Las 10 lecciones de la elección Capital

Cuáles son las lecciones que han dejado las elecciones del pasado domingo 4 de junio en Capital? ¿Puede hacerse un análisis cualitativo, por encima de los números, aunque sin desconocerlos? ¿Hay espacio, en una democracia incipiente como la argentina y correntina para desafiar a la mayoría? ¿La gente que es acarreada para votar, lo hace con libertad? ¿Vota libremente quien por el contrario va por sus propios medios? ¿Es posible la libertad en una provincia donde manda el Estado por sobre todas las industrias? ¿Si ese genérico inconmensurable que se cataloga como “la gente” aprendió a votar -como dicen algunos-, por qué la lógica de todos los partidos políticos sigue siendo la del siglo XIX? ¿Para qué el acarreo, la bolsita, la plata de regalo, y la inmensa cantidad de souvenirs electorales, si la gente vota a conciencia?
En esta nota trataremos de entender (sin pretensión de agotar ningún análisis) dónde está la fuga: si en la mirada de quienes creen en la estructura que estructura -al decir de Bourdieu-, o en la hipocresía de quienes pregonan el humanismo tratando a los humanos como animales (de granja, por su docilidad). Ganó Tassano y este es un estado de cosas, el mismo si hubiese ganado Ríos, porque el sistema los atraviesa a ambos y los excede, generalizándose sin fin.

Lección 1
“Los partidos políticos triunfan o son destruidos por sus conductores. Cuando un partido político se viene abajo, no es el partido político quien tiene la culpa, sino el conductor”. Juan Domingo Perón

Siguiendo esta máxima peronista, Fabián Ríos es el responsable absoluto de la derrota del domingo 4 de junio. A su favor puede decirse que asumió inmediatamente la culpa y el cargo. No sólo reconoció su yerro, sino que lo hizo sin desparramar imputaciones. Y en el mismo acto, en el marco de un desusado republicanismo, saludó al vencedor, Eduardo Tassano, actitud que terminó por descomprimir todo el proceso que concluyó el jueves último con el acta de cierre y validación de las elecciones tras el escrutinio definitivo que arrojó este resultado: el cardiólogo radical aventajó al ingeniero peronista por 7.763 votos.
Pero como Perón hay para casi todo, podría decirse, asimismo, que el gran ganador del domingo fue el gobernador Ricardo Colombi: el radical más peronista de los que tienen algo de vida en el escenario nacional. Y esto, entre otras cosas, por lo que sigue:

Lección 2
“Para conducir a un pueblo la primera condición es que uno haya salido del pueblo, que sienta y piense como el pueblo. Quien se dedica a la conducción debe ser profundamente humanista: el conductor siempre trabaja para los demás, jamás para él. Juan Domingo Perón.

Esta frase del General, provocadora como todas, sustenta en parte el discurso de campaña de Colombi: cercanía y empatía con la gente de a pie. El humanismo entendido como aquel en el que nadie es más que nadie. Evidentemente, aquí hay una clave: el discurso del humanismo se impuso al de la planificación estratégica, despersonalizada. Los planes derrotaron a las obras. Triunfó el corazón por sobre las tripas. Al fin y al cabo, como dice el Gobernador, el asfalto no se come. Sí se come con el producido del trabajo (que es lo mismo para el albañil que para un asistente social), pero en el PJ no alcanzó el tiempo ni la inteligencia para explicarlo fácil.

Lección 3
“Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”. Simón Bolívar.

El pueblo de la Capital entendió esto hace rato. Tanto, que no le dio la reelección a nadie desde que puede hacerlo. En su historia no hay más que cuatro años para demostrar valía.

Lección 4
“La democracia es el proceso por el cual la gente elige al hombre a quien culpar”. Bertrand Russell

¿Culparon los capitalinos a Ríos, castigándolo con el voto? ¿De qué? ¿De haber hecho un acuerdo no sabemos con quién ni para qué? ¿Quién lo traicionó? ¿Lo culparon por tratar de exculparse del kirchnerismo? ¿O por kirchnerista cobarde? ¿Por haber despreciado a los propios que traccionaron votos capaces de darle la elección? ¿Lo culparon de soberbio como vociferan hoy algunos “compañeros”, agazapados para dar el zarpazo y dejarlo en el camino? ¿Es cínico el electorado o lo son los dirigentes? ¿Por qué el respeto que no fue posible durante el proselitismo recién apareció después? Apenas cerraron las urnas salieron (muchos) a reconocerle al Intendente su don de gente y su buena gestión, que entre otras cosas, eleva la vara para el médico que lo sucederá…

Lección 5
“Me hierve la sangre al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la Patria”. Manuel Belgrano

El domingo ganó una pretensión: reinsertar a la ciudad en el mapa político nacional. Una pretensión porque ocurriría recién a partir de diciembre (¿Hay que esperar hasta entonces?). Y porque la alineación total Nación-Provincia-Municipio se dará, o no, cuando se elija gobernador. Recién entonces sabremos si la ciudadanía está pensando en alinear o en cambiar y repartir el poder. Es una pretensión, finalmente, porque generalmente no ocurre. Siempre por H o por B, pero no ocurre, porque vencen las mezquindades por sobre el amor a la patria. Y cuando esto ocurre, desde el Estado no es otra cosa: es la antirepública, sin más.

Lección 6
“La democracia no es más que el gobierno de las masas, donde un 51% de la gente puede lanzar por la borda los derechos del otro 49%”. Thomas Jefferson

Esta idea fue pensada y dicha entre los siglos XVIII y XIX. A la luz de nuestra realidad nacional nunca abandonó su vigencia. La grieta nos atraviesa, y lejos de disolverse, como prometieron algunos, se profundiza. Dijo Fernández Díaz en La Nación (hace 5 días) que Durán Barba mandó a insistir en el tema. He allí un problema, porque el macrismo que ganó prometiendo desterrar el kirchnerismo está cayendo en la misma trampa, usando las mismas mañas, matando con las mismas armas. Han demostrado no tener empacho en apelar a la fortaleza del Estado para seducir o comprar voluntades. Las elecciones del domingo lo demuestran. ¿No era eso lo que había que desterrar? ¿La billetera sigue estando para premiar y castigar? ¿En qué quedamos entonces? ¿Está bien que las inauguraciones y los anuncios de obras se amontonen las dos semanas previas a las elecciones, para después aletargar todo el funcionamiento estatal?
“La victoria no da derechos, sino obligaciones”, dijo Colombi el domingo del triunfo. Ojalá, para empezar, se entienda que el triunfo fue posible por la mitad más uno. La mitad menos uno cree en otra cosa. Y su dignidad no puede ser apaleada por una circunstancia electoral.

Lección 7
“Sigan a ideas, no sigan a hombres, fue y es siempre mi mensaje a los jóvenes. Los hombres pasan, las ideas quedan y se transforman en antorchas que mantienen viva a la política democrática”. Raúl Alfonsín.

Agotado constitucionalmente el ciclo más personalista de la historia reciente de Corrientes, corporizado por Colombi, este y los suyos dieron un vuelco: ahora ya no importan los nombres, sino el proyecto. Casi como pasó con el kirchnerismo, cuando al final del camino se encontraron sin frutos. Ello no obedece a otra cosa, sino a no haberse preocupado por la siembra.

Lección 8
“El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Winston Churchill

Si algo quedó demostrado el domingo es que Colombi, corriendo con ECO+Cambiemos como vehículo electoral, es invencible. Salió de atrás, remontó, produjo el quiebre y ganó. Es, el Gobernador, una máquina electoral de una efectividad tan alta, que después no traduce esa efectividad en la gestión. Hay números que lo corroboran (pobreza enorme y estructural, falta de trabajo, niveles educativos bajos, mortalidad infantil alta, falta de infraestructura, caminos, energía, y muchos etcéteras que se apilan a los años que lleva de ejercicio). Lo mismo puede decirse de Cristina Kirchner. O de Camau Espínola. Son más candidatos que estadistas. ¿Por qué? Por el objetivo de su mirada.
Asimismo, el “ya ganamos” de Ríos, sustentado en encuestas fallidas, lo coloca en las antípodas, recordándole, en el mismo acto, un viejo saber popular: nunca es bueno cantar victoria antes de tiempo. Y menos si el competidor de enfrente es Colombi. El día que el PJ entienda que ir a las urnas con el jeque del paiubre no es ir a misa con la Madre Teresa, tal vez podría enderezar su rumbo electoral. Después, podrá empezar a ver cómo llegar a la gente, que son cosas distintas, por supuesto.

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Estos párrafos no tienen la intención de quedarse en la liviandad de una chicana discursiva. Se sostiene en la idea-deseo de que alguna vez, el esfuerzo, sacrificio, inversión de recursos humanos, técnicos y económicos puestos en una campaña electoral, se presten de la misma manera a la gestión de un gobierno exitoso, porque el producido de un mal gobierno no afecta al gobierno, sino a los gobernados.

Lección 9
“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento. Nelson Mandela
La cosmovisión de Mandela, galvanizada en la realidad sudafricana, es universal porque bien puede aplicarse a Sudamérica toda, Argentina y Corrientes incluidas. Las estadísticas le darían la razón, se tome el Indec que se tome.

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Para terminar, dos visiones. Una pesimista y otra optimista de la política. También, dos posturas que se fundamentan teóricamente desde veredas opuestas, desde trayectorias personales y hasta de clases sociales distintas, para que cada uno haga la síntesis que mejor prefiera.

Lección 10
a. “Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales”. Jorge Luis Borges
b. “Pertenezco a una generación que quiso cambiar el mundo. Fui aplastado, derrotado, pulverizado, pero sigo soñando con que vale la pena luchar para que la gente pueda vivir un poco mejor y con un mayor sentido de igualdad”. Pepe Mujica

Llegar hasta aquí es sólo darse cuenta de lo relativo de las cosas. Entender la necesidad de ver la vida como un devenir, donde del camino es la lucha lo que importa. Al fin y al cabo, como dijo alguien, ECO no hace más que ganar elecciones. Y el PJ no más que perderlas. No es así si se mira a 4 u 8 años. ¿Pero y si se mira a 40?

Día del periodista: hoy hablan ellos

“Dado que el periodismo es un actor de gran influencia en la sociedad, no es neutral para la calidad democrática que haya un periodismo bueno, malo o mediocre”.

Fernando Ruiz

 

Cómo es el periodismo de Corrientes en la actualidad? ¿Quiénes son los mejores y peores? ¿Con quién se informa usted? ¿Le cree a los periodistas? Esta y otras cuestiones por el estilo ganan la calle en estos días, porque los candidatos que aspiran a “algo” tratan de hacer una buena inversión publicitaria. Entonces contratan encuestadores que andan preguntando sobre la penetración de cada uno de los comunicadores. Cada cual, por tanto, tendrá su respuesta.
Mucho más modesta es la pretensión de El Litoral, que salió a preguntar entre los colegas, antiguos y noveles, con trayectoria y los que aún intentan ganársela, qué es lo que piensan de la profesión que eligieron para abrazar, desarrollar, y de paso, ganarse la vida.
Sirve tal vez un momento de un día como el de hoy para generar un espacio que, en general, no tienen los periodistas, aunque suene contradictorio, y debatir cuestiones que hacen al desarrollo de la actividad y que en muchos casos no llegan a la gente: lectores, oyentes, televidentes, internautas.
El Litoral consultó a muchos colegas. Algunos no respondieron y otros sí. Entre esos, cada uno hizo un balance y elaboró sus respuestas desde su perspectiva. Las opiniones que aquí se reproducen son las de aquellas personas que aparecen todos los días en los distintos medios que los correntinos usan para informarse, formarse y entretenerse.
Hay coincidencias en las opiniones, como también divergencias. Hay acuerdo en cuanto a la evolución técnica; a cierta capacitación de base; a la importancia que ha tenido en el último tiempo la creación de muchas fuentes de trabajo. Hay puntos en común, también, en cuanto a la revolución de la tecnología que demanda, asimismo una revolución en el horizonte de cada periodista para poder abordar una realidad que hoy cambia a cada minuto.
Hay coincidencias, asimismo, en muchas de las dificultades que aquejan a la profesión, desde siempre y en todas partes, y entre ellas el debate que falta para hacer realidad el respeto que se ha perdido entre los colegas por la carrera que hoy se corre, y casi siempre se pierde, contra la inmediatez y la calidad. Se hace hincapié en la necesidad de la formación de los planteles periodísticos, pero también en la actualización de los parámetros empresarios, que son en definitiva el verdadero poder de la prensa.
Dice Noam Chomsky que “los medios de comunicación están sujetos a limitaciones estructurales, ya que viven de la publicidad. Son empresas privadas que venden porciones de audiencia a otras empresas privadas. Y evidentemente, están sometidas al poder del Estado, que también está estrechamente vinculado a los intereses privados. Pueden actuar, pero dentro de este esquema. Aunque entre los profesionales hay muchas personas íntegras que se esfuerzan por hacer su trabajo honradamente”. Es un extracto del libro “Dos horas de lucidez”. Allí se deja constancia de esta realidad universal de la prensa, pero también de los esfuerzos personales, esos que rescatan los colegas correntinos.
Sucede que entre los consultados para este trabajo, hay quienes apelan a los sobreentendidos, como los de salvaguardar a aquellos periodistas que con valentía y dignidad ejercen el oficio, y en cambio, aunque tácitamente, quienes reprochan a los que en paracaídas arrasan con los estándares mínimos de la calidad periodística que cuesta mucho conseguir y sostener en territorios como el correntino, donde casi todo depende del Estado, con las consecuencias que ello acarrea a la prensa, que es parte del casi todo.

Palabras
Las opiniones que aquí se publican a lo largo de 4 páginas, y que se agradecen, no tuvieron otra edición que las que demandó el espacio. Cada colega consultado dice lo suyo, y colaboró con este trabajo casi espontáneamente. No hubo más que compartir la inquietud para recibir la respuesta generosa de casi todos ellos, lo que en cierta medida sugiere la idea de carencia a la hora de obtener los espacios de discusión que demanda una observación del ejercicio de la profesión, tal vez el único no escrutado seriamente bajo parámetros de rigurosa calidad.
Por ello mismo, desde El Litoral se plantea este eje de trabajo, un día como el de hoy, que podría ayudar a mejorar la tarea profesional y por tanto la calidad informativa.
De paso se ayuda al lector a entender con mayor nivel de detalle cuáles son las dificultades con las que diariamente se encuentra “su” periodista a la hora de encarar su actividad.
Una de ellas es la que marcó el periodista y escritor colombiano Gabriel García Márquez: “Es un consuelo suponer que muchas de las transgresiones éticas y otras tantas que envilecen y avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad, sino también por falta de dominio profesional”.
Es allí donde estriba la demanda de actualización permanente y de ayuda, por caso, de la Universidad, que podría abrir sus investigaciones para colaborar con los medios y con los periodistas para discutir sobre sí mismos, pero desde una perspectiva constructiva, no desde el facilismo de la jocosidad ante los errores cometidos.
“El poder del periodismo es innegable”, agrega Nápoli, citado por Fernando Ruiz. “No es omnipotente como creen algunos, ni tan mínimo como creen otros. Pero es uno de los motores de los acontecimientos sociales, económicos, culturales y políticos, y en algunas coyunturas, su influencia puede crecer. Es claro que fabricar periodismo no será nunca lo mismo que fabricar mayonesa”.
No es lo mismo un mueble que un bien simbólico como el que genera la prensa. Como no es lo mismo una simbología libre que otra atada a intereses concretos, aun cuando se hagan esfuerzos para esconder las verdaderas intenciones que hay detrás de cada publicación o cada nuevo emprendimiento periodístico.
Por lo demás, bien vale conceptualizar lo que es desde siempre la piedra sobre la que se construyen los reclamos del sector: el régimen laboral y salarial.
“Es innegable que en escenarios de alta concentración mediática, pluriempleo de los periodistas producto de los bajos sueldos, baja tasa de lectura de diarios y vinculaciones obscenas entre los poderes económicos y políticos, la calidad periodística se va por el sumidero y las normas éticas requieren más que de principistas, de valientes y astutos equilibristas. (…) Buena parte de la sociedad, acuciada por otras urgencias, no tiene tiempo ni capacidad de mayores exigencias”. Lo dice el investigador Sebastián Lacunza, en el libro “La calidad periodística”
Finalmente y para no decir que todos son reclamos, y en todo caso empezar a pensar aquello de la autocrítica que mucho se declama, bien puede citarse una pieza ya clásica del Instituto Gutenberg: “La prensa fiscaliza al gobierno. La prensa fiscaliza a los jueces. La prensa fiscaliza a los artistas. La prensa fiscaliza a los empresarios. La prensa fiscaliza a los políticos. La prensa fiscaliza a los jugadores de fútbol. La prensa fiscaliza a los policías de tráfico. La prensa fiscaliza a los sacerdotes y obispos. La prensa fiscaliza a los poderes públicos. La prensa fiscaliza al cine y al teatro. La prensa fiscaliza a los profesores. Lo único que la prensa no fiscaliza es a la propia prensa”.
Ojalá esto sirva de algo para todos.

Graciela Faccini: “No olvido el día que cambié la pensión por la casa propia”

Graciela Faccini tiene 38 años y está a cargo de la oficina de Prensa de la Cámara de Diputados de la Provincia, desde el año 2001. Se desempeñó desde los 18 años en radio coconduciendo y conduciendo programas periodísticos, y en diarios, donde escribió sobre información general, pasando luego a la sección política. Actualmente, además, dirige la página oficial prensadiputadosctes.gob.ar
“Haber desempeñado esas funciones, fue lo mejor de mi vida, y me preparó para lo que hago hoy institucionalmente”, dice Graciela, que bien se ha ganado el respeto de sus colegas por su trabajo incansable como difícil: ser el nexo entre la prensa y los legisladores y sus proyectos, por encima de las presiones que abundan en el rubro.
Hoy responde el cuestionario Proust una periodista que supo imponer y sostener su trabajo “por plena capacidad”, como ella misma define.

¿Cuál es tu mayor triunfo?
Haber llegado donde llegué por plena capacidad, sin recomendaciones, ni padrinazgos.
¿Cuál es tu principal cualidad espiritual?
La humildad.
¿Cuál es tu sueño dorado?
Confirmar que tantos sacrificios realmente valieron la pena.
¿Quién quisieras ser?
Yo, pero en versión mejorada.
¿Cuál es tu color preferido?
El celeste. Sin alusión partidaria alguna.
¿Tu pájaro preferido?
El loro. Tuve uno.
¿Tus escritores de cabecera?
No tengo uno de cabecera, pero me gustan Pablo Neruda, Mario Benedetti. Los releo cada tanto y sigo a quienes publican en la actualidad trabajos de investigación.
¿Tus músicos predilectos?
Los que marcaron un hito en la década del ‘80 en cuanto a música internacional, lenta.
¿A qué personajes históricos admirás?
Aristóteles (padre de la política). Gandhi por su lucha por la paz. El Papa Juan Pablo II por imitar a Jesús predicando amor por el mundo (pudiendo elegir el balcón del Vaticano). Hay otros en mi lista.
¿Cuál es el hecho histórico que más te impresiona?
El Holocausto (aún no lo entiendo); la invención de la computadora e Internet.
¿Hay un proverbio que te gusta recordar?
“Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace”.
¿Por cuáles errores tenés mayor indulgencia?
Por aquellos que cometí por ignorancia.
¿Quién es tu personaje histórico favorito?
San Martín, Juan Bautista Cabral, Belgrano y otros.
¿Tu héroe del cine?
Robin Hood.
¿En la vida real?
Los que cultivan y desarrollan la cultura del trabajo, sin pedir ayuda extra.
¿Qué cualidad preferís en el hombre?
La sinceridad y que ejerza el rol de hombre.
¿En la mujer?
La femineidad.
¿Cuál es tu virtud favorita?
La honestidad, la fidelidad y la responsabilidad.
¿Tu ocupación favorita?
Escuchar, leer o mirar a los que enseñan algo.
¿Qué es el periodismo?
Es un sacerdocio. Un servicio a los demás.
¿Y ser periodista?
Es ser eternamente un niño “queriendo saber”, investigar; y una vez constatados los hechos o las cosas exploradas, contarlo a los demás. Objetivamente primero, y luego acotando la opinión personal. La opinión es un complemento de la información. No al revés. Soy de la vieja escuela.
¿Qué es la prensa institucional?
Es un servicio a la sociedad, transcribiendo hechos y acciones que suceden en un ámbito determinado de manera sencilla fácil de entender, preservando la buena imagen, prestigio y aciertos de la entidad a la que se representa.
¿Cuál es el rasgo principal de tu carácter?
La seriedad que me impregna la autoexigencia.
¿Cuál es el don natural que quisieras tener?
La sabiduría.
¿Cuál es tu libro favorito?
La biblia. Me apasiona la parte del nacimiento de Jesús.
¿Cuál es el momento de tu vida que más recordás?
El día que me mudé con mi mamá a una casa propia, la cual la construimos tras comprar con nuestros magros sueldos, de aquel entonces, un terreno en 86 cuotas. De una pensión a casita propia! Cada bolsa de cemento era una privación de gustos, salidas, compra de ropa, etc, etc. Vivíamos a arroz hervido, pero lo logramos!!!
¿Cuál es la noticia más emocionante que escuchaste?
Cuando me ofrecieron un trabajo con remuneración fija. Era poco, pero seguro.
¿Qué es lo mejor que hiciste en tu vida?
Cuidar de mi madre; ser más que hija, su compañera.
¿De qué te arrepentís?
De no darme cuenta que el tiempo pasa y no vuelve. De ubicar en mi lista de prioridades al trabajo, y no la propia vida y los afectos.
¿Con qué animal te identificás?
Con el perro. Es muy fiel, leal y compañero. A veces, gruñe.
¿Cuál es tu mayor defecto de personalidad?
La intolerancia para lo que considero pavadas o poco productivo.
¿Qué apreciás en tus amigos?
El aceptarme tal cual soy, lo cual no es cosa fácil.
¿Qué es la inteligencia?
Es saber discernir entre mentira y verdad; correcto e incorrecto; malo o bueno; conveniente o perjudicial.
¿El amor?
Es querer sin condiciones.
¿Cómo te definís?
Como una persona extremadamente responsable y seria, que toda su vida se circunscribió a dar más de lo que debe; y que hoy intenta cambiar para “vivir” realmente.
¿Qué sitio del mundo quisieras conocer?
Belén.
¿Qué es lo mejor que hiciste para ayudar a alguien?
No sé. “Estar”, tal vez.
¿Cuál es el mejor regalo que te han dado?
La oportunidad de demostrar mis capacidades.
¿Cuál sería el mejor regalo que podrías dar a alguien?
Cocinar todos los días. Alguien sería feliz…

Noticias del poder, Jorge Halperín

Noticias del poder: buenas y malas artes del periodismo político. En este libro, Jorge Halperín entrevista a prestigiosas figuras como Eduardo Aliverti, Juan Luis Cebrián, Jorge Lanata, Rodolfo Terragno, entre otros, en busca del verdadero rol del periodismo político en la sociedad occidental de hoy.

Tal vez los tiempos cambiaron un poco, pero no la manera de acarar la cosa política. Allí hay continuidades contadas, recetas, maneras, y algunos elementos que trascienden los tiempos y que son útiles para el ejercicio de la profesión.