El país del río: aguafuertes y crónicas

No sólo recomiendo su lectura: recomiendo el libro como objeto, como testimonio vivo de lo que fuimos y somos, como un mapa dibujado por nuestras glorias y también por nuestras desgracias.
Magistralmente escrito por Arlt y Walsh, pero también maravillosamente puesto en contexto por la profesora Cristina Iglesia, este libro de aguafuertes y crónicas es una referencia obligada para estudiantes de letras, de periodismo, para aspirantes a cronistas, para docentes de varias disciplinas y, claro, para todo lector o lectora que no quiera más que regocijarse con la buena prosa de la mejor literatura de país.
Pero hay más: estuve pensando mucho en este libro cuando tuve que recomendar algo a un correntino emigrado, gente de esas que nutren nuestra historia y desnutren nuestras potencialidades. Creo que en estas páginas, además, se guardan algunas claves de lo que pudimos ser, de lo que fuimos y al final, de lo que somos nomás.
Altamente recomendado.

 

El país del río

En 1933 Roberto Arlt realizó un viaje remontando el río Paraná en un pequeño barco de carga: sus notas aparecieron en el diario El Mundo bajo el título de «Aguafuertes fluviales». En 1966 y 1967 Rodolfo Walsh viajó a Corrientes, Chaco, Misiones y también a la Isla del Cerrito, en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay. De estos viajes surgieron varias crónicas publicadas en la revista Panorama y una especial sobre el Estero del Iberá en la revista Adán.
Este libro reúne dos miradas y dos maneras muy distintas de aventurarse en el paisaje, separadas además por más de treinta años de diferencia, que sin embargo se cruzan y por momentos parecen dialogar.
Las aguafuertes fluviales de Roberto Arlt nunca fueron publicadas en su totalidad en libro hasta ahora. Las notas de Walsh forman parte de El violento oficio de escribir (1995).
Esta edición vuelve a poner en circulación estos textos de dos de los más geniales cronistas de nuestra literatura, acompañándolos con las imágenes originales: las fotografías del propio Arlt en el primer viaje, las de Pablo Alonso en el segundo. Una introducción, una cronología, una bibliografía y notas críticas, materiales preparados por Iglesia con la colaboración de Montserrat Borgatello, completan el equipaje para explorar El país del río.

Crónica narrativa, de Nerio Tello

Editado por Ciccus, se trata de un libro que aborda este género desde una perspectiva teórica e histórica (con un fuerte anclaje en la tradición latinoamericana del periodismo narrativo) y que además, incluye textos periodísticos argentinos escritos desde comienzos del el siglo XX hasta nuestros días.

Debo decir que la selección de crónicas es por lo menos exquisita. Hay una de Rodolfo Walsh escrita en 1967 tras su visita a Misiones donde revela que “añá”, tanto en guaraní como en japonés significa lo mismo: diablo. (De la crónica “Kimonos en la tierra roja”).

De este mismo libro me guardo para siempre una frase de Günter Wallraff, tan actual, por cierto, hablando de periodismo y de objetividad:

“Todo el mundo se implica de algún modo, tiene su orientación, su pertenencia. Yo no pertenezco a ningún partido, pero me siento cercano a los débiles. No puedo comportarme como si existiera la objetividad absoluta y no ver que los que más la predican suelen ser los más parciales”.  

Cambiando, Mario Riorda

“La Argentina que volvió a empezar, otra vez, como si se tratara de un pronóstico infalible, esperaba un ensayo que pudiera desentrañarla. Mario Riorda elaboró un texto a la altura de su trayectoria y actualidad: como profesor y director de posgrados en universidades prestigiosas del continente, y como consultor de gobiernos y partidos políticos en América Latina. Con las cualidades que se le reconocen: profundidad, agudeza y estilo.”

Cambiando ayuda a entender la política argentina, pero avanza sobre procesos más que sobre nombres o momentos. Sobre dichos y hechos. Sobre la actuación de los medios y las representaciones sobre las que se discute de política. Es a mi juicio un libro importante para entender la actualidad y también lo que pasó hace no mucho. En definitiva, los que nos viene pasando.

 

Pensar el periodismo, Sebastián Lacunza

 

Pensar el periodismo. La crisis de la profesión y de los medios analizada desde las redacciones. Gran libro. Uno de los mejores de su tipo de reciente aparición.

Dice en su resumen: El lector común ya no es ingenuo; ha suspendido su credulidad para sumarse activamente al pacto de lectura con su medio. El lector común es hoy un elector que suscribe el discurso del periodismo que eligió y discute encendido con los medios que no eligió.

Al periodismo le caben los sayos de “oficialista y oposición”, y quien compra un diario o una revista de actualidad, se calza cómodo las ropas de las firmas de turno. Sebastián Lacunza primero ensaya e informa sobre el estado del arte de la prensa nacional sin desconocer el contexto mundial y luego les da la palabra a profesionales de la talla de Hugo Alconada Mon, Julio Blanck, Luis Bruchstein, Gustavo Cirelli, Jorge Fontevecchia, Gustavo González, Carlos Guyot, Facundo Landívar, Carlos Reymundo Roberts, María Seoane y Jorge Sigal. De esta riqueza de voces diversas, surgen tanto declaraciones provocadoras como puertas abiertas para entender un poco más las aguas en las que navegamos.

Lacrónica, Martín Caparrós

 

El escritor y periodista Martín Caparrós ha publicado “Lacrónica”, una compilación de más de 600 páginas donde, a través de crónicas e historias escritas por todo el mundo, desgrana sus 30 años en el mundo del periodismo y cuál es su reflexión sobre la profesión.

“Es una selección comentada de lo que he escrito en periodismo a lo largo de 30 años, que por un lado te cuenta cosas sobre el mundo de estos últimos 30 años, y por otro intenta pensar sobre cómo se encuentra el periodismo”, confiesa Caparrós en una entrevista con Europa Press.

Es una pieza literaria, pero también una clase maestra sobre el oficio de contar, imprescindible para cualquier periodista que se precie. Súper recomendada.

Nuevos desafíos del periodismo, Dessein y Roitberg

Para reflexionar sobre las transformaciones que vive el periodismo -en consonancia con los grandes cambios sociales, tecnológicos y económicos que vivimos en la actualidad-, Daniel Dessein y Gastón Roitberg convocaron a un grupo de periodistas y especialistas. El resultado aparece ahora compilado en el volumen titulado Nuevos desafíos del periodismo, que acaban de editar conjuntamente la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) y Ariel.

Una visión del mundo, que es importante conocer. Para periodistas y estudiantes de periodismo.

El poder de los medios, Ivan Schuliaquer

Propone armar el rompecabezas del poder de los medios adentrándose al tema sin respuestas totalizadoras. El hecho de que ya no se pueda pensar a la política sin los medios ni a los medios sin la política no es nuevo. No obstante, en los últimos años, como nunca antes, el rol de los medios de comunicación forma parte del debate social cotidiano: ya no es aceptable que pueda existir un narrador omnisciente de la realidad. Así, la idea de que los medios puedan ser objetivos y neutrales entra en crisis. El autor estructura el trabajo en seis capítulos, donde entrevistó a estudiosos y teóricos reconocidos como Gianni Vattimo, Pablo Boczkowski, Gabriel Vommaro, Antonio Negri, Néstor García Canclini y Ernesto Laclau para plantearse nuevas interrogantes sobre los medios de comunicación.

El un libro chiquito, rápido de leer, pero profundo y de digestión lenta. De consulta permanente. Está claro que es de lectura obligada para periodistas y dueños de medios, pero también para estudiantes y, más aún, para aquellos que están en la profesión y fueron forjados por el propio oficio.

Medios, poder y contrapoder

Este libro, que reúne a tres destacados especialistas en comunicación (Denis de Moraes, Ignacio Ramonet y Pascual Serrano), está orientado por intenciones interconectadas. En la primera parte se examinan formas y efectos de la colonización del imaginario social por parte de los medios corporativos, a menudo con la divulgación masiva de verdades convenientes y rentables. Se analiza la configuración actual del sistema mediático, bajo la fuerte concentración monopólica en torno a megagrupos y dinastías familiares; las estrategias de comercialización de los bienes simbólicos; la subordinación de informaciones de interés general a ambiciones lucrativas; la retórica poco convincente de la corporaciones mediáticas a favor de la libertad de expresión, que oculta el deseo asumido pero no declarado de hacer prevalecer la libertad de empresa sobre las aspiraciones colectivas; la pérdida de credibilidad de la prensa y las implicaciones para la democracia.

De este libro que quiero mucho, al punto de no prestarlo, rescato siempre una frase de Ramonet, acorde con los tiempos y nuestras realidades:

“Produzca una información diferente, inteligente, verdadera, confiable, creativa, adaptada a las nuevas tecnologías, y no lo contrario, como hacen los grandes medios, que intentan adecuar las nuevas tecnologías a la prensa tradicional”.

La comunicación política

Las elites políticas se han adaptado a las exigencias del mundo audiovisual, contratando consejeros de comunicación, siguiendo cursos de preparación (media training) antes de su participación en los grandes programas televisados. Estas elites, además, adaptan su discurso a las exigencias del medio. Preparan “golpes de efecto” mediáticos o “pequeñas frases” que repetirán los periodistas. Se comprometen a estar más relajados, a seducir, a apelar más a las emociones que a la razón, a jugar la carta de lo espectacular, lo que a menudo empobrece el contenido del discurso. El estilo actual de la comunicación política no podría ser nunca igual al del pasado.

Se habla de política, de medios, de opinión pública. Un libro muy interesante para periodistas que cubren el palacio y elecciones, para estudiantes. Para mentes curiosas.