Chaco: la víctima más joven y los motivos de una crisis sin control

Publicado en La Nación
CORRIENTES.- La cara mortal de la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus no deja de mostrar su ferocidad en el Chaco. Esta vez se llevó la vida de una adolescente de 14 años, que se ha convertido en la víctima más joven del país desde el comienzo de la pandemia. La menor falleció alrededor de las 20 del domingo 31 de mayo, en una de las salas del Hospital Perrando, que desde el inicio de la crisis sanitaria es, además, uno de los focos infecciosos más grandes del Chaco. La provincia ya suma 54 muertes y 896 contagiados. Más de 500 siguen activos.

La víctima argentina más joven de Covid-19 tenía 14 años. Estaba internada desde el sábado en la Pastilla 6 del Hospital Perrando, con asistencia respiratoria mecánica. Dio positivo en los últimos días, pero también, según los informes médicos, tenía lupus como patología de base. Otros informes extraoficiales hablan de que fue alcanzada por una insuficiencia renal en el marco de un posoperatorio por apendicitis aguda, con compromiso pulmonar.

En el parte epidemiológico de este lunes, el subsecretario de Salud del Chaco, Alejandro García, dijo que la adolescente de 14 años era oriunda de Presidencia La Plaza, una localidad distante 104 kilómetros al noroeste de la capital chaqueña, y que se encontraba internada desde el sábado. El domingo murió.

La chica era conocida de los médicos. Primero del Hospital Pediátrico y luego del Perrando, al que fue derivada por cuestiones de edad. Era tratada hace años por lupus, pero en los últimos días ingresó a la internación por un cuadro de neumonía agudo. Luego de los estudios de rigor, se detectó que padecía Covid-19. Ahora, los epidemiólogos trabajan en la confirmación del nexo.

Se cree, por un lado, que la chica tuvo contacto con el virus en un barrio de Resistencia, que hacía de residencia familiar temporaria, donde está confirmada la circulación comunitaria del virus. No obstante, tampoco se descarta la línea de investigación de contagio intrahospitalario.

Sucede que el subsecretario García también confirmó este lunes que el Ministerio de Salud se encuentra investigando un nuevo brote de casos de pacientes que se infectaron con coronavirus dentro del Hospital Perrando. Dijo que allí se optimizaron las medidas de aislamiento, de fortalecimiento de la seguridad, que se hicieron testeos de pacientes asintomáticos y que hubo restricción al máximo de circulación. Así, se readecuaron los grupos y las guardias para seguir atendiendo.

Por el momento, en esa institución hay 52 personas internadas con el virus, pero además se reportaron contagios entre médicos, un kinesiólogo y varios enfermeros y enfermeras.

El agotamiento, la falta de materiales de protección, pero también la subestimación de los efectos de la enfermedad por parte de los profesionales, según dicen desde el Gobierno, llevaron al Perrando a ser uno de los mayores focos de contagio de todo Resistencia, aunque no es el único. Varias clínicas privadas también registraron brotes entre sus agentes sanitarios.

Esa, la de los profesionales de la salud, es hasta hoy la línea de contagio por contacto estrecho que denuncia incluso el gobierno de Corrientes como puerta de entrada del virus a la vecina provincia. El protocolo de control para los médicos y auxiliares correntinos que trabajan en el Chaco es cada día más riguroso, sobre todo desde que Corrientes decidió pasar a la fase 5 de la cuarente, de apertura casi total.

Situación crítica
La situación en Chaco es crítica. Las localidades más afectadas por Covid-19 son Resistencia (715 casos), Barranqueras (78) y Fontana (45). Pese a esto, en un intento por transmitir una calma que escasea hace días en la provincia, referentes del Poder Ejecutivo mencionaron este lunes que hubo una disminución en la notificación de casos en los barrios de Resistencia donde hubo brotes, por caso en el Área Gran Toba.

No obstante, a la crisis sanitaria se suma la falta de una idea clara en el manejo de la pandemia, y un perenne y subrepticio chisporroteo político entre facciones internas del peronismo gobernante. Ante tal escenario, incluso la Universidad Nacional del Nordeste decidió acercar, hace poco más de 10 días, un protocolo básico de actuación y también ofreció equipos técnicos. La oferta continúa en estudio. El gobierno de Jorge Capitanich reacciona cambiando nombres propios en lugares clave, pero hasta el momento sin conseguir resultados nítidos.

La difícil situación social es la otra parte del problema. La informalidad de Chaco en su movimiento económico (como muchas de las provincias del norte) obliga a la gente a salir aún a riesgo de contagios para ganarse el sustento. El Gobierno blindó la provincia. Desde este lunes empezó a regir un sistema único de control con permisos estrictos para circular, pero los resultados son magros. Resolvieron posponer hasta el jueves la tramitación de las habilitaciones.

Voces críticas
El sábado último, el Gobierno del Chaco, a través de la Policía, impidió la realización de una manifestación de médicos que intentaban sumar su voz a la protesta del 30M, e incluso labró varias actas de infracción, pero al mismo tiempo, tanto el gobierno grovincial como el municipal capitalino, custodiaron y permitieron (con instrumentos legales incluidos), la organización de un encuentro religioso masivo.

Fue el domingo: una celebración por el día de Pentecostés, convocada por el pastor Jorge Ledesma, que se realizó en el estacionamiento del Portal del Cielo, un mega auditorio que tiene la Iglesia Cristiana Universal en avenida Arribálzaga al 2000, en el sur de Resistencia.

Si bien el pastor dijo que obtuvo el permiso por parte del Gobierno, y se exageraron las medidas de bioseguridad pensadas para una celebración con feligreses en sus respectivos vehículos (un “auto-culto”, cómo hacían otrora los autocines), la situación estuvo al borde del descontrol por la cantidad de gente, que al final fueron cerca de mil personas, las cuales llegaron en autos, pero también en motos y a pie, lo cual por lo menos se erigió como una contradicción en el manejo de la pandemia.

Es la misma contradicción que marcan ciudadanos y algunos medios locales, pues por un lado se persigue, criminaliza y desprotege a los médicos y médicas; y por otro lado propician encuentros religiosos masivos.

La cuestión es compleja, porque es el propio gobernador Capitanich uno de los principales promotores de la vuelta a la actividad espiritual. Ya lo intentó antes, pero su propuesta de apertura de templos se retrasó oficialmente por la muerte del pastor Raúl Gómez, del barrio Toba, ocurrida el 15 de mayo. El asunto es que el auto-culto del domingo dividió a la sociedad chaqueña, razón por la cual el ministro de Gobierno, Juan Manuel Chapo, tuvo que salir a negar que la actividad haya contado con el aval del Ejecutivo provincial. “La Provincia no autorizó oficios religiosos en ninguna modalidad”, remarcó en la tarde de este lunes.

Otra faceta de la contradicción es que mientras todo esto ocurre, se informó hoy mismo desde el Ministerio de Salud Pública que la provincia transita el aumento en la curva y que, aunque no se sabe cuándo llegará el pico, el sistema sanitario se prepara para ello.

About the author: Eduardo Ledesma

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