“Espero asistir a la reunión del Mercosur para explicar la situación en Paraguay”

(Martes 26 de junio de 2012). En la conferencia de prensa posterior a la reunión con sus ex ministros, realizada en la sede del partido País Solidario, el ex obispo pretendió despejar dudas acerca de la situación de aparente tranquilidad que vive el país internamente. Reconoció que los paraguayos no son de manifestarse activamente pero que lo harán llegado el caso. En esos términos, la manifestación frente a la Televisión Pública sobre la que ya informó El Litoral, consideran es más que representativa del descontento social, aunque no obstante esperan la reacción de los campesinos del interior, verdadero poder de fuego para la política interna.

Fue entonces que el ex presidente se preguntó: “Si no pasó nada, ¿por qué Mercosur no invita a Paraguay?” a la cumbre de Mendoza.

Seguidamente mencionó las reuniones y arreglos que se gestan para la resistencia interna. En cuanto al exterior, habló de la relación con Brasil y Argentina, principales socios del país vecino, a quienes mantendrán informado de todo.

Sobre la posibilidad de que sea mediador ante el mundo para salvaguardar los intereses del país, tal un pedido de su sucesor, Federico Franco, fue categórico: “Franco no tiene autoridad moral ni política para pedir semejante cosa”.

De hecho, “lo que estamos planteando aquí es convertirnos en los fiscales y observadores de todo lo que suceda en el país”.

Sobre su cambio de postura, ahora de resistencia y antes de acatamiento, fue también claro: “Acaté en vista de un mal peor”.

Finalmente le confirmó a El Litoral que visitará Argentina este jueves, para informar a sus ex pares de la situación vivida en el Paraguay. “Espero tener la oportunidad de asistir a la reunión del Mercosur para explicar la situación en Paraguay, así como sucedió con Manuel Zelaya, ex presidente de Honduras”.

Lugo lanzó un gobierno paralelo, opositor, y de resistencia a las acciones de Franco

(Martes 26 de junio de 2012). El ex presidente del Paraguay, Fernando Lugo, presidió ayer por la mañana, desde las 6 hora local, una reunión de gabinete que sirvió para sustentar, en los hechos, el lanzamiento de una especie de gobierno paralelo, opositor, que pretende erigirse en una oficina de contralor de las actuales autoridades. Conformó además, según confirmó en contacto con El Litoral, un equipo de trabajo en los planos político y jurídico para relacionarse con el mundo y trabajar en las presentaciones que crean conveniente a los fines de retrotraer la situación a la “normalidad” previa a lo que llamó “el viernes negro”.

En el mismo acto, el mandatario depuesto ratificó el llamado a una resistencia “pacífica” y convocó a todos los sectores, sobre todo a dirigentes campesinos, trabajadores y estudiantes a encarar un “proceso de reacción contra la destitución a un gobierno elegido por la voluntad popular”.

Dijo que el objetivo de lucha es en repudio al “quiebre” y por el restablecimiento del “orden democrático que respete la soberanía del pueblo y lo restituya en el cargo”.

Consultado por El Litoral acerca de si es posible su vuelta al Palacio de López aseguró que en Paraguay, como en la política, “todo es posible”, aunque no mostró con mayor firmeza una voluntad de encontrar en tiempo y forma una salida a la crisis.

Sus operadores manejan alternativas y una de ellas es que el aislamiento del país, costo que deberán pagar los paraguayos, presione de tal manera al Congreso para que pueda revisar su decisión.

Otra alternativa es el adelantamiento de las elecciones previstas para el mes de abril de 2013, que tiene limitaciones jurídicas y políticas (pues sería el reconocimiento de la subversión que el actual gobierno se niega a aceptar) y una tercera vía es la jurídica, planteando la inconstitucionalidad del juicio político en la Corte local pero también en organismos internacionales.

En ese sentido Lugo anunció que recurrirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA para reclamar la ilegitimidad del juicio político mediante el cual el Congreso lo destituyó el viernes último.

Mientras tanto, al tiempo que se preparan más reuniones de sus cuadros políticos y manifestaciones de sus militantes (método al que acudió también el Partido Liberal, ahora en el gobierno, para apoyar al nuevo presidente, Federico Franco), Lugo se puso al frente de la resistencia, aunque aclarando que no apañará “ningún acto de violencia”.

“No vamos a darle el gusto a los promotores de la muerte en el país, ni de aquellos que han promovido la violencia. Vamos a garantizar una resistencia pacifica”, puesto que “cualquier signo de violencia Fernando Lugo no va apañar”.

Por lo demás recordó que “la Constitución Nacional contempla una resistencia y nosotros agregamos que sea pacifica”.

El domingo por la noche, su ex jefe de Gabinete, Miguel Angel López, leyó ante la TV Pública el párrafo constitucional aludido llamando a una resistencia a la usurpación.

Reapareció Fernando Lugo y convocó a su gabinete a montar un gobierno paralelo

(Lunes 25 de junio de 2012). El presidente depuesto del Paraguay, Fernando Lugo, reapareció en la escena de su país dando señales claras de que lo que considera “un golpe a la democracia”, no le resultará tan simple a las mayorías políticas conservadoras que cerraron filas en contra de su continuidad.

Primero, en la madrugada del domingo, se hizo presente frente al edificio de la Televisión Pública y en el “micrófono abierto” maratónico que se dispuso para resistir la situación, alentó manifestaciones pacíficas para recuperar el gobierno perdido. Ayer, desde su domicilio particular de Lambaré, en un barrio sencillo de las afueras de Asunción, dijo tajantemente que no reconocerá el gobierno de su ex vice, Federico Franco; que irá a la reunión de Unasur del miércoles en Lima, Perú, y que vendrá a Mendoza como presidente del Paraguay a representar a su país en la cumbre del Mercosur de este jueves (pese a que le retiraron oficialmente la invitación al Paraguay) y convocó, para hoy mismo a las 6 de la mañana, a una reunión de gabinete.

Habilitó, lo que se dice, un gobierno paralelo que en Asunción creen es un manotazo de ahogado más pensando en la comunidad internacional que en la política interna.

Un alimento para una campaña latinoamericanista que en el país ya se lee como una nueva “triple alianza”.

Luguistas asumidos y reconocidos, como el ex secretario de Defensa Civil, el argentino Camilo Suárez, de quien dicen es uno de los asesores del anillo más íntimo de Fernando Lugo, reconoció ante El Litoral que la situación es difícil, que el gobierno se perdió, entre otras cosas, por cuestiones internas del Frente Guazú (sustento político del sector) y por una ingenuidad que se vio manifestada ante la avanzada de la coalición conservadora que terminó de contarle las horas al ex obispo.

Ex el ministro de Interior, Carlos Filizzola, el primero de los cesanteados tras la masacre de Curuguaty, donde murieron 11 campesinos y 6 policías, mecha que encendió el conflicto, dijo ayer en contacto con este diario, que lo que Lugo hizo al irse fue “priorizar la no violencia”, pero ahora, con la reunión de ministros que tendrá lugar hoy a las 6, la idea es “estar en contacto para unificar un discurso en contra del gobierno de Franco, que no es legal ni legítimo, y para unificar estrategias y recurrir luego a las cortes del mundo y del Paraguay para denunciar este golpe institucional”.

Esto implica, ni más ni menos, que montar una especie de segundo gobierno, apuntó El Litoral. “Nosotros priorizamos la paz pública, pero ahora vamos a hacer lo que esté a nuestro alcance para denunciar este atropello”, señaló luego de retirarse de la residencia de Lugo, donde ayer, pese a ser domingo (sagrado para la gente) dirigentes de todo tipo desfilaron en busca de nuevas argumentaciones.

La prensa del mundo se apostó también en ese lugar, pues desde allí se preparó la reunión de hoy que no sería, por el detalle de ya no ser, más que un remedo de las reuniones de gabinete que semanalmente presidia Lugo.

Reaparición

La agenda del ex presidente, como se dijo, empezó a moverse en la madrugada del domingo, primero en la explanada de la incipiente televisión estatal y después con una rueda de prensa que dio ayer cerca del mediodía. A la tarde, tras la insistencia de los medios internacionales, el ex mandatario se asomó a su balcón a saludar en un alto de las reuniones.

Seguirá en la picota con la reunión de hoy, que es también un posicionamiento que le cierra las puertas a un llamado que hizo el presidente Franco, quien le dijo ayer a varios medios que planteará la eventualidad de convocar a Lugo para que sea el nexo con los presidentes de Latinoamérica, temiendo tal vez lo que podría ser un bloqueo que afectara, como siempre, al pueblo paraguayo.

Franco: “No hubo golpe institucional sino un cambio de mando ajustado a la Constitución”

ASUNCION. (Enviados especiales: Eduardo Ledesma – Marcos Mendoza). Un clima de normalidad casi absoluta acompañó ayer por la mañana al presidente paraguayo Federico Franco en su primer contacto con la prensa. Sucede que el médico, ex vicepresidente y ahora titular de Ejecutivo local aprovechó su primera mañana de gestión, tras la destitución de Fernando Lugo, para hablar con los medios internacionales, entre ellos El Litoral, en uno de los salones del Palacio de López, sede del gobierno.
En ese marco Franco pidió a los países de Sudamérica “comprender la situación política” de su país, asegurando que el Estado de derecho tiene plena vigencia, por lo cual espera que no sean aplicadas sanciones en su contra, tal vienen amenazando sus pares de la región.
Es que los países miembros de Unasur, Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, e incluso Brasil, miembro del Mercosur, alertaron so-bre un quiebre de la institucionalidad en Paraguay tras la cesantía de Lugo.
Fue entonces que el nuevo presidente de la República del Paraguay dijo: “Puedan llevar la información a los medios de que en el Para-guay no hubo en ningún momento ni quiebre ni golpe, sino simplemente un cambio de mando ajustado a la Constitución y las leyes”.
Franco es un médico de 49 años y representante del Partido Liberal, de la derecha conservadora paraguaya, sostén electoral de Lugo, a quien dejaron solo en los últimos días, lo que posibilitó el trámite celerísimo de su destitución.
Ayer, en lo que fue su primer día de gestión, comenzó a organizar su gabinete y dirigió un mensaje a los medios extranjeros. El Litoral realizó la segunda pregunta de la conferencia que sólo admitió unas pocas consultas. Se requirió su opinión acerca de las declaraciones de la presidenta Cristina Fer-nández; sobre la eventualidad de algún otro respaldo argentino, por caso el del gobernador correntino, Ricardo Colombi, con quien Franco compartió un acto hace tiempo y sobre la tranquilidad de la gente que parece inmiscuida en una cotidianidad ajena a un golpe de estado o cosas por el estilo.
El novel presidente agradeció la pregunta, pues le permitió hacer saber a los medios del mundo reunidos en el Palacio de López que nada de lo que se dijo internacionalmente se ajustaba estrictamente a la verdad. “Nosotros vamos a organizar la casa. Vamos a tomar contacto con países vecinos en su debido momento y es-toy seguro de que van a comprender la situación de Pa-raguay”, explicó.
“Tienen que ver que tuvimos el respaldo de la Iglesia, de los gremios y sindicatos, de las asociaciones y entidades sociales, de los partidos políticos. Deben entender que de 80 diputados sólo 1 vo-to en contra de la destitución; que 39 sobre 45 senadores hicieron lo mismo; que este gobierno surge de una legalidad y legitimidad casi unánime”.
Y “no recibí respaldo de gobernadores, pues tampoco tienen capacidad de reconocimiento. Lo lógico y natural es que sea la presidenta argentina quien reconozca nuestro gobierno”, agregó.
Por lo demás, Franco dijo que los nuevos ministros jurarán el lunes y que ese día hablará con los medios locales.
En todo momento ratificó la voluntad política de su designación, cosa que se tomó casi con naturalidad por la gente. El mismo graficó la situación: “El vicepresidente tiene tres funciones clave y una de ellas es la de reemplazar al presidente. No hubo quiebre ni golpe institucional, sino simplemente un cambio de mando ajustado a lo que manda la Constitución”.
En tanto, Lugo, quien se encuentra desde el viernes en su residencia particular, con una guardia de seguridad mínima, recibió por teléfono llamados de solidaridad de presidentes de la región, según dijo el senador y allegado al ex mandatario José