerar este brote intrahospitalario no se conocen con claridad.

Más allá de eso, la subsecretaria de Salud Comunitaria, Carolina Centeno, dijo a la prensa local: “Estamos tratando de contener y reforzar la atención con la toma de muestras y el aislamiento para aquellas personas que lo requieran. La gente está cumpliendo con los protocolos. También aumentó el uso de tapabocas”, dijo.

La idea de contención es otro asunto discutible: ante la falta de una medida mejor, el cordón sanitario es un cerco de metal y tierra que busca aislar a toda la población Qom. Una medida del Estado que genera indignación.

En Chaco fallecieron cinco personas por coronavirus y subió la tasa de mortalidad

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La tragedia parece ensañarse con el Chaco : desde el viernes hasta hoy se reportaron cinco decesos a causa del coronavirus en la provincia . La última confirmada es la de un hombre de 72 años, que falleció el sábado en una clínica de Resistencia. En total, Chaco suma 19 muertos desde que se inició la pandemia.

En el Gobierno hablan de un estado de “alarma”, más allá de que hasta el momento esa calificación no encuentra su correlato en las conductas sociales. Tales conductas parecen avanzar en paralelo, aisladas de la situación de peligro que marcan las autoridades. La gente sale y, según advierten desde el Gobierno, relajó las medidas de resguardo e higiene. Algunos vecinos, dicen, asimismo, que también se relajó el control.

“Esta situación nos tiene que alarmar”, dijo hoy María Elisa Flores , directora de Epidemiología . En conferencia de la prensa, Flores alertó sobre un “aumento de la tasa de letalidad de la enfermedad”, situación que también se está dando en todo el país, pero que impacta fuerte en el Chaco. Dijo que la tasa se ubicó por encima del 5%, cuando venía estacionada un poco por arriba del 4%. Informó además que continúan los casos de transmisión comunitaria. “Hay gente que nos dice que se contagió yendo al supermercado o al banco”, sostuvo.

“En estas últimas semanas tuvimos un nuevo aumento de casos, y esto es importante entender y que todos lo sepan”, sostuvo la funcionaria, tratando de hacer mella en la población acerca de la necesidad de extremar las acciones preventivas. Sucede que el pedido ante la situación de alerta epidemiológica se da de bruces contra el alto índice de movilidad que viene manifestando la población, entre otras cosas por la necesidad de mover la economía, que en el Chaco como en la mayoría de las provincias del Norte, se inscribe en la informalidad.

Gruesos sectores sociales están por fuera de las pequeñas ayudas oficiales, y esto explica gran parte del fenómeno de desatención a las medidas que tensionan entre la salud y el dinero para la comida diaria.

Ante esto, la epidemióloga pidió cuidarnos entre todos. “Este fin de semana tuvimos cinco muertes. Y estas cinco muertes fueron de personas con enfermedades crónicas. No fueron solamente adultos mayores sino también personas jóvenes (uno de los fallecidos tenía 33 años), con alguna patología crónica de base. Esto quiere decir que tenemos que cuidar a estas personas”, añadió.

En ese contexto, las autoridades sanitarias chaqueñas remarcaron la gravedad del aumento de la tasa de mortalidad, que ascendió al 5%. “Esto a nosotros nos tiene que alarmar”, dijeron, porque además hubo un incremento en los casos de transmisión comunitaria. Son casos reportados de personas que, al parecer, solo fueron al supermercado, a cobrar a un banco o a un cajero automático.

Hasta el mediodía de hoy, el parte epidemiológico diario del Ministerio de Salud Pública registraba 346 casos positivos de COVID-19, con 136 personas con alta clínica confirmada y 19 fallecimientos. El punto es que hay 28 personas internadas y ocho de ellas en estado grave. La mayoría de los casos se concentra en la capital, Resistencia, y en algunas ciudades vecinas, como Barranqueras. En tanto, hay 1802 personas con diagnóstico de dengue en el territorio provincial, que es otro de los grandes problemas sanitarios que comparten todas las provincias del Norte del país.

Corrientes, otro panorama
Cruzando el puente General Belgrano, en Corrientes, la situación por el momento es distinta. La provincia no registra muertos, tiene 50 casos confirmados de coronavirus, 33 de los cuales ya están recuperados: solo 17 quedan en actividad, aislados y en buen estado de salud. Su tasa de duplicación de casos es superior a los 30 días y por eso el gobernador Gustavo Valdés anunció la habilitación de caminatas deportivas en lugares controlados y por turnos a partir de pasado mañana. Esta medida se suma a la apertura de comercios y de un shopping que, con restricciones, empezó a operar la semana pasada.

En conferencia de prensa, Valdés anunció que entre las actividades permitidas para realizar en la cuarentena se sumarán las caminatas y trotes deportivos desde el miércoles en tres lugares de la Capital y en un lugar en cada uno de los municipios de la provincia. Será con cupos, por turnos y por finalización del DNI, para lo cual hay que pedir una autorización online.

Lanzan el libro “Desde las orillas”

 

Como parte de las actividades previstas para este 3 de mayo, en el marco del 60  aniversario de la fundación del diario El Litoral, se realiza por este medio el lanzamiento del libro “Desde las orillas”, del periodista Eduardo Ledesma, editado por Moglia Ediciones, volumen que estará disponible a partir de los próximos días y que podrá adquirirse siguiendo los protocolos dispuestos para los locales de comercialización de la ciudad. Dada la obligatoriedad del aislamiento social por la pandemia de coronavirus, no habrá acto de presentación. 

De hecho, la presentación formal del libro iba a hacerse hoy en la Feria del Libro de la ciudad de Buenos Aires, evento que fue suspendido por prevención dado el avance de la pandemia del covid-19. 

Tal evento tenía fecha y horario programados para hoy a las 18, como parte de las acciones del Instituto de Cultura en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que todos los años dedica el 3 de mayo, día de la ciudad de Corrientes y su Cruz, a presentar alguna obra de autor correntino. Pues bien: el acto formal de la presentación fue postergada, como la feria misma, pero el volumen está listo para circular entre los lectores y para testimoniar el acontecimiento que iba a revestir su lanzamiento.

“Desde las orillas” es un libro de entrevistas. Compila 27 charlas del ciclo “Eduardo Ledesma Pregunta”, editado para el formato gráfico, completando así el circuito multiplataforma del proyecto, que nació audiovisual para el mundo digital, llegó a la televisión tradicional, pasó por la radio y ahora migró al formato impreso.

Se trata de una apuesta -otra más- de Leonardo Moglia, de Moglia Ediciones, que alentó la iniciativa desde el primer momento, y ahora materializó la idea en el entendimiento de que es válido dejar testimonio de estos encuentros que ocurrieron en el Teatro Vera, que se concibieron con la idea de “aportar una mirada un poco más profunda a los temas que nos atraviesan como sociedad”, y que se ganó un lugar en la agenda regional.

Moglia acogió el proyecto y lo sostuvo, aun con las dificultades propias de la industria gráfica, a las que se sumó, en el último tiempo, la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del coronavirus. Esto es: si hasta acá ya era difícil editar un libro, ahora lo es todavía más. Incluso así, desafiando la gravedad del momento, “Desde las orillas” saldrá a la luz. 

Las páginas de este libro pretenden recuperar la impronta de la entrevista como herramienta esencial del periodismo, yendo de un soporte a otro y atravesando las fronteras desde las plataformas digitales hacia el papel, en una búsqueda por condensar las principales ideas que se debatieron durante la primera temporada del ciclo “Eduardo Ledesma Pregunta”. 

“Eduardo es periodista desde hace 20 años, trabaja en el diario El Litoral desde 2003 y desde entonces se dedica esencialmente al periodismo político, pero, sorteando todos los temas de la agenda inmediata, intentó aportar una mirada un poco más profunda a los temas que nos atraviesan como sociedad: la pobreza, el conservadurismo, el estancamiento cultural y económico. Hoy, desde el programa que salió en mayo de 2019, busca desarmar esas tramas, en un formato dinámico, intimista y que pone al entrevistado a hablar. Eduardo se acerca a sus entrevistados con esa cualidad indispensable del periodismo: la curiosidad”, dice el prólogo de esta primera edición. 

“Antes de tener al entrevistado o a la entrevistada frente a frente, indaga con esmero sobre sus trayectorias personales y profesionales, busca datos, consulta fuentes intermedias, lee sus libros, reseña su obra y, finalmente, escribe un cuestionario que es apenas una guía para enfocarse en unos pocos conceptos. El objetivo: que cada uno hable de lo que sabe sin estridencias. Un acierto”.

La premisa del ciclo de entrevistas y de este libro, por añadidura, es intentar sortear barreras y evitar el lugar común. No “darle” la palabra a nadie, sino conversar y debatir sobre ideas. Esa fue la propuesta desde el primer momento. Por tanto, “no encontrarán ni en las líneas escritas del libro ni en la reproducción audiovisual una confrontación. No hay un entrevistador intentando ‘tirarle la silla por la cabeza’ a su interlocutor. No es puesta en escena ‘contra’. Hay un acompañamiento para que el entrevistado pueda hablar de lo que sabe”. 

“Una conversación honesta e informada” que ahora llega al formato libro para que pueda ser revisada de acuerdo con los cánones tradiciones de la transmisión de conocimiento, o del simple, pero no menos importante placer de la lectura. 

La pregunta es del periodista Eduardo Ledesma, pero las respuestas son de destacadas personalidades de la provincia y el país, como Carlos Altamirano, Jorge Liotti, Chango Spasiuk, Cristina Iglesia, Hugo Alconada Mon, Carolina Centeno, José Como Birche, Delfina Veiravé, Fernando Abelenda, Guadalupe Arqueros, María Mercedes Vázquez, Julio Cáceres, César Sotelo, Marina Medrano, Alberto Forastier, Florencia De Pompert, Leonardo Moglia, Ingrid Jetter, Las Hermanas Vera, Adrián Ghirardi, Germán Soto, Virginia Acosta, María Iglesia, Eduardo Varela, Carlos Gómez Sierra, Marimar Solís Carnicer y Domingo Salvador Castagna.

 

Ficha técnica

Título: “Desde las orillas”. Entrevistas. Corrientes, Moglia Ediciones, 2020. Autor: Eduardo Ledesma. Formato: tapa blanda, 21 x 15 cm. Número de páginas: 363. Precio: $900. Cómo conseguir: el libro estará disponible desde esta semana en el local de Moglia Ediciones, La Rioja 755, Corrientes, de 9 a 17. Llamando al teléfono 379-442-2258, o por Whatsapp al celular 379-4336755.

También estará disponible por medios electrónicos como Mercado Libre. 

Coronavirus: aislaron a 56 profesionales de dos hospitales correntinos por sospecha de Covid-19

Publicado en La Nación

Corrientes.- Un total de 56 personas, entre las que se cuentan médicos, otros profesionales de la salud y personal auxiliar que presta servicios en dos importantes centros asistenciales de Corrientes, debieron ser aislados hoy por sospechas de coronavirus. La dirección de ambas instituciones espera los resultados de los laboratorios, que pueden estar a última hora de este mismo viernes, pero en paralelo ya dispuso que el personal fuera aislado, una parte en un hotel céntrico de la capital correntina y la otra en sus respectivos domicilios.

El protocolo se activó en la mañana de este viernes 1 de mayo luego de conocerse la noticia de que una beba sometida a una intervención quirúrgica en el Instituto de Cardiología de Corrientes diera positivo de la enfermedad en Eldorado, Misiones. La beba fue operada la semana pasada y dada de alta. A los 5 días hizo fiebre. Se le practicó un hisopado en el hospital de su localidad y dio positivo para coronavirus, lo que disparó el alerta sanitario en ambas provincias.

“Nosotros creemos que la beba misionera no se contagió en el Instituto de Cardiología. Hay razones para pensar eso, pero de todas maneras, para seguir con los protocolos, hemos aislado e hisopado a 37 personas que tuvieron contacto con ella”, dijo a LA NACION el doctor Julio Vallejos, director del Instituto de Cardiología, mientras esperaba los resultados de los análisis. “Nos pidieron tiempo, pero creo que podríamos tener hoy esos resultados”, añadió.

No obstante, todas las personas de allí deberán guardar aislamiento por 14 días, más allá de que el resultado del hisopado diera negativo.

El grupo de personas aisladas se divide en dos: el primer grupo es de 19 médicos, enfermeros y auxiliares del hospital Llano, que en la mañana de este viernes fueron aislados en el hotel San Martín de Corrientes capital. En ese grupo también se encuentra la directora del establecimiento, Silvia Bonasies, que tuvo contacto estrecho, como el resto de los trabajadores sanitarios y en particular con una médica que sí dio positivo, indicaron fuentes oficiales.

“Cada uno de los médicos fue hisopado, se esperan los resultados y se monitorea cada caso; ninguno tiene síntomas”, informaron fuentes cercanas a los médicos a los medios locales.

El segundo grupo aislado es el del Instituto de Cardiología. Son 37 personas, entre ellas, cinco médicos, enfermeras y enfermeros, técnicos, administrativos y personal de maestranza que tuvieron contacto con la beba misionera que fue diagnosticada hoy con Covid-19 y permanece en la localidad de Eldorado. Este grupo cumple el aislamiento en sus respectivos domicilios.

El gobierno de Corrientes espera resultados y determinar el nexo epidemiológico, pues en la jornada de hoy el gobierno de Misiones informó que la beba de 45 días de vida, que fue sometida a intervención quirúrgica cardiovascular, contrajo la enfermedad en Corrientes.

Sobre el estado de salud de la beba se sabe que “está bien, en una sala común, no en terapia intensiva, y de la operación está muy bien también”, según informó el doctor Vallejos.

La guerra del miedo: Corrientes y Chaco, enfrentadas en una inédita pelea política y judicial

Publicado en el diario La Nación

Si algo le faltaba a la ya dramática situación estructural que vive el Norte argentino, pocos hubieran imaginado que ese algo sería la escalada de una disputa interprovincial entre Chaco y Corrientes, en despachos políticos y estrados judiciales, por el manejo de los criterios sanitarios que impone la necesidad urgente de controlar la propagación de la pandemia de coronavirus .

Todo empezó el 24 de marzo, cuando el gobierno de Corrientes dispuso que un grupo de 39 profesionales de la salud debía someterse al aislamiento obligatorio por considerarlo “de alto riesgo”. Este aislamiento incluyó la imposibilidad de regresar a sus trabajos en la provincia del Chaco.
Ante tal situación, la Federación Médica del Chaco y la Asociación de Clínicas y Sanatorios elevaron un recurso cuestionado judicialmente el accionar del gobierno de Corrientes, por entender que la determinación de disponer el aislamiento social y obligatorio de los profesionales médicos con residencia en Corrientes -pero que prestan servicios en la vecina provincia del Chaco- lesiona sus derechos a transitar y trabajar.

En su presentación conjunta, las entidades privadas chaqueñas indicaron además que con la prohibición “se está arriesgando la salud de cientos de pacientes chaqueños” que se quedarían sin atención.

“Sin distinguir entre personal público y privado, la máxima autoridad ejecutiva de la República Argentina ha querido garantizar el acceso a la salud de todos nosotros como habitantes de un mismo suelo, considerando a este servicio como esencial y por ende una actividad exceptuada del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio”, indica un tramo del escrito firmado por el abogado José Sánchez, en representación de las entidades médicas.

Por esta razón, el domingo pasado, la jueza federal de Resistencia, Zunilda Niremperger , ordenó al gobierno de Corrientes que levante la medida restrictiva que había dictado, pero el cuerpo de asesores letrados del gobierno correntino interpuso otra medida que fue viabilizada este miércoles por el juez federal de Corrientes, Juan Carlos Vallejos , quién anuló lo resuelto por su par chaqueña.

Vallejos hizo lugar a la medida cautelar solicitada por el gobierno de Gustavo Valdés (UCR) y declaró “inoponible” el fallo de la justicia federal chaqueña. Acto seguido, “suspendió los efectos” de lo resuelto contra Estado de la Provincia de Corrientes y el comité de crisis Covid-19.

“Denegar la medida cautelar solicitada importaría hacer prevalecer indebidamente el interés particular de los amparistas sobre el interés general de la comunidad tanto en la provincia de Corrientes como en la provincia del Chaco, de evitar la propagación del virus Covid-19”, sostiene el magistrado.

La resolución del juez correntino repone el vigor del aislamiento de los médicos, alegando, sobre todo, cuestiones de competencia judicial, pero entendiendo también “el peligro” de demorar la cuestión, pues “implicaría un riesgo que no debe correrse, en relación con la pandemia y emergencia sanitaria decretada por la normativa federal y el avance de la circulación comunitaria del Covid-19, lo que demanda una respuesta estatal urgente, inmediata y sin demoras. Y la inmovilización del accionar del Estado correntino importaría la consumación de un perjuicio irreparable para la salud pública en la provincia de Corrientes”.

Esta situación, que afecta a los médicos y al resto del personal de la salud, todavía puede escalar a la Corte Suprema.

Pero además es una situación que afecta no sólo a estos trabajadores sino al resto de los actores del arco económico de la región, porque Chaco y Corrientes comparten mucho más que sus médicos. Por encima de la relación económica, la vida familiar, social y educativa (sólo por nombrar las más importantes) constituyen un solo entramado que ahora habrá que recomponer. Como la relación política entre las administraciones de ambos pueblos.

Los orígenes de esta pelea
Esta disputa tiene antecedentes inmediatos, todos surgidos en paralelo con la pandemia. Primero fueron algunos dardos verbales entre funcionarios de la Salud; después intervino el propio ministro de Salud de la Nación, Ginés González García , para frenar la discusión y correr de la escena los intereses políticos que empezaron a surgir en medio de la crisis. Se le atribuyó al Chaco cierto desmanejo en el tratamiento de la enfermedad, caldo de cultivo para su propagación. La provincia gobernada por Jorge Capitanich es una de las más afectadas del país.

El propio gobernador de Corrientes había sugerido esa situación en declaraciones a la prensa, y en nombre de la preservación de la vida y la salud de los correntinos, ordenó que los profesionales correntinos guarden cuarentena en Corrientes. Después reclamó, a través de su ministro de Salud, Ricardo Cardozo , celeridad en los resultados de las muestras enviadas al Malbrán, y el envío de aparatos e insumos para atender la demanda local.

Sobre el fin de semana pasado, además, hubo un revuelo en las dos orillas por una publicación que endilgaba a los chaqueños la responsabilidad de exportar la enfermedad, cuestión en la que intervino incluso el Inadi. Y en las últimas horas, surgieron situaciones de maltrato, violencia verbal y discriminación hacia una médica que trabaja en el Hospital Perrando de Chaco, cuyo examen de coronavirus dio positivo y que se encuentra guardando aislamiento en su casa de Corrientes.

Mientras todo eso ocurre, Chaco cuenta 5 víctimas fatales por coronavirus, y un total de 91 positivos. En Corrientes son 21 los casos confirmados, sin circulación comunitaria, según se informó oficialmente.

Chaco, una provincia cercada por la crisis y la angustia

Publicado en el diario La Nación

La situación de crisis por la pandemia no da tregua en el Chaco . El Gobierno confirmó ayer la tercera muerte por el nuevo coronavirus en la provincia -igualando el trágico récord de la ciudad de Buenos Aires-, además de la cantidad de infectados, que son 49 y en aumento acelerado, entre otras cosas porque se incrementaron también los procesos de detección del virus en un laboratorio local.

En tanto, hoy se conocerá el análisis efectuado a otro paciente, de quien se sospecha estaba infectado por el nuevo coronavirus, que murió ayer en Resistencia. Era un empresario de una cadena de ventas de materiales para la construcción, de 59 años, y con antecedente de viaje al exterior.

Pero como si no bastase con la angustia del aislamiento y la situación de zozobra de muchas familias de la provincia -abrumadas por el parate de sus economías informales-, en las últimas horas surgió una polémica por un acto del gobernador Jorge Capitanich, que rompió el aislamiento para reinaugurar un monumento en el Día de la Memoria.

Si bien fueron pocos los funcionarios que asistieron e incluso guardaron la distancia de seguridad requerida, Capitanich y su equipo rompieron el protocolo de aislamiento. Y las críticas no se hicieron esperar. La gente reaccionó inmediatamente, sobre todo haciendo notar que por ese incumplimiento hay centenares de personas detenidas.

Diversos sectores opositores consideraron que “Capitanich es un mal ejemplo”. En esos términos se manifestaron dirigentes de la UCR y de Encuentro Cívico. Cuestionaron la “irresponsabilidad” de Capitanich al realizar un acto en plena cuarentena nacional. “Falta de respeto a la población, a quien se le pide no salir de sus casas, bajo pena de ser multados o llevados a prisión”, insistieron. Desde el Gobierno optaron por no responder nada sobre este episodio, ante la consulta de LA NACION .

Fue en este marco de inquietud que el Ministerio de Salud Pública del Chaco informó ayer el fallecimiento de una paciente con diagnóstico de Covid-19: una mujer de 73 años que se encontraba internada en una institución de salud privada de Resistencia desde el 19 de marzo, cuyo diagnóstico fue confirmado anteayer.

“La mujer, que permanecía con asistencia respiratoria mecánica desde el inicio de su internación, tenía comorbilidades: diabetes, hipertensión y obesidad”, señaló Salud Pública en un comunicado oficial.

La paciente había sido internada el jueves último y, según el director de Emergencias Sanitarias del Chaco, Nicolás Ivancovich, no había viajado al exterior, pero sí había tenido contacto con un caso confirmado anteriormente. Otras fuentes, algunas de ellas eclesiásticas, atribuyen a un sacerdote que dio positivo, pero que antes de saberlo celebró varias misas. Por ese mismo caso se activó el protocolo de aislamiento, protección y seguimiento de casos en una localidad de Corrientes, de donde el religioso es oriundo.

Días pasados, en contacto con LA NACION , Ivancovich había puesto la alerta sobre la necesidad de trabajo conjunto en el Noreste Argentino (NEA), sobre todo entre las provincias más cercanas, que son las de Chaco y Corrientes, a las que separa y une el río Paraná.

“Cuando salten los primeros casos en las otras provincias, esperemos que no sea tarde”, había dicho Ivancovich, sustentando esa línea argumental en la estrecha relación que tiene la población de la región. Entre otras muchas cosas, tienen en común extensas fronteras con Brasil y Paraguay, que son a su vez puertas de ingreso y salida del país.

La relación de Chaco y Corrientes es más estrecha aún. Ambas provincias comparten todo: de la educación superior que brinda la Universidad del Nordeste, con sede en ambas orillas, a intrincadas cuestiones familiares y relaciones laborales que, sin conciencia preventiva, o en estado de ignorancia, como el del sacerdote, ofrecen posibilidades de desarrollo a una pandemia como la del coronavirus.

En Chaco cunden los nervios por la situación sanitaria general, por la angustia que genera en su gente verse a diario en el tope de los rankings de la pandemia a nivel nacional, y porque ya se advierte la falta de recursos para afrontar la situación.

“Pocos dimensionan la situación sanitaria. No tienen en cuenta que no hay recursos ni para una situación normal”, agregó, en contacto con LA NACION , el dueño de una pyme que se encuentra cerrada, con vencimientos y la proximidad del pago de sueldos a sus empleados.

La situación es dramática, además, entre los actores de la economía informal, que es en Chaco, como en la mayoría de las provincias norteñas, tanto o más importante que la economía que mueve el Estado, el mayor empleador de la región.

Dentro de este panorama, la buena noticia es que hasta el momento no se confirmó circulación viral, al menos oficialmente. Las últimas muestras fueron analizadas en el Instituto Malbrán y en el laboratorio del Hospital Perrando de Resistencia, dado que a partir de esta semana Chaco está habilitado a realizar los estudios de las muestras, lo que agilizará los procesos y anticipará medidas preventivas.

“A la fecha se han elevado 344 muestras, de las cuales 300 analizan en Malbrán y 44 en Chaco”, agregó ayer la ministra de Salud, Paola Benítez, en conferencia de prensa. Indicó que los médicos que tuvieron contacto con los casos confirmados, están cumpliendo aislamiento social absoluto.

Dada la situación, asimismo, en las últimas horas el Hospital Perrando sumó respiradores e insumos para atender los casos de coronavirus. Son en total 10 nuevos respiradores enviados por la Nación para afrontar la posible creciente demanda ante la emergencia.

Estos equipos se suman al servicio de terapia intensiva para atender los posibles casos de afecciones respiratorias por coronavirus. Mientras, siguen las obras de refuncionalización de otros sectores del hospital para poder sumar otras 52 camas. Y avanza la construcción de un hospital modular que sumará 80 camas de atención de emergencias, según informó el Gobierno.
Por: Eduardo Ledesma

Coronavirus, el nuevo enemigo de una región pobre jaqueada por el dengue 

La situación es complicada en el Chaco y la psicosis va en aumento, tanto allí como en el resto de las provincias del Nordeste. Y si bien el Estado nacional es el principal ordenador del itinerario a seguir, todavía no se verifica un trabajo conjunto en las cuatro provincias de la región, más allá del cierre de sus respectivas fronteras terrestres y de los aeropuertos. Más allá, incluso, del aislamiento obligatorio decretado anoche por el presidente Alberto Fernández. 

En este marco, gana terreno una situación de zozobra propicia para macerar más que un virus, dada la persistente irresponsabilidad social, civil y sanitaria de muchas personas que desoyen todo protocolo de aislamiento, pero también la persistencia de la desinformación, la sobreinformación, e incluso las avivadas de algunos inescrupulosos que apuestan al caos generando y difundiendo noticias falsas de todo orden y caladura, de a cientos por día.

La situación es compleja, pero puede volverse crítica y caótica. Desde hace tiempo, la región NEA constituye el territorio más pobre del país: problemas laborales, educativos y sanitarios, como la desnutrición o el dengue, forman parte de su realidad. Los índices de inflación, incluso, son los más altos del país en el rubro alimentación. Y ahora, por si fuera poco, acecha el coronavirus.

Después de Capital Federal y Buenos Aires, Chaco es la tercera provincia con la mayor cantidad de personas afectadas. Según el racconto que hizo el gobernador Jorge Capitanich, el detalle sería el siguiente: “En total son 15 casos confirmados por COVID-19 hasta el momento: 6 importados, 8 por contacto estrecho y 1 sin nexo epidemiológico, por lo tanto estamos ante una probable circulación viral”. Anoche se confirmaron los últimos dos casos por contacto estrecho, de los 15 registrados.

La pregunta que surge ante este cuadro es por qué el Chaco, y no Corrientes, Formosa o Misiones, provincias que comparten todo, desde el clima hasta la idiosincracia e incluso la frontera terrestre más importante de la zona, que es la de Paraguay, seguida de la frontera con Brasil.

“La respuesta a esa pregunta es muy sencilla, sin ánimo de polemizar: nosotros decimos la verdad. Las otras provincias no buscan o no quieren buscar. O no quieren encontrar casos”, dijo el doctor Nicolás Ivancovich, director de la Central de Emergencias Médicas del Ministerio de Salud Pública del Chaco.

“Además nosotros formamos prematuramente un equipo de infectólogos y epidemiólogos que buscaron los primeros casos, hicieron los mapas de seguimiento, y por eso vamos encontrando casos siguiendo esos rastros”, añadió María Elisa Flores, directora de Epidemiología.

“Igual es una cuestión de tiempo, más allá de los procedimientos. Cuando salten los primeros casos en las otras provincias, esperemos que no sea tarde”, completó Ivancovich, sustentando su línea argumental en la estrecha relación que tiene la población del NEA, sobre todo la del Chaco y Corrientes. Sucede que ambas provincias comparten todo, desde la educación superior (la Universidad Nacional del Nordeste tiene sede en ambas orillas del Paraná) hasta cuestiones familiares, pasando por una intrincada red de relaciones laborales que, sin conciencia preventiva, ofrece grandes posibilidades de desarrollo a una pandemia como la del coronavirus.

El ministro de Salud Pública de Corrientes, Ricardo Cardozo, defiende sus estadísticas. El parte oficial de ayer decía que Corrientes seguía sin registrar casos de coronavirus. Se realizaron exámenes que dieron negativo. Cardozo informó además que son 217 las personas aisladas y que enviaron 40 muestras al Instituto Malbrán para ser analizadas. “Sí se registraron más casos positivos de dengue. Ya son 430”, apuntó.

“Estamos preparándonos para atender coronavirus. Por ahora no lo tenemos. Tampoco creció el número de otros cuadros respiratorios, por lo que no hay motivos para pensar ni siquiera en malos diagnósticos”, se defendió el ministro, en contacto con este diario, cruzando de ese modo la crítica del emergentólogo chaqueño.

“Alquilamos un hotel para alojar extranjeros con síntomas, tenemos dos hospitales con sectores aislados y preparados para recibir pacientes con el virus, y respiradores para contener la demanda, más allá de que seguimos buscando respiradores para adquirirlos preventivamente. Y tenemos cinco líneas telefónicas de denuncia y consulta”, concluyó.

 

La región

Misiones cerró su frontera, tiene un caso sospechoso y 177 personas permanecen en aislamiento. Otros 13 casos fueron descartados y 16 fueron desestimados. Y hasta el momento suman 19 los misioneros repatriados del exterior.

Por lo demás, allí ya dejaron de contar los casos de dengue, por su magnitud. Hace tres días, de hecho, se registró la primera muerte por esa enfermedad.

En Formosa también manda el dengue. El Ministerio de Desarrollo Humano provincial informó ayer que son 510 los casos confirmados de dengue en todo el territorio. Las localidades más afectadas con trasmisión viral del serotipo 4 son Formosa capital, Clorinda, Laguna Blanca y Naineck.

La provincia administrada por Gildo Insfrán es vecina de Paraguay y paso obligado para los argentinos que van al exterior por el aeropuerto internacional de Asunción. Por ahora, según se reporta desde allí, hay sólo dos casos sospechosos por coronavirus.

El director de Epidemiología de Formosa, Mario Romero Bruno, explicó el miércoles en conferencia de prensa, que aguardan los resultados de la médica aislada desde el sábado, cuando regresó al país tras un viaje a Europa. Ingresó por el paso “Puerto Falcón”, junto con dos familiares que la buscaron del aeropuerto Silvio Petirossi, y que se encuentran en cuarentena preventiva.

Ayer actualizó el parte y confirmó que hay un segundo caso sospechoso en Formosa. Se trata de un hombre de 31 años que estuvo en Brasil hace menos de una semana. Su familia también está en aislamiento.

 

Epicentro chaqueño

Mientras todo esto ocurre en el vecindario, Chaco se prepara para lo peor. La confirmación de un caso de coronavirus sobre el que hay fuertes indicios que se trata de un contagio “autóctono”, sin trazabilidad aparente, profundizó el diseño de medidas preventivas.

Ya están trabajando con el Ejército. La Brigada III de Monte, con base en La Liguria, desplegó sus carpas para situaciones de emergencia. Y aunque todavía no entran en acción, fueron habilitadas con el objetivo de contar con equipos médicos y espacios para la toma de muestras a los efectos de contar con un sistema de diagnóstico descentralizado y cercanía con la comunidad. Epidemiólogos chaqueños, además, reciben capacitación del Malbrán para poder estudiar las muestras más rápidamente, lo antes posible, en la propia provincia.

Ayer, en tanto, tras el anuncio de la titular de la cartera sanitaria, Paola Benítez, comenzó la construcción de un hospital modular de emergencia en el predio del Hospital Perrando, en Resistencia, que al cabo de unos 20 días, según se prevé, estará equipado con 48 camas para internación y 24 para terapia intensiva.

El gobernador Capitanich, en tanto, firmó el miércoles un decreto, el 433/20, con medidas complementarias que contempla la “cuarentena” total de la provincia, el aislamiento obligatorio de personas mayores de 60 años; de personas en situación de riesgo; la obligación de reportes de síntomas y denuncia de incumplimeitnos; además de fuertes restricciones en la actividad comercial, educativa, administrativa, así como de esparcimiento y circulación. Dispuso también el aislamiento preventivo de localidades consideradas “críticas”: Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas, que conforman el área metropolitana.

Hace poco más de una semana habían cerrado otras cuatro localidades: La Verde, La Escondida, Colonia Elisa y Lapachito, todas dependientes económicamente de una firma, Indunor, cuyos dueños son italianos y van y vienen a ese país con regularidad. El aislamiento terminó con el resultado negativo de los estudios realizados a uno de los dueños que tuvo contacto con la mayoría de los 600 obreros de la planta, que a su vez viven en esos cuatro pueblos, que suman una población de 16 mil personas, la mayoría adultos mayores.

Las medidas anunciadas en los últimos días se añaden a otras dispuestas anteriormente y a las anunciadas por el presidente de la Nación, Alberto Fernández. “Ahora, hagamos lo que hagamos, hay dos formas de ver esto: o que son medidas drásticas, o que son medidas lentas. Nosotros preferimos tomar medidas drásticas y ganar tiempo”, dijo Nicolás Ivancovich, titular de emergentología del Chaco.

Mientras tanto, la pelea más ardua y desigual es contra la cuestión cultural. La epidemia del dengue crece con los años. Las campañas parecen insuficientes. La gente sabe las recomendaciones, pero no las acata, y lo que hacen los gobiernos no alcanza. 

Lo mismo parece verificarse ahora con el coronavirus.

“La sociedad chaqueña es atrasada en ese punto. Piensa que puede hacer lo que se le antoja”, dijo José, un ciudadano resistenciano. El doctor Ivancovich coincide. “Hay personas que temen más ser estigmatizadas por el coronavirus que cumplir con su responsabilidad social de aislamiento. Cuando vamos a buscarlos, plantean la agresión antes que la comprensión y la solidaridad con el otro”.

 

Los casos

Hasta ayer, Chaco tenía cerca de 50 de personas con arresto domiciliario por burlar el aislamiento, según informó la ministra de Seguridad, Gloria Zalazar. Los fiscales Patricio Sabadini y Federico Carniel, incluso, requirieron imputaciones para dos personas, madre e hija, por creer que fueron las responsables de propagar el virus en la provincia. Estas mujeres llegaron de España y según la trazabilidad que maneja Salud Pública, son responsables de 10 de los 15 casos que se reportan desde la vecina provincia. 

Una de las mujeres es médica, por lo que a priori cuenta con conocimientos sobre los cuidados de la salud superiores a la media, creen los fiscales. Además se movió por países donde el coronavirus ya era un flagelo. La otra es su hija, becaria de la Universidad del Nordeste, quien estuvo en la institución, lo cual motivó una batería de acciones preventivas tanto en Chaco como en Corrientes.

Los especialistas chaqueños creen que todavía sigue abierta esta vía de contagio, que es la responsable de la situación actual de la provincia, y que incluso puede tener repercusiones en Corrientes. Creen que ambas personas tienen una vida social muy activa y no la morigeraron hasta varios días después de su llegada al país. “Llegaron el 28 de febrero y recién reportaron su caso el 6 de marzo”, dijo una fuente judicial que pidió reserva.

“Estamos atentos, pero no sabemos todo lo que pudo haber pasado en esos días”, añadió otra fuente del Ministerio de Salud del Chaco, que no obstante agregó: “Nosotros no estamos para perseguir a nadie, sino para tratar de entender estos comportamientos para prevenir o curar a los enfermos”

La otra línea de preocupación tiene que ver con el paciente muerto que registra el Chaco, también de la comunidad universitaria. Se trata de un profesor de la UTN que estuvo en Egipto, Alemania y otros países, y del que se desconocen todos los contactos que pudo haber tenido antes de su internación y fallecimiento. Ayer se conoció que una hermana suya está con algunos síntomas. Ya está aislada y sus muestras siendo analizadas.

Hay además una familia de tres miembros contagiada y aislada, que estuvo en Singapur; y finalmente una médica que no tuvo contacto con enfermo alguno, pero tiene el virus, y sobre la que se tejen muchas especulaciones, entre otras cosas por los niveles de contacto de sus familiares que trabajan también, como ella, en los sistemas de Salud Pública tanto de Chaco como de Corrientes.

 

Estado de situación

Si los pronósticos en los que se basan las decisiones gubernamentales se cumplen, la enfermedad podría tener un pico en las próximas 4 o 5 semanas, cuando en esta región caliente empiece a bajar la temperatura. Las dudas, por razones obvias, se multiplican. Son reservados los pronósticos en cuanto a la responsabilidad social de las personas y a la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios públicos de una región estructuralmente pobre.

Los hospitales están funcionando, pero con dispar capacidad de atención. El Chaco ampliará el Perrando y ya tiene disponibles varias carpas de campaña del Ejército. Corrientes dispuso espacios en dos hospitales capitalinos, y puso en alerta a su red provincial. Misiones tiene varios focos de atención, dispuso de una línea de atención telefónica y en pocas horas recibió miles de consultas, sobre todo de las localidades de frontera con Brasil. De Formosa se esperan precisiones en cuanto a los lugares de atención, pero ya se informó que el sistema provincial de salud cuenta con la tecnología y los profesionales necesarios para la atención e incluso la realización de análisis de diagnóstico de coronavirus en laboratorios locales.

Más allá de esto, hay preocupación entre los médicos y el resto de los trabajadores de la salud. La situación general de la salud pública en las cuatro provincias del NEA muchas veces desmiente el optimismo voluntarista de los funcionarios. Y con el correr de los días se multiplican las denuncias por faltantes de insumos y elementos de protección: camisolines, guantes, barbijos y alcohol, o alcohol en gel, cuya escasez excede a los hospitales. En los comercios de la región hace semanas que directamente no se consiguen. Hay promesas de provisión suficiente. Por ahora sólo eso.