La política de la rosca inmutable

Publicado en el diario El Litoral

La crónica política de los últimos meses podría sintetizarse así: Canteros, Cassani y Colombi desafiando a Valdés.

El vicegobernador Gustavo Canteros primero avisó, para no traicionar, y después lanzó su candidatura a intendente de Capital.

El titular de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani, no quiso ser menos. Ya en febrero informó su posición y luego lanzó su candidatura a gobernador. Incluso chicaneó: “¿Por qué Valdés no puede ser mi vice?”. No lo hizo más que en los medios, pero sonó fuerte, como sonaron fuerte las reacciones. Las más notorias se dieron en los anaqueles del Poder Judicial, donde justo por esos días el personal de maestranza pasaba el plumero sobre empolvados expedientes dormidos.

Días después Ricardo Colombi puso en duda la candidatura de Eduardo Tassano. Sin mirar a los ojos a Gustavo Valdés, recordó que no siempre la imagen se traduce en votos. Después azuzó la posibilidad de quiebres y pronosticó fracasos para quienes no escucharan al “Cherubichá”.

Si bien quejoso, también advirtió: “Nadie decidirá nada por mí, ni me van a jubilar”. De paso le tendió una mano a Canteros y otra a Cassani. Los alentó, pues al fin y al cabo nadie puede negarle la posibilidad de ser candidato a nadie, dijo. El hilo común a todos: la silla acomodada en el centro de la escena del programa “Final abierto”.

Antes habló el gobernador. Fue el primero y el que ordenó el debate. Confirmó a Tassano como candidato y dijo que al vice la o lo elegirá él según estas dos condiciones: que sea joven y con votos.

Después, como siempre, pasaron cosas.

La escalada verbal produjo hechos en la superficie y zancadillas brotadas desde los sótanos de la política y de la justicia. Una esquirla tardía de esas viejas detonaciones tal vez sea la viralización de los audios con el pedido de “reintegro” de la diputada nacional Estela Regidor a varios de sus empleados, para hacer “donaciones” en negro, so pena de truncarles el contrato. Es un escándalo de proporciones que, hay que decir también, no implica solo a la diputada radical. Veremos cómo sigue.

Demuestra esto, no obstante, que el carro viene acomodando melones a los tumbos, pero sin el peligro de una guerra declarada como la del 2005 entre los primos Arturo y Ricardo, y que dejó heridos en ristra y algunos muertos.

La terquedad de entonces mutó con el tiempo en el cálculo frío que no pierde de vista las opciones cruciales: ceder y gobernar, o romper y volver al frío gélido del llano. Es verdad que muchos están más abrigados que hace veinte años y que podrían pasar el invierno y la pandemia sin tiritar, pero no es lo mismo hacerlo al calor de las estufas de Salta y Mayo.

Fue en ese marco prepolítico electoral que ocurrió también la cumbre entre Ricardo Colombi y el gobernador Gustavo Valdés. Fue el viernes 30 de abril en Casa de Gobierno. Días después, el miércoles, Colombi dijo por radio que Valdés es el “candidato natural” y más tarde, el mismo miércoles, la UCR avaló las nominaciones de Valdés y Tassano. Fueron ungidos por el radicalismo y en Capital, pero el alcance fue más amplio: se leyó como el ungimiento de ECO a sus dos principales candidatos.

 

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Tal vez nunca se sepa qué pasó efectivamente en la reunión de Colombi con Valdés, porque incluso un ministro de peso dentro del gabinete, varios días antes, varios, firmó en un cuaderno, a modo de anticipo, que esa era la fórmula integral. Valdés-Tassano. Firma del ministro. 

Cassani, en tanto, emprendió un acelerado regreso, como en la parábola del hijo pródigo: volvió a mostrarse con el gobernador, recorre la provincia con él, y del desafío pasó al silencio.

Canteros siguió en las suyas. Fueron a tentarlo varias veces para que deponga su actitud, pero el dos veces vicegobernador parece dispuesto a dar pelea. Por ahora, dice que dentro de ECO, salvo que no lo dejen. Por lo pronto, el jueves lanzó su candidatura y lo hizo rodeado de dirigentes de 17 partidos, más allá de que después se dijo que dos de esos sellos estaban flojos de papeles.

Canteros no quebró, pero la interpretación política fue esa. Tal vez suceda, pero lo cierto es que aún no. Y no ocurre porque no hay ni fecha de elecciones, y si no hay fecha tampoco hay tiempos definidos para la conformación de alianzas. Y nada debe ser tan dramático, pues según preguntó Canteros, “si el radicalismo no consultó a nadie para lanzar a su candidato, ¿por qué tendríamos que hacerlo nosotros, que somos 17?”.

 

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Más allá de todo, el peronismo espera. En el viejo partido de Perón hay sobrados especialistas en la cata de sangre, y dado que no hay señales de cosecha puertas adentro, balconean la interna de ECO hociqueando las mataduras ajenas. Algunos cancerberos, incluso, ya se dieron el lujo de abrir sus anchos portones al otrora compañero sindicalista Canteros. Como cachorros en busca de un amo, algunos ya lamieron sus manos. Incluso algunos otros se animaron a desenrollar viejas alfombras púrpuras, guardadas de otras épocas, de cuando la pelea en el PJ era por algo más que los egos de sus integrantes.

Por fuera de este esquema, hasta el momento, nada sugiere el nacimiento de una alternativa. El modelo bialiancista parece que volverá a perfilar la oferta electoral de este 2021.

 

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Esto recién comienza, y mientras dure, parece saludable el debate. Y ya que la oposición no puede estructurar una discusión que sea superadora de la chicana, o que sea superadora del diagnóstico para pasar a una propuesta que enamore al electorado correntino, al menos están los cruces internos ante tanta hegemonía sustentada en rededor de un hiperconsenso que parece revestir la figura de Valdés.

Su carrera fue vertiginosa, como la acumulación de sus logros políticos. Valdés entró al gobierno como delfín de Colombi y al cabo de cuatro años, pandemia de por medio, emergió como candidato natural a la reelección. ¿Será el tiempo ahora de un empoderamiento pleno, unipersonal? Puede ser. Semejante liderazgo solo fue puesto en discusión por el último capitulador, Ricardo Colombi, que después de zarandear la interna y de azuzar planes alternativos en varios frentes, se avino a la máxima de la superación del alumno.

¿Se avino? Por el momento, sí.

Cerró filas y salió a levantarle la mano. Tal vez esté convencido. Tal vez sea una jugada con altas dosis de pragmatismo de esas que Colombi ensaya a diario. O tal vez se esté curando en salud y esté reservándose para sí el poder de veto o de arbitraje, derecho que podría haber perdido ante la posibilidad de una contienda con fractura expuesta. ¿Qué hará? Aún no se sabe, pero no será la jubilación.

La sangre, una vez más, coaguló antes de llegar al río. Es el catalizador de la inteligencia que faltó en 2005. Y ese aprendizaje estriba en el diseño de una estrategia que piensa ya no en el próximo turno electoral, sino en las próximas dos generaciones, según dice el presidente de la UCR, que puede exhibir, más que gestión, eso sí, un éxito político-electoral que viene de otras dos generaciones.

 

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Todavía hay que confirmar candidaturas y votar. Pero a estas alturas parece difícil que peligre la reelección de Valdés, salvo algún error gravísimo o una implosión no calculada. El resto está por verse. Habría que mirar, en todo caso, la resolución de la interna más fuerte que tiene ahora el frente gobernante por la intendencia de Capital.

Tassano fue ungido por el radicalismo y allí hay un mensaje. No es aún, pero parece el candidato de la alianza. El asunto es que en menos de 24 horas Canteros le salió al cruce. Y dada la ausencia de mecanismos internos o de primarias provinciales que bien podrían arreglar esta situación, la cosa ahora se dirimirá en el plano de las negociaciones o del quiebre.

Si es así, las cosas pueden cambiar. No solo dividiendo el voto oficial, sino también partiendo la masa electoral capitalina, dando chances tal vez a algún otro sector que esté en condiciones de capitalizar a los descontentos y sumar a los desarreglados.

Lo que está claro, sí, es que el mundo cambió. La pandemia dio vueltas las estructuras, disolvió una cantidad impresionante de certezas, pero en Corrientes la rosca política sigue como era entonces. Esos cimientos siguen inmutables.

Escándalo: Estela Regidor debió pedir licencia tras difundirse que se quedaba con parte del sueldo de sus empleados

Publicada en La Nación

La diputada nacional por Corrientes (UCR), Estela Mercedes Regidor Belledone, se vio envuelta en un nuevo escándalo. Esta vez no fue por comparar a mujeres embarazadas con perras preñadas, tal su argumento en la votación de la Ley del Aborto, sino por aparecer con su voz en dos audios que se viralizaron por redes sociales y cadenas de mensajería personal en el que pide “reintegros” de hasta el 50% de sus salarios a varios de sus colaboradores, dinero que luego serviría para “hacer donaciones”, aunque solo una parte, porque “lo mío es mío”, dice la legisladora.

El modo de relación laboral y salarial al margen de las normas y el modo de redistribución del ingreso pecuniario de sus asesores, no habla sólo de una arbitrariedad compatible con la ilegalidad, sino también de una amenaza, porque a la legisladora la sorprendieron también dando una fuerte advertencia: el que no está de acuerdo, se quedaría sin su contrato.

“El que no está de acuerdo me dice, porque hoy es 25 y podemos rescindir perfectamente el contrato. Van a cobrar 40.000 pesos cada uno. El resto es reintegro”, dice en el audio difundido anoche por LN+.

Regidor explica además cómo sería el mecanismo: “Vos tenés que tener un sobre de cada uno, entonces cuando ellos te dan, hacés el recuento, ponés el nombre y cerrás el sobre, y yo te voy a decir cada mes a quién le vas a entregar. Vos te encargás de ellos, yo me encargo de lo que es mío. Lo mío es mío”. En otra parte se escucha: “Si el recibo en mano dice 80, entonces 40 se quedan y 40 ponés en la otra”, concluyó.

Incluso se la escucha instruir dónde y cómo conseguir los billetes. Menciona nombres de supuestos beneficiarios, de cajeros específicos y de cadenas de supermercados y farmacias que entregan dinero en efectivo para hacer la operación en un solo acto.

Y ante una pregunta de su interlocutor, con el que conversaba al parecer en un bar, la legisladora lanzó un insólito argumento: “Yo sé, vos me dirás que tu familia y demás, pero yo también tengo familia y he dejado de ganar y de ahorrar. Yo sé que otros diputados, los tipos se las quedan, no hacen las donaciones que yo hago, ni contratan en negro como yo contrato. Tengo gente a la que le doy una ayuda económica en negro”. Se queja incluso de una injusticia a la que califica de “avatares”. Les dice a sus asesores que ella no cobró su aguinaldo, y ya era el mes de febrero.

Luego de la viralización de los audios, sectores sociales y políticos de Corrientes pusieron el grito en el cielo, sobre todo porque la legisladora deja trascender en la grabación, que este tipo de operaciones es común a todo el arco parlamentario.

Tras la denuncia pública, sectores políticos opositores correntinos amenazan con elevar una denuncia penal. Ante esta situación y la escalada del escándalo, la legisladora, delfín del hombre fuerte del radicalismo correntino, Ricardo Colombi, se expresó a través de un comunicado. Dijo que la editaron maliciosamente, pero que pedirá licencia y se someterá a la Justicia para que aclare lo sucedido.

“Ante los hechos de público de conocimiento, basados en la difusión de audios de una conversación sucedida en el mes de enero, audios que fueron editados con manifiesta intención de perjudicarme, he decidido -en primer lugar- pedir licencia a mi banca como diputada por la provincia de Corrientes y presentarme ante la Justicia para que investigue estos hechos”, expresó Regidor en el texto.

“En segundo lugar, quiero aclarar que de ninguna manera mi intención, en aquella conversación con mi equipo de asesores, fue solicitar dinero de sus salarios para mi persona. La intención, que quedó clara en la larga conversación que fue malintencionadamente editada, fue pedir que colaboren con otras personas, como ayudo yo con parte de mi dieta a personas con situación social vulnerable”, agregó.

“En uno de los audios que están circulando se alcanza a escuchar que explico que ayudo económicamente a personas que lo necesitan y que les pedía a ellos la misma solidaridad. Sin embargo, en un segundo audio, la edición suprimió esta parte de la charla”, explicó.

“Confío en que la Justicia podrá deslindarme de las acusaciones que por estas horas los medios de comunicación están formulando sobre mi persona. El pedido de licencia tiene como objetivo no comprometer al bloque de diputados de la UCR y a mis pares de las otras fuerzas políticas. Soy una persona honesta, que puede demostrar perfectamente su patrimonio. Esto se puede observar en mis declaraciones juradas, que dejan constancia fehaciente de que mi patrimonio no ha variado desde que ingresé a la función pública. Tengo además una fuerte fe y el compromiso con los más necesitados siempre ha sido para mí un eje rector en mi vida”, finalizó.

Estela Regidor, diputada nacional por Corrientes, que asumió su banca en 2017, ha protagonizado varios episodios escandalosos, pero nunca, hasta ahora, por cuestiones reñidas con la ley. Casi siempre quedó en el ojo de la tormenta por sus dichos cómo funcionaria local o como legisladora en el Congreso. La última fue en su argumentación a favor de las dos vidas cuando se votó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, en 2018. Entonces dijo: “Seguro que muchos de ustedes tienen mascotas ¿Qué pasa cuando una perrita queda embarazada? No la llevamos al veterinario a que aborte. Decimos uuu, pero enseguida salimos a buscar a quién regalarle los perritos. Fíjense cómo son los animales, hasta las peores fieras quieren a sus crías. ¿Qué nos pasa a los seres humanos que tenemos esta maldita razón que nos tapa el corazón?”, señaló.

Regidor vence su mandato este año, y hay quien dice que esta filtración podría obedecer a cuestiones políticas internas, pues en el final de uno de los audios deja en claro un total quiebre de relación con los referentes del gobierno provincial que, al mando del radicalismo, propuso su candidatura y coadyuvó a la obtención de su cargo. También hay quien sostiene que la filtración sólo obedece a cierta molestia generalizada de los empleados, no sólo de la diputada radical, que son sometidos a este tipo de maniobras.

VIDEO: Lanzamiento del libro “Viaje al país del agua”

Agradezco a mis compañeros de Final Abierto: Gabriela Bissaro y Carlos Alberto Simon por el tiempo del programa que me regalaron para el lanzamiento/presentación en sociedad de la crónica “Viaje al país del agua”.
Gracias también a todos los chicos del equipo: Tana Obregón Nicolas Alonso María De Itatí Joaquin Dalmazzo Hugo Orlando Zamora
Gracias a Leonardo Moglia de Moglia Ediciones por la publicación y a todos y cada uno de los y las que lo hicieron posible.
A Cristina Iglesia que sin saberlo ella me inspiró; y a Rodrigo Galarza que sin saberlo él me abrió las compuertas de las palabras.

Estrena la tercera temporada del primer ciclo de entrevistas multiplataforma de la región

Así como la curiosidad es una cualidad que debería poseer cualquier persona para dedicarse al periodismo, la entrevista es la primera herramienta de trabajo que debería perfeccionar. Es en la pregunta donde podemos hallar el fundamento del oficio. Y es eso justamente lo que guía el ciclo Eduardo Ledesma Pregunta, que está a punto de estrenar su tercera temporada en el marco de la semana del aniversario número 61 del diario El Litoral, mojón audiovisual del proyecto.

Esta vez las entrevistas, media hora de entrega semanal, se emitirán desde un nuevo lugar de grabación: la casa Vedoya, sede del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste, edificio emblemático del casco histórico de la ciudad y que este año cumple 100 años. De este modo el programa cumplirá con uno de sus objetivos planteados al inicio: el de la itinerancia anual como manera de hacer conversar también al entorno que es parte importante del patrimonio de la ciudad. La primera temporada, por eso mismo, ocurrió en el Teatro Vera, y la segunda, en el recuperado espacio del Jockey Club. Esta vez se realizará en el Petit Hotel que perteneció a la familia del señor Carlos Patricio Vedoya.

Pero no será el único cambio. El ciclo, en su tercera temporada, también cambiará el día y horario de emisión. Desde el próximo martes 4 de mayo se repondrá todos los martes a partir de las 22 en todas las plataformas del conductor, del diario El Litoral y también por las plataformas y la pantalla de Telenord, en la sintonía 21 de Gigared.

“La entrevista comparte una doble cualidad dentro del periodismo. Por un lado es un género, tal vez uno de los más utilizados, pero también es una herramienta de recolección de datos. Como subgénero literario, nos brindó algunas de las principales obras del periodismo gráfico del siglo XX, pero al traspasar al universo audiovisual, la entrevista es otra cosa. Allí se convierte en el pulso narrativo de cualquier historia que deba ser contada”.

Sobre este párrafo, escrito por la productora general del programa, Andrea de los Reyes, estriba la tercera temporada del Ciclo #ELPregunta, que ratifica su incursión en los formatos televisivos de demanda, además de cubrir los formatos analógicos de televisión y de radio que desde 2019 convirtió a la propuesta en el primer ciclo multiplataforma de la región, característica que, con nuevos diseños y la incorporación de tecnología, pretende continuar esta temporada.

 

Ejes temáticos

Como cada año, en esta temporada el programa volverá a proponer una serie de entrevistas a intelectuales, dirigentes políticos, artistas y profesionales de distintas ramas del saber y del hacer, para pensar sobre temas contemporáneos que nos atraviesan como sociedad: poder, política, género, cultura, arte. La voz y el silencio. La riqueza y, sobre todo, la pobreza.

Contrario a los formatos más populares de los últimos años, este ciclo de entrevistas no hace foco en las cuestiones que buscan ahondar en la intimidad o la biografía personal de los entrevistados, sino que fue pensado como un espacio de intercambio sobre los desafíos colectivos de la sociedad en los tiempos que corren.

Cuestionamientos como cuál es el rol social de la universidad para el desarrollo de las provincias, qué es el género y por qué debe estar en la agenda política, cómo puede ayudar el psicoanálisis a comprender a una sociedad conservadora como la correntina, qué cantan los que cantan, qué cuentan los que cuentan, qué es el poder real y cuál el poder formal, cuál es nuestra relación con la discusión centro-periferia, en qué consistiría la reparación histórica que andamos pidiendo a diestra y siniestra, etc. Estos y otros interrogantes, no menos hondos ni complejos, forman parte de las consultas que desde mayo del 2019 empezaron a ser respondidas, y que volverán desde este martes a las 22, con un estreno de lujo: nada menos que la dueña de casa, la rectora de la Universidad, profesora Delfina Veiravé.
Oficia esto entonces como presentación de la tercera temporada de #EL Pregunta. Su hechura de alta factura técnica/periodística desafía en estos momentos los alcances de la crisis económica que golpea a los argentinos en general, y al periodismo y a los medios en particular. Y también las limitaciones de la pandemia.

 

Ficha técnica

El programa es una realización del periodista correntino Eduardo Ledesma, pero cuenta además con la apoyatura técnica, en diseño gráfico, de Augusto Vilar y en fotografía, de Nicolás Alonso. La estética audiovisual es de la productora Arteam y la realización audiovisual de Hugo Zamora y Joaquín Dalmazzo. La producción general es de Andrea de los Reyes.

Como en 2019 y 2020 (aún con la pandemia como limitante), estas conversaciones entre el periodista de El Litoral y distintas personalidades locales, de la región y del país estarán disponibles en el formato on demand, o como se conoce en castellano, en el formato de televisión digital a la carta, de manera gratuita, a partir de las 22 de este martes 4 de mayo, a través de diversas plataformas virtuales, Facebook y Twitter. También a través de las páginas www.eduardo-ledesma.com, www.ellitoral.com.ar y www.telenord.com.ar.

En tanto, el envío también se distribuirá por televisión analógica, para cumplir de ese modo con aquellas personas que todavía se sirven de las programaciones fijas curadas por los canales tradicionales. En este caso, está confirmada la emisión del ciclo todos los martes a las 22 (con repetición los sábados y domingos) por la pantalla de Telenord en el canal 21 de Gigared.

Hartos de pagar para ver las noticias de los porteños

Mientras todo el país ve por el noticiero las idas y vueltas epidemiológicas, educativas y judiciales de la Ciudad de Buenos Aires, en nuestra ciudad, Santa Fe, el director del principal hospital propone la apertura de tiendas de campaña en el campito del Liceo Militar que tiene enfrente. Necesita lugar para atender a los enfermos de coronavirus, como en una peli de guerra.

La miserable imagen que la dirigencia proyecta con el escándalo de la Ciudad de Buenos Aires también oculta que crisis sanitarias de igual dimensión están sucediendo, o están a punto de suceder, en buena parte de las ciudades más grandes del país. Al ritmo de los hechos, los agrupamientos de madres y padres organizados por Juntos por el Cambio a fines de 2020 se clonan a partir del modelo central, lo mismo sucedió con los runners y las aperturas de bares en plena primer ola, el año pasado.

Y con toda la razón: durante 2020, el dueño de un bar de Candioti sufría en su cierre de cuarentena al ver cómo al mismo tiempo el vicejefe porteño se tomaba un cafecito para las cámaras.

¿Ah, no sabés qué es Candioti? Mirá vos, che. Yo sí sé qué es plaza Serrano. Abrite un paquete de masitas de agua, salvaje unitario, y seguí esta larga y apasionante historia.

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Moglia Ediciones presenta “Viaje al país del agua”

La firma Moglia Ediciones y el periodista Eduardo Ledesma presentan en sociedad, en el Día Internacional del Libro, una nueva producción periodística-literaria. Se trata del título “Viaje al país del agua: Esteros del Iberá”, una crónica que transita por el lugar, vadea el juncal y los palmares, pero sobre todo conversa con la gente que habita ese ecosistema “cercano pero distante”, fascinante como desconocido, además de inabordable por inmenso.

Es un nuevo libro y por eso mismo una gran noticia. Luego de más de seis meses de incursiones, investigación y escritura, a principios de semana autor y editor ultimaron los detalles para la puesta en circulación de este material que se erige como una actualización de las viejas crónicas que dieron cuenta del estero, allá por el 1700, y de allí en adelante hasta el viaje de Rodolfo Walsh ocurrido en 1966 y que fue el espejo para este recorrido.

De hecho, tal cual se lee en el libro, “el plan de la comitiva fue revisar el itinerario de Rodolfo Walsh desde los dominios de Francisco Madariaga, de Concepción hasta la isla del Disparo. Un viaje al país del agua desde el siglo XXI hasta los vestigios de un tiempo geológico medido en millones de años, y sobre sus memorias culturales, de floras y faunas con descendientes vivos”.

“Viaje al país del agua” es una crónica sin límites claros entre el periodismo y la literatura. Pero “no es la primera vez que Eduardo Ledesma transita este tipo de relato. Ya en ‘A corazón abierto’ daba cuenta del manejo del género, del juego interesante que propone entre el periodista y el poeta”.
“En ‘Viaje al país del agua’ el narrador se interna en el terreno de la crónica literaria con pasos firmes, a grandes zancadas, como recorriendo un camino ya conocido y familiar”, dice la poeta, docente, crítica literaria y prologuista de la obra, Evelín Bochle.

Agrega: “El narrador se nos presenta como un cronista testigo, se vale de datos, información certera y fuentes precisas. Sin embargo, sabe llegar bastante más allá de ser un mero recopilador e informante. Se abre camino por entre los testimonios de los protagonistas, por entre las historias que recoge y recompone. Incorpora a través de la suya, las voces de los lugareños y evoca las voces ancestrales. De esta manera, el poeta irrumpe constantemente ante el periodista, impone la musicalidad de las aguas, le toma el pulso al monte, se mueve al ritmo de los relatos de antes… logra así aliviar la tensión en el lector y reafirmar que el lugar es realmente mágico, desconocido aún, peligroso, y a la vez fascinante”.

De esa manera Eduardo Ledesma “transmite la complejidad de uno de los lugares más emblemáticos de nuestra región. Logra detallar cómo se fue perfilando el destino turístico de la zona, pero se refiere también a los conflictos territoriales, al sincretismo atávico, a la pobreza y las necesidades de sus habitantes, signadas por decisiones políticas e intereses personales y corporativos”.

Es, además de eso, también una renovada apuesta de Leonardo Moglia, que alentó la iniciativa desde el primer momento, y materializó la idea en el entendimiento de que es válido dejar testimonio de un enorme territorio que está siendo apreciado por el mundo entero dada su naturaleza de maravilla ecoturística, pero que puede ampliar sus alcances si se potencian la sapiencia y las posibilidades de la gente de linaje estereño. Ese fue el enfoque propuesto por el editor y esa es hoy la característica más importante del libro: su lupa puesta sobre “ibereños” increíbles de muchos de los pueblos del interior y de los contornos del estero.

Moglia acogió el proyecto y lo sostuvo, aun con las dificultades de la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del coronavirus. Y editó este libro —el tercero del autor en la firma editorial—, que puede leerse desde varios registros, siguiendo los hilos que urdió el cronista para contar las muchas historias que se entrelazan bajo el mismo cielo del corazón de la provincia de Corrientes.

Luego de este lanzamiento, Ledesma y Moglia comenzarán el proceso de articulación con las autoridades sanitarias de la Ciudad de Corrientes y de los distintos municipios del interior mencionados en el volumen para protocolizar presentaciones presenciales futuras, en tanto y en cuanto el desarrollo de la vacunación, el retroceso o la contención de la pandemia así lo permitan.

 

Sobre el autor
Eduardo Ledesma es periodista desde hace más de veinte años, trabaja en el diario El Litoral desde 2003 y desde entonces se dedica esencialmente al periodismo político; conduce un programa audiovisual de entrevistas y co-conduce otro de actualidad, pero sorteando todos los temas de la agenda inmediata, intentó aportar una mirada un poco más profunda sobre la vida de las personas de ese lugar que hoy es la principal carta de presentación de la provincia de Corrientes.

 

Ficha técnica
Título: “Viaje al país del agua”: Estero del Iberá. Crónica. Corrientes, Moglia Ediciones, 2021. Autor: Eduardo Ledesma. Formato: tapa blanda, 21 x 15 cm. Número de páginas: 128. Precio: $800. Cómo conseguirlo: el libro estará disponible desde hoy en el local de Moglia Ediciones, La Rioja 755, Corrientes. Llamando al teléfono 3794-422258, o por WhatsApp al celular 3794-336755. También estará disponible por medios electrónicos como Mercado Libre.

Resistencia: capital nacional de la pobreza

La pregunta es tan dolorosa como la situación que describe: ¿por qué Resistencia se ha convertido en la capital nacional de la pobreza? Las respuestas son multicausales y van más allá de la ciudad, porque hoy es Resistencia la que encabeza el ranking, pero ayer fue Corrientes y anteayer, Concordia. No se trata de una infrecuente excepcionalidad chaqueña sino que es la regularidad de una región pobre.

Las causas también estriban en cuestiones que exceden los números que el Indec publicó el 31 de marzo, y que dicen que el Gran Resistencia tiene la mayor tasa de pobreza del país y la mayor tasa de indigencia de la Región NEA.

Con el 53,6% de su población afectada, es decir 414.823 personas, la capital del Chaco es la más pobre, entre otras cosas, porque no logra torcer su curva de deterioro que viene en franco ascenso hace años, pero que se aceleró desde 2018. Hubo tres factores: la pérdida de empleo, sobre todo empleo privado; la caída del salario, que además es uno de los más bajos del país; y los precios en alza de una inflación sin freno.

La tasa de actividad de Chaco, además, es muy baja. Tiene muchas personas que subsisten de programas sociales, pero que no alcanzan para cubrir la canasta básica. Fue, de hecho, la provincia que más cantidad de beneficiarios de Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) tuvo en relación con su población, alcanzando cerca del 30%.
A esto se suman cuestiones de carácter más estructural, que tienen que ver con las variables educativas y culturales, y el difícil acceso a las tecnologías. También con variables sanitarias y de infraestructura básica. Los datos que maneja el intendente de Resistencia, Gustavo Martínez (PJ), no son menos alarmantes. En diálogo con LA NACION dijo que unos “150 mil habitantes viven en asentamientos sin urbanización”: algo así como el 30% de la gente afincada en todo el ejido que gobierna.

Números
Una cuestión a tener en cuenta de la medición del Indec es que describe aglomerados urbanos. “Por ende, en el caso chaqueño, no contempla a toda la zona del Impenetrable o a localidades del interior donde la realidad socioeconómica es distinta. Proyectar el 53,6% de pobreza del Gran Resistencia a toda la provincia podría generar que el número provincial final pueda alcanzar hasta el 60%”, dijo Alejandro Pegoraro, director de la consultora Politikon Chaco.

“Sucede que no hay planificación de infraestructura ni de nuevos servicios ante el fuerte crecimiento de población de la capital, que contiene a la gente que llegó desde el interior en busca de mejores oportunidades para sus familias, expulsada por el avance de la concentración de las tierras. Una gran parte de esa población vive actualmente en condiciones de hacinamiento”, agregó Carlos Martínez, presidente de Libres del Sur Chaco.

El Gran Resistencia es un conglomerado urbano formado por distintas ciudades: Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas, que suman más del 50% de la población de la provincia. Son ciudades unidas, sin límites definidos. Están tan conectadas físicamente, que hasta parecen una sola, pero tienen intendencias distintas y muchas veces criterios desarticulados, lo que amplía la fuga de recursos.

“La pobreza viene creciendo a pasos agigantados. Hay más actividad callejera: gente pidiendo dinero o vendiendo cualquier cosa en el centro para poder llevar un plato de comida a su mesa”, dice Sonia Cardozo, coordinadora provincial de Barrios de Pie.

Sumado a ello, la falta de políticas de impulso industrial hacen que la población de este conjunto urbano mueva su economía al ritmo del Estado, que es el mayor generador de empleo.

Hay más: Resistencia tiene más del 50% de sus trabajadores activos en la informalidad. El intendente Martinez reconoce toda la problemática, y agrega que la capital, “al no tener un perfil industrial que permita la generación de empleo”, se inclina por el comercio y los servicios, que fueron severamente afectados por la pandemia.

Críticas en clave política
El intendente de Resistencia plantea también una serie de quejas en cuanto a la administración de los recursos, pese a compartir espacio político con el gobernador Jorge Capitanich y con el presidente Alberto Fernández. Dice que las ayudas estatales “son muy importantes, pero han sido devoradas por la inflación”. “Resistencia necesita ayuda provincial, nacional o de cualquier organismo internacional, porque no podemos pedirle más aportes al contribuyente de la ciudad”, agregó.

Martínez fue el intendente que más cuestionó las decisiones iniciales con las que el gobierno de “Coqui” Capitanich intentó gestionar la pandemia. El gobernador, de hecho, solo atinó a reconocer que los últimos datos son “muy dolorosos” y que tienen dos culpables: la recesión acumulada en el último tramo del gobierno de Mauricio Macri y el Covid. No admitió, hasta ahora, las responsabilidades que le toca al justicialismo que gobierna el Chaco desde 2007.

El diputado radical Livio Gutierrez señala que el Chaco recibió la mejor coparticipación per cápita anual de Argentina. En 2020 fueron más de 82 mil pesos por habitante, cuando Mendoza recibió 40 mil y Buenos Aires 23 mil. “Los recursos, en todo caso, están mal direccionados. Además hay mucha mentira estadística, porque estos niveles de pobreza no se condicen con los índices de desocupación, por ejemplo. O se miente, o directamente la gente no busca trabajo porque se siente incapaz o porque se siente desahuciada por la situación”, señaló en contacto con LA NACION.

Es verdad también que la estructura de la pobreza es atávica en el norte del país. Por eso este tema ocupa la agenda central de los gobernadores de las diez provincias del Norte Grande que se reúnen una vez por mes y casi siempre con el Presidente. Tales encuentros ya empezaron a fructificar: en marzo, en Catamarca, Fernández anunció un sistema de reducción de aportes patronales para las diez provincias, como llave de promoción para la generación de empleo. Ahora se trabaja, entre otras cosas, en compensaciones del costo energético.

La arquitecta Claudia Leguiza, secretaria general de la fundación Conin Barranqueras, analizó la situación por encima de la fría estadística. Hizo hincapié en la cuestión cultural y en el modo en que se encadena la vida de las personas marginadas. “Esa gente muchas veces debe optar entre la comida o la ropa o la escuela o limpieza. Pero además, si come, consume harina, grasa o aceite”, señaló.

A la pobreza estructural se le suma ahora la pobreza extrema que golpea más a las familias numerosas, generalmente con mujeres al frente. “Si no revertimos esa mentalidad de la pobreza hereditaria (”nací pobre, muero pobre”), de nada nos sirve el trabajo de contención que hacemos nosotros, o los subsidios. Tenemos que trabajar y mucho, sobre todo con esas madres adolescentes de 14 o 15 años”, agregó.

Efecto covid
De día, el centro de Resistencia es el recuerdo de lo que fue en épocas prepandémicas: una ciudad colmada de actividades culturales y sociales y de estudiantes universitarios. Hoy casi todo está cerrado y los estudiantes no están. La actividad económica es muy menor. Los comerciantes que pueden, subsisten, pero malgastando renta o achicando ahorros. El que no, cierra. Las persianas bajas se convirtieron en una constante a lo largo y ancho de la ciudad. Sólo en la peatonal hay entre un 30 y un 40% de locales vacíos, según datos municipales.

La reconversión de algunos rubros también es una constante. Allí donde antes había una florería o una librería hoy hay alguna rotisería o una verdulería. Las calles y avenidas de las afueras acompañan esa desolación. El pavimento está agrietado y de noche los bulevares son oscuros.
En los barrios la cosa es todavía peor porque la capital del Chaco le ganó espacio a las lagunas y bañados y convive con riachos interiores, tributarios del río Paraná. Hay algunos patios pegados a los terraplenes que intentan ser una defensa ante las cíclicas inundaciones. Y con basurales a cielo abierto que denuncian la inexistencia de servicios, pero también el deterioro de las condiciones socioambientales.

Esta situación llevó al Chaco a ser una de las primeras en recibir el embate más fuerte de la pandemia. Fue noticia todo el primer semestre de 2020 por el ensañamiento del Covid pero también por deficiencias en la gestión de la peste.

“Hoy las organizaciones sociales somos un factor fundamental para los sectores más vulnerables. En plena pandemia nos transformamos en esenciales, ya que sin nuestra ayuda, sin las ollas populares, no hubiese sido posible paliar esta situación por la que estamos pasando”, dijo Sonia Cardozo.

Según datos del Indicador Familiar de Acceso a la Alimentación (IFAL-Chaco), entre octubre del 2019 y mismo mes de 2020, aumentó un 43% la concurrencia de vecinos a los comedores y merenderos comunitarios, tanto en la capital como en el interior provincial.

Los más afectados, en el Chaco como en todo el país, son los niños y niñas, porque ven obstruidos y vulnerados sus derechos esenciales a la alimentación, a la educación y a la salud. Un 66% de los niños chaqueños consumen menos de las tres porciones diarias de lácteos que se recomienda como óptimas, pese a que poseen tarjeta Alimentar; mientras que el 61% come una sola fruta al día o no come ninguna, según la misma encuesta IFAL a la que accedió LA NACION.

La situación de alta pobreza impacta también en el resto de la sociedad. Todas las fuentes consultadas coinciden en este punto, pues la pobreza estructural limita las posibilidades de desarrollo general. Una ciudad donde uno de cada dos personas es pobre, es una ciudad que está estancada y donde no hay mercado para explorar sus potencialidades. El caso de Resistencia es una muestra de ello: en la agenda política de la última década, por lo menos, figura la necesidad de explotar las potencialidades del turismo, algo que no se logra porque las necesidades sociales son mucho más grandes a la vez que urgentes. “Lo mismo ocurre con la cuestión laboral: al ser una ciudad de alta pobreza y relativamente baja instrucción, la oferta laboral (privada, registrada) es poca y la que aparece está más enfocada en emplear personas de baja instrucción, porque son la porción mayoritaria y más barata”, concluyó Alejandro Pegoraro.

Juntos como hermanos

 

“La inteligencia no sirve para ser jefe de Estado. Lo que cuenta en un jefe de Estado es la fuerza. El valor, la astucia y la fuerza”

Henry Kissinger
“Entrevista con la historia”
Oriana Fallaci

 

Aseguran que no hay ni habrá pelea, pero por las dudas llaman a la unidad. Invocan la necesidad de una cohesión interna, pero como reaseguro, porque nadie está pensando en quiebres ni en diásporas. Lo que hay, en todo caso, es la teatralidad de la disputa del poder, que a veces es teatro y a veces degüella de verdad. Y la sangre de verdad llega al río de verdad, generando problemas de verdad a una sociedad que mira desde un Coliseo distante, cómo se despedazan los hombres y las fieras. Y todo por el poder.

No ocurrirá aquí. Juntos, como hermanos o primos (como no se pudo en épocas de otros apellidos) los mandamases del principal partido de gobierno, la UCR, pusieron primera de cara a las elecciones de este año, comicios en los que Corrientes deberá elegir gobernador, intendentes, y una larga lista de legisladores comunales, provinciales y nacionales.

Los números que materializan las preferencias sonríen al gobernador Gustavo Valdés. No habría mayor margen en relación con ese tema, al menos puertas adentro de la Unión Cívica Radical, pues Valdés aventaja con holgura a Ricardo Colombi. A veces 2 a 1. A veces 3 a 1. Y son los que más miden en toda la alianza.

Hay quien dice, además, desde las galerías del rosado inquilinato del gobierno, que anoticiado de esos y otros guarismos, que entre el lunes a la noche y el martes a la mañana le mostraron Alejandro Catterberg (director de la consultora Poliarquía) y Andrés Rabossi (de la consultora Nordeste), Colombi sorprendió con el mensaje de unidad lanzado en el salón donde -distanciados por protocolo sanitario- se reunieron los popes del radicalismo vernáculo.

Sorprendió esa suerte de capitulación. Y sorprendieron después sus enojos impostados en entrevistas radiales cuando algunos periodistas le preguntaron sobre su relación con el gobernador. Molesto, el presidente de la UCR dijo que son los otros los que ven peleas allí donde él sólo ve unidad.

—No se discute la unidad. Hay algunos actores que están en una burbuja y tratan de crear discusiones todos los días, en un estado que no es real. ECO es una alianza social y política. La sociedad nos va a castigar con el voto si no hacemos las cosas bien. Tenemos que ser racionales, cautos, moderados, cerrar lo que tenemos que cerrar hacia adentro, consolidar hacia adentro y presentar un proyecto político hacia la provincia —dijo en Radio Dos.

Mensaje correcto, digno de impresionar a los ingenuos. Mensaje astuto, también, digno del avezado jugador que es con las piezas y los tiempos de la política. Sucede que Ricardo Colombi llamó a la unidad justo en momentos en los que viene hablándose -y mucho- de que él mismo estaría detrás de otras candidaturas que buscan esmerilar ciertas estabilidades internas, sin contar que no son pocos los dirigentes que lo ven dispuesto a dar nuevas batallas. Hay otros, también, que intentan jubilarlo, como él mismo dice.

Ahora bien, más allá o más acá de lo que se declara en la prensa, la cuestión central para el radicalismo estriba en la gestión de su propia interna. El resto de los socios parecen convidados en una conversación en la que se definirán cosas menores. El premio mayor parece problema de dos personas, y ello también, más allá de la gastada estrategia del miedo a la que apela Colombi para que los propios trabajen un poco más de lo que les permite el aburguesamiento que da como resultado el ser parte de un gobierno que lleva 20 años en ejercicio de la gestión. Y del poder.

—Hay declaraciones que no sirven para nada. Hay dirigentes que no recorren, que no salen del aire acondicionado, que no andan por la calle, que no salen del café y no hablan con el empresario, el docente, el policía, el comerciante, el productor —reclamó el exgobernador.

Muy parecido al reto de Cristina Kirchner cuando dijo que “hay funcionarios y funcionarias (de Alberto Fernández) que no funcionan”. Perecido, solo eso, porque los modos de la señora están lejos de los modos del señor.

De hecho, Colombi pidió desperezarse y evitar los aires triunfalistas porque “el Gobierno nacional intentará poner a un peronista en el sillón de Ferré”. Y lo dijo como si fuera una novedad, aunque sonó más bien como si fuera un demérito o una ilegalidad esa aspiración. Además de una posibilidad que debe conjurarse con trabajo.

Más allá de esto, lo cierto es que la UCR largó su campaña. Dicen que en breve llamarán a los socios, que empezaron también a moverse. Y a reclamar.

La maquinaria de la política empezó a rodar en busca de los espacios, mientras en paralelo azuza la pandemia y hay urgencias que todavía no tienen manuales protocolizados: por caso la vuelta a las clases, que es una prioridad para el Gobernador. Para el Presidente. Para todos. Será, al parecer, un trofeo en este año electoral.

Pero de nuevo en Corrientes, será ese un punto crucial para Valdés, porque conseguir la apertura de las escuelas y el retorno de la escolaridad presencial será una señal positiva para el futuro y una plataforma de lanzamiento ideal para su reelección, cosa sobre la que pocos dudan a estas alturas.

Colombi, mientras tanto, intenta marcar la cancha, como siempre. En su rol de regente del partido, dijo que recién en abril o mayo se decidirán las candidaturas. Seguramente será así, pero “las candidaturas” no son lo mismo que “la candidatura”.

Tal vez falte un poco más, sí, para terminar de definir la estrategia de Capital. Algunos referentes del Gobierno, como Carlos Vignolo, aseguran que habrá una repetición de fórmula y que Eduardo Tassano irá también por la reelección. Hay otros que ponen ciertas reservas; quizás el propio Colombi sea uno de ellos. También algunos funcionarios y varios socios.

Para colmo, la tormenta de la semana pasada reavivó un viejo fantasma: el de las lluvias enancadas a inundaciones pasajeras, fenómeno que eyectó a Fabián Ríos de la Municipalidad de Corrientes y, en el pliegue inverso, potenció la candidatura de Tassano, arropado por la publicidad de un plan hídrico que mostró algunos avances, pero que se demostró insuficiente. Funcionó en la seca, pero en la primera gran lluvia la ciudad volvió a nadar en sus peores recuerdos.

La oposición, que tampoco pudo hacer mucho cuando fue gobierno, salió a recordarle a Tassano sus déficits: “¿Se acuerdan del plan hídrico?”, preguntó con acidez el diputado Pitín Aragón en sus redes sociales, subido al tren de una candidatura con boletos kirchneristas. Para colmo de males, el ecónomo todo terreno de la Comuna, “Cuqui” Calvano, salió el mismo martes de la lluvia a decir que Tassano merece más tiempo porque hizo lo que nadie, y de eso, hizo muchas cosas que no se ven (sic).

En connotadas parcelas oficialistas ensayaron sonrisas ante esa frase que puede querer decir otra cosa, pero que no fue indiferente a la ponzoña de las chicanas en tiempos electorales.

—Obvio que no se ven. Las obras que se ven en la Municipalidad las hace el Gobierno —ironizó alguien que conoce los pormenores puertas adentro de ECO y que no se escandaliza por los códigos de tanteo a los que se apelan en épocas de campaña.

En ese marco, todo está por verse. Y como todos perciben, números en mano, que la reelección de Valdés es posible, nadie quiere quedar afuera del reparto. Es un asunto difícil porque los espacios son exiguos y los pretendientes son muchos, en ambos esquemas provinciales. Veamos.

En las últimas tres elecciones a gobernador, el electorado polarizó su decisión. Ganó siempre el Gobierno, pero el PJ estuvo allí, cerca. Esa polarización, que parece razonable en términos políticos e incluso ideológicos (pues el mundo democrático se debate entre tres o cuatro ideas de administración y gobernanza), no se condice con la cantidad de partidos que viabilizan el voto. Ni con las visiones o proyectos de provincia que se explicitan, que hace rato son más bien conservadoras.

En Corrientes, aun así, en las últimas elecciones estuvieron habilitados 41 partidos políticos: 41. He allí la dificultad que tienen siempre los armadores y estrategas. Veremos cómo se resuelve esta vez. La carrera entra en tiempo de definiciones. Y de escarceos. Lo que no habrá es pelea, por suerte.

El peligro de las autocracias

“Este oficio surgió para fortalecer un sistema que creció a la par suya: la democracia. Pero hoy nuestras democracias no garantizan el acceso a derechos a la mayoría, y nos toca revelarlo”.
Cristian Alarcón
“Periodismo, instrucciones de uso”

Salidos a duras penas y con heridas del laberinto filoso que nos puso por delante el 2020 -que será recordado como el año de la peste-, ingresamos a un 2021 que promete una vorágine tan intensa y desafiante como su antecesor, lo que vuelve a poner sobre la mesa el asunto del futuro para la humanidad y sus instituciones; para nosotros mismos.
La pandemia de coronavirus no da tregua. Se burla e insufla olas aun por encima de los esfuerzos de la ciencia, que en tiempo récord aportó con éxito varias presentaciones de vacuna. Pero mientras el mundo unifica acciones en ese sentido, la política menos democrática gana la escena y monta un peligroso espectáculo desde los Estados Unidos, hasta ayer una de las mayores democracias del globo.

La crisis sin precedentes que observamos desde todos los rincones del planeta tuvo uno de sus puntos culminantes el miércoles, cuando un grupo de partidarios de Donald Trump irrumpió en el Capitolio para protestar contra los legisladores que certificaron la victoria de Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre pasado. Los manifestantes se enfrentaron con la policía, tomaron el estrado del recinto y ocuparon la rotonda dentro del edificio del Capitolio. Hubo muertos, heridos y detenidos.

El asalto ocurrió después de que Trump instara a sus partidarios a mantener el apoyo para rectificar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020.

Desde entonces hasta hoy pasó de todo. Algunos de sus propios partidarios tildaron a Trump de “desequilibrado”. La política promete que el Congreso tomará “medidas” si el presidente “no deja el cargo de manera inminente y voluntaria”. La Cámara de Representantes, que ya enjuició políticamente a Trump en diciembre de 2019 por cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso, amaga de nuevo con llevarlo a juicio. Hace dos años el Senado votó para absolverlo de los cargos. Ahora dicen que irán a exonerarlo e inhabilitarlo de por vida. Precedente, que le dicen, para que nadie más se atreva a tanto.

Solo tres presidentes estadounidenses han sido sometidos a juicio político, incluido Trump. Pero ninguno fue dos veces al banquillo en una sola gestión, lo que en este caso sería una novedad absoluta.

Mientras tanto, Donald Trump ya confirmó que no asistirá a la ceremonia de asunción de Joe Biden. Si cumple su promesa, será el cuarto presidente norteamericano en faltar a la asunción de su sucesor. El cuarto. (En Argentina tenemos fresco el desaire de Cristina Fernández a Mauricio Macri. Fue el alimento semanal para las granjas de trolls todavía activas en el mundo de la virtualidad. Ellos hicieron la síntesis: CFK es igual a Trump).

Pero la cosa no terminó allí: legisladores demócratas pidieron garantías a los militares para que el saliente mandatario no quiera iniciar una guerra o algo todavía peor.

Desde el punto de vista simbólico, la cosa no es menos dramática. Durante los hechos de barbarie antidemocrática, los partidarios del presidente ondearon la bandera confederada (tela roja, cruz azul, bordes y estrellas blancas) utilizada originalmente por los estados sureños que se separaron de la Unión y lucharon contra la abolición de la esclavitud en la Guerra Civil norteamericana, entre 1861 y 1865. Fueron derrotados, pero desde entonces la enseña se usa, entre otras cosas, para reivindicar la opresión, la esclavitud y la supremacía blanca, que no es otra cosa que la autopercepción de superioridad de una pequeña elite que se considera dueña de todo y, más aún, heredera del alma americana.

Se trata a todas luces de un hecho de gravedad extrema, que si bien ocurre lejos, podría tener implicancias para el resto del mundo o atolondrar su funcionamiento.

En Argentina, la crisis política de los Estados Unidos se usó toda la semana como un espejo para ensalzar o defenestrar actitudes que, de uno y otro lado, demuestran más puntos en común que diferencias. He allí lo peligroso. Tanto o más como los discursos que se escuchan masificados e irresponsables.

De todos modos, y por encima de la posición que tenga cada uno al respecto de lo que ve y escucha y de las herramientas intelectuales con las que tamiza la realidad que se le presenta, la evidencia muestra que la vida se volvió más difícil en todas partes, acicateada por las ausencias que dejan las víctimas, por los vaivenes emocionales que se encadenan a las pérdidas y por el confinamiento estirado como producto de la pandemia; por la economía en rojo y por una angustia que se profundiza por lo incierto del porvenir.

Es el contexto en el que Argentina ingresa a este año de definiciones.

Ni hablemos de la cuestión local, de Corrientes y la elección de su próximo gobernador, en el marco de una disputa que amaga siempre con romperse desde adentro, como producto de una interna no resuelta en el seno del oficialismo, entre otras cosas, por el manejo del poder.

En todo caso, allá como acá, la lupa debe estar puesta sobre la democracia. Es la visión autocrática del manejo del poder lo que mueve las alocadas acciones de Trump. Nuestro país tiene también sobrados ejemplos. Y la provincia ni hablar.

Por eso importa la democracia y su calidad. Sus efectos sobre la ciudadanía, porque allá y acá, en todas partes, lo cierto cede ante los efectos. La verdad sucumbe ante lo impactante. Lo colectivo se rinde ante lo propio. Hay distancias largas y perniciosas entre lo que se dice y lo que se hace, y eso tensiona sobre los tejidos sociales, sobre los contratos que deben mediar entre los mandantes y los mandatarios.

La oportunidad que nos presenta esta crisis es que ante lo dinamitado de los caminos de siempre (lo cual incluye al periodismo, claro), podemos emprender la búsqueda de caminos alternativos para retomar la discusión política, para que hablemos de proyectos, de modelos, del futuro, y no solo de cargos o de contrataciones reñidas con la ley, o del tamaño de la cuenta bancaria con que saldrá el mandamás de turno por sus servicios prestados a él y a sus amigos.

Hablar más de política tal vez sea un camino. Es una propuesta.

Quien esto escribe desconoce los pormenores de la institucionalidad norteamericana, pero no los pormayores estructurales del régimen democrático. Y si bien está radicado lejos de los entretejidos de la política nacional (que de vez en vez parece más porteña que nacional), está, como todos, habilitado a la observación y a una decodificación. A ver y sopesar resultados. Y como cualquier correntino en ejercicio de su ciudadanía, tiene al alcance de sus sentidos la posibilidad de una observación y conclusión del proceso que se inició en la provincia hace exactamente 20 años.

Es ante ese devenir y sus logros -más bien escasos o ya exiguos a estas alturas- que cabe una petición: la elaboración de políticas públicas que puedan superar el pago de los salarios como única fortaleza real, objetiva y continua del Gobierno, y como única demanda ciudadana en una provincia en la que, por si fuera poco, el Gobierno parece regir absolutamente todo: desde el trabajo hasta el ocio; desde la salud hasta las recetas de cocina por televisión.

Tal vez, después de la peste, o como reacción a ella, sea el momento de abandonar los discursos románticos sobre la pobreza y hacer algo alguna vez para mitigarla, porque la pandemia la reprodujo incluso más rápido que las políticas erradas o indolentes del peor de los gobernantes.

Tal vez sea momento de dejar de lado los prejuicios sobre los que más tienen y en todo caso ayudar a que puedan invertir su dinero en vez de atesorarlo, fugarlo o ponerlo en situación cría en los corrales de la timba financiera que pagamos entre todos.

Trabajar sobre los aspectos centrales de la soberanía de los individuos y los derechos sociales, sin primacías pero con responsabilidad; propender a la expansión de derechos políticos y la redistribución de recursos económicos en áreas claves como salud o educación. La pandemia nos dejó desnudos también en estos dos asuntos. Nos mostró en el mismo acto su esencialidad y su profunda precariedad.
Ante todo o por todo, entonces, tal vez sea el momento de revisar las cosas a fondo. Revisar los sistemas electorales arcaicos y, ya que estamos, dejemos de hablar de los nuevos derechos para llevarlos a la práctica. La paridad, por ejemplo. O el voto joven, pues en Corrientes, como señaló hace poco una senadora nacional, una niña de 10 o 12 años puede ser obligada a parir un hijo, pero a los 16 no puede elegir un concejal. Tan incongruente es nuestro sistema que los chicos y chicas de 16 en adelante pueden votar por su presidente, pero no pueden elegir a su gobernador.

Tal vez sea el momento de salir de las cavernas y abandonar el miedo a los cavernarios. Dejar de mirar para atrás y asumir el compromiso de ir hacia adelante. Pero en serio. Estar a la altura de la historia tiene que poder ser negocio para todos.

Crujidos radicales

La provincia se juega mucho el año que viene, en el marco de una crisis que se presenta como problema para los que gobiernan y como posibilidad para los que no.

La oposición local tomó nota y empezó a trabajar. Esto quiere decir que los legisladores peronistas jugaron sus cartas para activar un mecanismo de presión e incorporar muchas de las múltiples necesidades de Corrientes en el presupuesto nacional, instrumento que tuvo su primera sanción el jueves en la Cámara de Diputados.

El Gobierno de la Nación hizo lo propio y habilitó una bolsa grande de plata para darle material proselitista a los propios, y material institucional al extraño. En este caso el extraño sería el gobernador Gustavo Valdés, con quien el presidente Alberto Fernández mantiene una relación de cercanía madura, aceitada sobre un concepto de federalismo. Mantener la equidistancia facilitaría las cosas si es que tienen que convivir más allá de 2021, lo cual implicaría la reelección de Valdés.

Esa posibilidad, que en principio debería ser un problema para la oposición (que hace tres elecciones queda en la puerta, pero sin poder entrar al palacio de Salta y 25 de Mayo), parece ser más un problema del radicalismo, que hace crujir su interna por asuntos no resueltos, más allá de los números, que siempre fueron un ordenador político en la era del colombismo.
Sucede que los números ahora acompañan a Valdés, y Ricardo Colombi parece no convencerse ante esa evidencia amarga, entonces apela a lo que sabe y que tiene aprendido de sus viejos libros gordos de chicanas y zancadillas.

Y si bien en público se desmienten las intencionalidades, o se las minimizan, vale hacer un racconto para dejar constancia, al menos, de un problema político que ya tiene algunos síntomas y que mal gestionado podría agravarse. Veamos los puntos más importantes de lo que hasta ahora es sólo una puesta en escena:

Acto 1

Esta semana se trató y se aprobó el presupuesto nacional en la Cámara de Diputados. Allí obtuvo su primera sanción con 139 votos a favor, 15 en contra y 90 abstenciones.

Los diputados correntinos se dividieron en dos bloques. Por un lado están los que aprobaron, es decir los tres peronistas (“Pitín” Aragón, Nancy Sand y Jorge Romero) y las dos del PRO (Ingrid Jetter y Sofía Brambilla); y por el otro están los que se abstuvieron, es decir los dos radicales (Estela Regidor y Jorge Vara).

Parece el mundo del revés, pero no lo es. Es el mundo de la política.

—¿Cómo se entiende?

—Así:

El Gobernador pidió a los legisladores correntinos de ECO-Juntos por el Cambio que “acompañen” el proyecto, entre otras cosas porque sus voces fueron escuchadas y el presupuesto prevé la afectación de unos 116.000 millones de pesos en obras. El asunto es que sólo las diputadas macristas lo hicieron.

Regidor y Vara, radicales ellos, se abstuvieron de votar en general, aunque votaron en particular los artículos que beneficiaban a Corrientes. En ese mismo acto desoyeron el pedido del Gobernador, alegando conducta partidaria, pues siguieron la bajada de línea del radicalismo nacional que les ordenó abstenerse.

Aquí hay que tener presente que una cosa es la estrategia nacional de la UCR, y otra la estrategia provincial de cara a las elecciones provinciales del año que viene, cosa que se diferencia todavía más de la estrategia del gobierno provincial, que tiene más responsabilidades, de cara a la gente, que la de pelear espacios o negocios.

En esa línea se manifestó el viernes el secretario general, Carlos Vignolo, quien hablando por radio dijo que Regidor y Vara “tomaron una decisión equivocada”.

Para agregar, solo decir que Vara fue siempre ministro de Ricardo Colombi, hasta que fue electo diputado ya en épocas de Valdés. Y Regidor fue siempre un comodín versátil que a veces cubre necesidades electorales, a veces necesidades administrativas y siempre responde a los requerimientos políticos del ex gobernador. Siempre. Es infalible. Por lo tanto, si siguió un mandato partidario, ese no partió de la ciudad de Buenos Aires sino de la calle Buenos Aires. El tiempo dirá por qué o para qué lo hizo de ese modo.

Acto 2

Si bien responde a una disposición nacional fundamentada en los impedimentos de la pandemia, la conducción de UCR Corrientes decidió prorrogar todos sus mandatos partidarios hasta por lo menos mediados del año que viene. Hay quien dice, no obstante, que ciertos sectores influyentes del partido intentarían alargar la prórroga hasta diciembre de 2021. He allí la clave.

En el resto de los distritos esa decisión tiene un peso determinado, pero en Corrientes, y pongamos por caso, en Santiago del Estero, que también elige gobernador en 2021, esta decisión es un tanto más trascendente porque los procesos electorales son más grandes y determinantes. Se juegan las gobernaciones e intendencias, además de la integración de los parlamentos.

Los mandatos de las autoridades de la UCR Corrientes caducan el 16 de diciembre, pero ante la imposibilidad de realizar convenciones y asambleas, el Consejo Nacional habilitó una extensión de los mismos.

En Corrientes, la decisión de prorrogar mandatos surgió tras la reunión de la Mesa Ejecutiva del Comité Central de la UCR realizada el pasado jueves 22 de octubre. Esa mesa está integrada por Ricardo Colombi, Héctor Lopez, Graciela Insaurralde, Graciela Rodríguez, Norberto Ast, Manuel Aguirre y Susana Nugara, entre otros.

En tal reunión, Colombi expuso la necesidad de considerar la prórroga dada la imposibilidad material de realizar procesos electorales en este contexto pandémico, ya que su concreción implicará el desplazamiento y aglomeración de personas. Es lo que pasará, de hecho, en las elecciones generales, pero para Colombi el riesgo de contagio está en la interna. (¿?)

Lo que no se dice de esa argucia es que tales autoridades tendrán responsabilidades en 2021, por caso la de fiscalizar los procesos y armar las listas de candidatos. (Por suerte lo tienen a Colombi, que se ofrece gratis a realizar esas tareas). De todos modos todavía no está dicha la última palabra. La decisión final debería surgir de la Convención Provincial. Allí necesitarían unos 70 votos para imponer una decisión al respecto.

Acto 3

La semana pasada ocurrió también un escarceo en la Cámara Baja de la Provincia. Diputados peronistas enrolados en el Frente de Todos solicitaron preferencia para agilizar el tratamiento de dos leyes clave para la sociedad en su conjunto, pero ambos fueron rechazados. Se trata de los proyectos de paridad de género y voto joven.

El diputado José Mórtola fue quien primero pidió preferencia para los proyectos de paridad de género, incluyendo el enviado por el gobernador Gustavo Valdés. Tras la votación, su petición fue desestimada. Más adelante, el diputado César Acevedo solicitó la preferencia para las iniciativas de voto joven, que también fueron rechazadas.

Es verdad que el PJ está en su derecho y casi en obligación de insistir con estos temas, aunque cuando puertas adentro tuvo que responder por la paridad, por ejemplo en la disputa entre Rubén Bassi y Patricia Rindel, no quiso hacerlo o no pudo. Y entonces recibió la ayuda solícita del oficialismo radical en el Senado, que con notable coherencia avaló al varón por sobre la mujer y terminó la discusión.

Tal vez no sea este el caso, pero desde entonces ya nadie puede mirar con ingenuidad los amagues opositores para poner en evidencia la supuesta negativa oficialista de tratar estos asuntos, porque negar espacios a la mujer o a los más jóvenes, no generan impacto directo en los generales de las sombras, sino que comprometen más la palabra del Gobernador, más allá de colocar a la provincia entre las más atrasadas en cuanto a la “real igualdad de derechos” que exige la propia Constitución.

Cada vez que es consultado por el tema, Valdés pide que en vez de reclamarle a él, se les reclame a los legisladores por su actitud de negativa constante. Tal vez tenga razón. El ministro Vignolo, que también respondió sobre esto el viernes en una entrevista en Radio Dos, intentó bajar los decibeles. Dijo que cuando estén dadas las condiciones, la Legislatura avanzará en ambas cuestiones.

Pero el tiempo es ahora, y él lo sabe, o debería saberlo. Demorar el debate implicaría votar otra vez, el año próximo, en las mismas condiciones de siempre, desoyendo fuertes demandas sociales, cambios culturales ya dados en el mundo con evidencias de sobra y las propias promesas formuladas por Gustavo Valdés hace casi 4 años.

También lo saben quienes frenan estas iniciativas, y tal vez por eso lo hagan: porque pescan en río revuelto, y mientras haya pesca, se demora la jubilación de varios pescadores. De todos modos tendrán que tener cuidado, porque el proceso de cambio ya empezó y hace tiempo que escapa de su control.