Destitución de Fernando Lugo

Destitución de Fernando Lugo

Reapareció Fernando Lugo y convocó a su gabinete a montar un gobierno paralelo

(Lunes 25 de junio de 2012). El presidente depuesto del Paraguay, Fernando Lugo, reapareció en la escena de su país dando señales claras de que lo que considera “un golpe a la democracia”, no le resultará tan simple a las mayorías políticas conservadoras que cerraron filas en contra de su continuidad.

Primero, en la madrugada del domingo, se hizo presente frente al edificio de la Televisión Pública y en el “micrófono abierto” maratónico que se dispuso para resistir la situación, alentó manifestaciones pacíficas para recuperar el gobierno perdido. Ayer, desde su domicilio particular de Lambaré, en un barrio sencillo de las afueras de Asunción, dijo tajantemente que no reconocerá el gobierno de su ex vice, Federico Franco; que irá a la reunión de Unasur del miércoles en Lima, Perú, y que vendrá a Mendoza como presidente del Paraguay a representar a su país en la cumbre del Mercosur de este jueves (pese a que le retiraron oficialmente la invitación al Paraguay) y convocó, para hoy mismo a las 6 de la mañana, a una reunión de gabinete.

Habilitó, lo que se dice, un gobierno paralelo que en Asunción creen es un manotazo de ahogado más pensando en la comunidad internacional que en la política interna.

Un alimento para una campaña latinoamericanista que en el país ya se lee como una nueva “triple alianza”.

Luguistas asumidos y reconocidos, como el ex secretario de Defensa Civil, el argentino Camilo Suárez, de quien dicen es uno de los asesores del anillo más íntimo de Fernando Lugo, reconoció ante El Litoral que la situación es difícil, que el gobierno se perdió, entre otras cosas, por cuestiones internas del Frente Guazú (sustento político del sector) y por una ingenuidad que se vio manifestada ante la avanzada de la coalición conservadora que terminó de contarle las horas al ex obispo.

Ex el ministro de Interior, Carlos Filizzola, el primero de los cesanteados tras la masacre de Curuguaty, donde murieron 11 campesinos y 6 policías, mecha que encendió el conflicto, dijo ayer en contacto con este diario, que lo que Lugo hizo al irse fue “priorizar la no violencia”, pero ahora, con la reunión de ministros que tendrá lugar hoy a las 6, la idea es “estar en contacto para unificar un discurso en contra del gobierno de Franco, que no es legal ni legítimo, y para unificar estrategias y recurrir luego a las cortes del mundo y del Paraguay para denunciar este golpe institucional”.

Esto implica, ni más ni menos, que montar una especie de segundo gobierno, apuntó El Litoral. “Nosotros priorizamos la paz pública, pero ahora vamos a hacer lo que esté a nuestro alcance para denunciar este atropello”, señaló luego de retirarse de la residencia de Lugo, donde ayer, pese a ser domingo (sagrado para la gente) dirigentes de todo tipo desfilaron en busca de nuevas argumentaciones.

La prensa del mundo se apostó también en ese lugar, pues desde allí se preparó la reunión de hoy que no sería, por el detalle de ya no ser, más que un remedo de las reuniones de gabinete que semanalmente presidia Lugo.

Reaparición

La agenda del ex presidente, como se dijo, empezó a moverse en la madrugada del domingo, primero en la explanada de la incipiente televisión estatal y después con una rueda de prensa que dio ayer cerca del mediodía. A la tarde, tras la insistencia de los medios internacionales, el ex mandatario se asomó a su balcón a saludar en un alto de las reuniones.

Seguirá en la picota con la reunión de hoy, que es también un posicionamiento que le cierra las puertas a un llamado que hizo el presidente Franco, quien le dijo ayer a varios medios que planteará la eventualidad de convocar a Lugo para que sea el nexo con los presidentes de Latinoamérica, temiendo tal vez lo que podría ser un bloqueo que afectara, como siempre, al pueblo paraguayo.

About the author: Eduardo Ledesma

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